Capitulo 46

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- _________ no te pido una respuesta inmediata de todo esto, sino que lo pienses. - acarició la mejilla de esta - Sé que te puedo hacer muy feliz.

-No lo sé Mauricio, yo a ti no te conozco muy bien - acotó - Solo hemos salido una vez y creo que eso no es suficiente para conocer a las personas.

-Claro que no, pero quiero que me conozcas, que te convenzas de que verdaderamente me interesas.

Ya más confundida no podía estar, ¿Como le decía que no sentía absolutamente nada por él, sin hacerle ningún daño alguno?, no quería echar a perder su plan con Mario, aunque no la amará como Mauricio lo estaba haciendo, porque estaba tontamente enamorada el hombre más frio del planeta tierra, estaba enamorada de un tempanito de hielo. De un adorable tempanito de hielo. Tampoco quería hacer sufrir a Mauricio de tal manera, él la quería hacer feliz, estaba poniendo todo de el para conquistarla, pero ¿Logrará conquistar el corazón de ________?

Primero que nada si Mauricio quería conquistar a _________, tenía que ser el mismo, o sea no representar una persona que no es, bueno con Mario hacía una excepción. ¡Dios! es que simplemente venir a trabajar en aquella casa le estaba presentando varios problemas. Como quería unos días de vacaciones para poder relajarse y sacarse todo el estrés que tenía dentro.

-Bueno como veo que no me dirás nada... es mejor que vayamos dentro. - refiriéndose a la casa.

-Lo siento... tienes razón, es mejor entrar. - no era solamente porque quería acabar ya el tema, si no también era que no había hecho absolutamente nada en la casa hoy día, y tenía que hacer algo y no dejarle todo el trabajo a Elizabeth, la pobre ya debe estar exhausta.

En un absoluto silencio los dos entraron a la casa.

Pero ninguno de los dos, se percató... que Mario había estado mirando toda aquella escena desde la ventana de su dormitorio, aunque no hubiera escuchado nada, vio aquel beso que aquellos se dieron, y todas las esperanzas que tenía se han consumido por completo. Si como lo han leído, él tenía ciertas esperanzas con ________, pero al ver aquello, se desvanecieron.

__________ totalmente confundida hacía el aseo de la casa, mientras su cabeza está hundida en pensamientos, pensamientos que eran constituidos por Mauricio y obviamente Mario.

¿Y si mejor renunciaba a todo, al plan de conquistar a Mario, de seguir viendo a Mauricio, e irse y renunciar al trabajo?, eso realmente sería lo mejor, pero. ¡Maldición! no podía, simplemente no podía. ¿Por qué? por muchas cosas.

Primero que nada, necesitaba el trabajo y la señora Elizabethle pagaba bastante bien. Segundo, ya se había encariñado bastante con Jan y Daniel... bueno también con Mario.

Tercero, no tenía ganas de renunciar a su plan, no quería renunciar a él.

Después de todo ya se había acostumbrado a la familia Bautista, a los buenos y malos tratos.

-_________ quiero un jugo de naranja - le ordeno Mario sentándose en el sofá con su notebook - A-HO-RA. - separo sílabas.

No era necesario ser adivina para darse cuenta del cambio de la actitud Mario. A lo mejor estaba molesto o enojada, quién sabe.

-Vale. - dijo en un suspiro, francamente ya le estaban hartando las actitudes de él, se estaba convirtiendo en un caso perdido y le daban ganas de renunciar al trabajo, quería llorar, tenía muchas emociones en su pecho, un leve nudo en la garganta que tenía ganas de sacarlo. Se dirigió a la cocina por el jugo de naranja que el joven Bautista le había pedido, cuando quiso depositar el jugo, paso a traer el vaso, y este cayó al suelo, quebrándose, llena de rabia tiro todo lo que se encontraba en la mesa, desde un canasto lleno de frutas, servicios, y otros objetos más. Sentía rabia, tristeza, sentía todo, y quería botar todo aquello. Las cesantes lágrimas corrían por sus mejillas, se había hecho un leve corte en el brazo, necesitaba desahogarse, votar todo lo malo, vaciar todo el coraje, la tristeza que tenía en sus adentros.

Poso su espalda en la pared lisa de la cocina y dejo resbalar su espalda poco a poco, en llantos, callo delicadamente al suelo, las lágrimas no cesaban. Abrazo sus piernas con sus brazos dejando esconder su rostro entre ellas.

-_________ - una cálida mano toco su hombro, pero no levanto su rostro, no quería que vieran - ________ ¿Qué te pasa? - pregunto aquella voz que reconoció inmediatamente, como no conocer la voz del hombre que ella odiaba y amaba a la vez - _________ por favor me estas asustando... - él se hinco y tomo los brazos de ella para poder mirarla, estaba mal y no entendía por qué. - Ya haber, ven - la ayudo a pararse, y en cuanto los dos tuvieron parados, Mario pensó que lo mejor en ese momento era abrazarla y así lo hizo, muchas veces le habían dicho que el mejor remedio para hacer calmar a una persona que esté llorando era abrazándola - ¿Por qué lloras? - pregunto.

-Por nada... - sollozo.

-Siempre cuando dicen por nada, es porque es por mucho... - le dijo el, mientras daba tiernas caricias en el cabello de ella, podría haber perdido las esperanzas pero ¿Por qué no volver a tenerlas? - Me gustaría que por una vez en tu vida pudieras confiar en mí y contarme que es lo que verdaderamente te pasa. - tomo el mentón de _________ haciendo que esta la mirara directamente a los ojos.

-Son cosas que tú no vas a entender. - articulo - Cosas personales.

-Entonces esas cosas personales te deben tener muy mal, como para que estés así... - musitó separándose un poco.

-Si un poco - seco sus lágrimas aunque también le hubiese gustado seguir abrazada a él, en sus brazos se sentía protegida, querida, como estando con él, nadie ni nada pudiese hacerle daño.

-¿Te sientes mejor? - pregunto.

-Sí, ya me siento un poco mejor - respondió ella, miro a su alrededor - Debo ordenar esto - refiriéndose al desorden que ella misma había hecho.

-Lo haremos juntos - musito él.

Sus miradas de intercambiaron, y no pudieron decirse más, solo sintieron como sus labios de acoplaban, las tibias manos de Mario se posaron en la pequeña cintura de _________, ella por su parte rodeo el cuello de el con sus brazos, dando mucha más pasión a ese maravilloso beso. Sus labios se movían con lentitud, disfrutando cada uno de los movimientos, de sus sabores. Mario apego más a _________ a su cuerpo, las nuevas esperanzas volvían a asomarse.


Y volvió a suceder C:


Solo soy una empleada 'Mario Bautista'Donde viven las historias. Descúbrelo ahora