Capitulo 3 - En el Plano Real

469 25 4
                                        

                                                                                    

En el Plano Real

"El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos." ―William Shakespeare


Zayn, uno de los tantos recolectores de almas se encontraba en el hospital haciendo su trabajo como todas las noches y su rutina era simple: leer los nombres que iban apareciendo en letras rojas y algo distorsionadas de su cuaderno negro; junto a este también se podía leer el lugar, la hora y la forma de muerte. Luego dirigirse allí cuando correspondiera y guiar a las almas a pasar de un plano, el mortal al otro...sea cual fuese el destino de dicha persona después de la muerte, simple.

Si, no todas las personas iban al mismo sitio, tampoco habían distinciones morales entre buenos y malos, solo que el cielo y el infierno eran algo más psicológico de lo que muchos pensaban; no habían grandes construcciones griegas entre las nubes ni fosas ardientes llenas de lava en el centro de la tierra; simplemente el peso de los recuerdos de una vida larga que en algunas personas eran felices y en otras no tanto eran los que labraban tu destino en el mas allá.

Zayn cruzó con paso tranquilo uno de los tantos pasillos blancos del hospital; muchos médicos, enfermeras y pacientes los transitaban a esas horas de la noche por emergencias que surgían por una u otra razón. A pesar de lo atestados de los pasillos la presencia de Zayn, con su piel aceitunada y rasgos mediterráneos como los de un zorro: finos, delicados y al mismo tiempo agudos que desprendían una personalidad atractiva, no fue notada por ninguno de sus residentes, por el contrario, este fue atravesado un par de veces por aquellas personas como niebla en la noche y solo había una razón para ello, él no se encontraba caminando en el plano real sino en el limbo.

Podía ver y escuchar todo lo que pasaba en la realidad, pero nadie podía notarlo a menos que tuviese algún poder de clarividencia o algo por el estilo. Usualmente este intentaba esquivar a las personas que pasaban cerca pero no avistó a tiempo un grupo de personas que doblaron en una esquina llevando una camilla con una joven encima y le atravesaron de frente, calándolo a la altura de su abdomen. A Zayn le pareció que aquel pequeño incidente transcurrió en cámara lenta dejándole detallar el rostro de la chica apenas consciente y le pareció conocida.

Una vez que terminaron de cruzar el pasillo en dirección a urgencias se giró un instante confuso hasta que recordó, era la misma de la tarde, la que se encontraba observándolo en la biblioteca con gran interés cuando creía que él no se daba cuenta, como algo instintivo dejó caer el libro de llevaba aprisionado entre su costado derecho y el antebrazo hasta su mano y lo abrió por la mitad con un rápido movimiento de dedos, ojeando rápidamente la lista de nombres que bailaban en letras rojas sobre la paginas negras hasta que lo consiguió. A unas veinte líneas aparecía Alexandra Clifford, ella debía morir pero no esa noche, lo más curioso de ello era que tampoco tenía ni fecha ni lugar lo que le indicaba una cosa: él debía jugar al destino y planear su muerte.

Intentó no darle mucha importancia y siguió su camino, subió un par de pisos en el ascensor hasta llegar al área de hospitalizaciones, salió junto a una enfermera totalmente vestida de blanco que siguió sin notarlo mientras revisaba la historia de algunos pacientes en la carpeta metálica que llevaba en sus manos. Zayn la observó perderse entre una de las habitaciones con una mirada lasciva y giró su vista, el lugar estaba desierto,  en el centro había una pequeña recepción cuadricular con el letrero de cardiología en la parte superior donde varias enfermeras charlaban y hacia los cuatro lados, pasillos blancos con luces de halógeno se extendían.  

INMORTALDonde viven las historias. Descúbrelo ahora