07. Un beso con sabor a verdad

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Capítulo 07: Un beso con sabor a verdad.

Transitaba por los pasillos del Gyrnic luego de varios días ausente en la empresa, después de lo que había pasado con Will en la terraza; todo lo que me dijo, aún no podía olvidar como me sentí en ese momento, aunque no quisiera admitirlo fue muy doloroso volver a revivir todos esos sentimientos que creí haber enterrado hace mucho. Le había pedido a Kellan que me diera unos días para reponerme de mi caída emocional y extrañamente no me replicó nada, recuerdo las palabras exactas que me dijo, "Tomate el tiempo que sea necesario", supongo que no es tan mala persona como aparenta ser.

Entré a la oficina de Kellan encontrándome a una hermosa chica con un escote bastante modesto, (nótese mi sarcasmo), riendo mientras charlaba amenamente con Kellan, a la chica se le notaban a leguas los esfuerzos que hacía por provocar a Kellan y me molestaba tanto que la mirara como lo estaba haciendo, a mí nunca me a mirado así. Me das otro motivo para odiarte imbécil. Dije para mis adentros, ninguno de los dos había notado mi presencia eso estaba empezando a molestarme seriamente.

Tosí falsamente y ambos detuvieron sus risas para mirar a mi dirección. La pelirroja aún tenía su sonrisa de zorra en sus asquerosos labios mientras que Kellan me observaba algo sorprendido de verme.

Lamento interrumpir su animosa charla pero, señorita si me disculpa deseo hablar con el Sr. Hurley. Es urgente — dije en un tono estrictamente profesional con una falsa sonrisa en mis labios mientras abría la puerta para ella. Kellan sólo me observaba atentamente sin decir una sola palabra. La sonrisa de la pelirroja se había convertido en una mueca de fastidio mientras que yo mantenía mi sonrisa victoriosa. LÁRGATE ZORRA. La chica se puso de pie y pasó por mi lado chocándose a propósito conmigo, tomé su brazo que casi golpeaba mi vientre. — Ten más cuidado, bonita susurré en un tono de advertencia tan bajo para que sólo ella lo escuchara y luego soltar su brazo toscamente.

Cerré la puerta y caminé hacia su escritorio quedando nuestras miradas juntas, ninguno de los dos dijo nada y yo en realidad no sabía qué decir o hacer sólo esperaba expectante su primer movimiento. Kellan se levantó de su asiento y caminó hacia mí sin despegar sus ojos de los míos, su mirada reflejaba algo que no podía diferenciar. Cuando estuvo lo suficientemente cerca de mí como para que nuestras respiraciones se mezclaran permitiéndome respirar el familiar aroma de su colonia. Posó sus manos sobre mis mejillas.

Creí que nunca volverías.

Y juntó nuestros labios en un dulce y suave beso, yo aún estaba atónita sin poder creer lo que estaba pasando y aunque era insólito, el tacto de sus labios sobre los míos se sentía tan familiar que asustaba. Kellan empezó a mover sus labios sobre los míos haciéndome reaccionar, empecé a seguirle el beso que lentamente se fue tornando más intenso y desenfrenado haciéndome sentir un millón de sensaciones distintas, crucé mis brazos detrás de su cuello y el llevó una de sus manos a mi espalda baja apegándome más a él. A mi mente empezaron a volar miles de imágenes de mí en un bar bailando, bebiendo, hablando con un hombre, un hombre joven de trajes elegantes, cabello castaño y una perfecta sonrisa, Kellan.

Me separé de él bruscamente y el recuerdo se esfumó, miré a Kellan aún aturdida por las imágenes que habían llegado a mi cabeza.

Te conozco — dije en un susurro, mi respiración era irregular al igual que la de él. Los ojos de Kellan no se podían ver más confundidos.

¿Qué? exclamó con una expresión interrogante.

Te conozco repetí más fuerte. — ¿Cómo? pregunté aún sorprendida dirigiendo mi mirada hacia Kellan. Él dio dos pasos hacia mí y yo retrocedí tres, empezó a hablar y lo único que capté fue 'no es lo que piensas' y 'te lo explicaré' asentí frenéticamente a esa última frase.

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