Capítulo 19. Segunda Parte. "Por favor"

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ATENCION! YO LES DIRE CUANDO ES EL MOMENTO INDICADO PARA LA CANCION!

Martes...

Al llegar de la universidad me sentía cansada y caminaba arrastrando los pies, pero no porque haya sido un día muy agotador, sino porque tenía que preparar la ropa de Harry y entregársela ese mismo día.

Como Aiden aún no llegaba, decidí poner música alta y concentrarme más en las canciones de Lana Del Rey que en la ropa de Harry.

Mientras tarareaba las canciones y doblaba sus remeras, inconscientemente sonreí al recordar cuando encontraba o él mismo guardaba su ropa junto a la mía.

Meti todo en la mochila, vi como una lágrima caía justo en su remera azul marino, amaba como quedaba en Harry, hacían resaltar sus ojos. Suspire y abrí el cajón donde guardaba mi ropa interior, divise dos bóxers y tres pares de medias de él.

"Wow, realmente se había instalado en mi departamento"

Volví a sonreír, pero con mas tristeza.
Cuando creí haber terminado, sentía que mi corazón estaba a punto de explotar por lo rápido que latía, mi pecho me dolía y mis manos templaban.

"No, no y no, Lia."

Suspire pesadamente y camine sin ganas hasta mi mesita, busque la pequeña cajita y saque ese maldito objeto filoso. Me repetía una y mil veces que no debía hacerlo... Pero el ardor en mis muñecas, pidiéndome que lo haga, el dolor en mi pecho insoportable y mis pensamientos suicidas, controlaban mi cuerpo.

Corrí a la ducha, abrí el grifo y me senté en el piso, me quite la bandana color purpura de mi muñeca y mire atenta la única cicatriz que tenia en ésta. Sin pensarlo tracé lineas irregulares, no tan profundas. La sangre comienza a brotar, suelto un suspiro de alivio y caen pequeñas gotas que se mezclan con el agua de la bañera. Al terminar de hacer unas tres líneas rojas, seco mis lágrimas, me limpio con el agua y me quitó mi ropa mojada y me doy un ducha para poder calmarme.

Al terminar me vestí y busque las vendas para mi muñeca.

-¡¿Lia?!- gritaron desde la puerta de la entrada. Era Aiden.

-¡Aqui estoy!

-¿Lia?- aparte la vista de mi venda y mire hacia mi mejor amigo.-¿Por que no me dijiste que saldrías antes?- me miro molesto, pero luego su mirada bajo hasta mis manos- ¿Que le paso a tu muñeca?

- Lamento no avisarte... Mmmh... Salimos una hora antes gracias a un profesor.... Eemmm... Bueno... Respecto a mi muñeca...

-Dime que no lo hiciste de nuevo.- se aproximo hacia mi y me miro cauteloso.

- Bien, no lo hice- Sonreí inocente

-Okey, ahora dime la verdad.- dijo autoritario.

Suspire con cansancio.

***

Cuando terminamos de almorzar, ambos fuimos a dormir una siesta. Bueno, Aiden dormio, yo no podía quedarme quieta, mucho menos dormir.

***

-Te pasare a buscar si no llegas en dos horas.

Aiden estaba sentado, de abrazos cruzados y con el ceño fruncido, en la esquina de mi cama mientras yo estaba frente al espejo de mi armario, haciéndome un cola de caballo.

-No es necesario Aiden.- me voltee dejando caer mis brazos con cansancio.

"Últimamente me canso por todo."

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