El circo

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Zaid se adentró sin que nadie lo viese en la escuela, busco hasta que llego a lo que parecía ser el teatro de la institución. Lo miro y pensó, "son hijos de artistas de circo", sin mas que perder entro y se oculto en la última fila de asientos.

Divisó un grupo de siete jóvenes, una chica pelirroja de ojos celestes, hermanos mellizos, una chica y un chico, de cabellos azul oscuro y ojos color rosados, un joven pelirrojo de ojos ámbar, junto a una chica de misma apariencia solo que su tono era mas claro casi atinándole a rosa y con los ojos naranjas y por ultimo otros dos, chico y chica, la chica era albina de ojos negros y el chico morocho de ojos color dorado. Apenas los vio sonrió con satisfacción y orgullo, había encontrado al grupo de los hijos del circo de los payasos Laughing Jack y Laughing Jill.


-¡Muy bien chicos!-exclamó alegre la pelirroja- ¡Ensayemos!

-¡Si!-dijeron todos

-Asi que ensayaran...-susurró para si mismo Zaid.


El espectáculo comenzó, Zaid veía bastante impresionado como los hijos de los artistas del circo creepy cantaban, bailaban y actuaban de forma coordinada gracias a una de las chicas que parecía ser la que lideraba el grupo. Al momento en que terminaron la canción, una persona hizo acto de presencia, parecía ser un maestro, sin embargo, el hijo de Offenderman comenzó a sentir una extraña presencia alrededor de él.

Observo con detenimiento como aquel maestro se acercaba hacia los artistas, con su oído bastante desarrollado, Zaid pudo escuchar todo, supuestamente era el maestro y director de escenografía del teatro. Los chicos y chicas parecían estar confundidos al verlo ya que según la directora ese profesor estaba de licencia y no regresaría hasta dentro de una semana.

Escuchar aquello alarmo al hijo del hermano de Slenderman, fue entonces cuando las puertas del teatro se cerraron de golpe y este sujeto, mostró su verdadera forma: The Rake.


-¡Mierda!-bramó Zaid.

-¡Aahh!-gritó horrorizada la joven pelirroja viendo como se disponían a atraparlos pero unos tentáculos se lo impidieron

-¡No lo creo!-gritó Zaid saliendo de su forma ilusión.


Las chicas se desmayaron al ver semejantes monstruos, los chicos las cargaron una por una hasta un rincón del escenario tratando de protegerlas mientras veian la brutal pelea entre ambas criaturas.


-Zaid, los tengo-avisaba Garden a su primo a través del collar.

-Yo estoy ocupado en estos momentos, regresa tu, yo te alcanzo luego-contestó Zaid ya con la respiración agitada mientras luchaba contra The Rake- En serio Garden, ve, yo estare bien.


Se cortó la comunicación, Zaid empezó a utilizar sus poderes de tele transportación, moviéndose de un lado a otro logrando confundir al Creepypasta y finalmente darle un golpe mortal enterrando sus tentáculos dentro de la boca de la bestia y descuartizándolo por dentro.


-Que asco-se quejó.


Se acerco al grupo de jóvenes quienes temblaban del miedo, sabia que estando conscientes seria difícil llevárselos, así que clavo su vista en ellos y en cuestión de segundos, los muchachos ya estaban también desmayados junto con las chicas. Los tomo a todos en sus tentáculos y se teletransporto de regreso a la Creepy Mansion de Dreiven.


-¿Tu también tuviste una buena pelea?-inquirió Dreiven.

-¡Cállate!-masculló el primo de Garden.

-¿Quiénes son?-preguntó Tamy.

-Los hijos del Circo Creepy: Laughing Jack, Laughing Jill, Jason the Toymaker, April Fools, Candy Pop, Candy Cane, Zero y The Puppeteer-respondió Garden.

-Haz lo tuyo Dreiven-dijo Zaid.


Dreiven se acerco a los hijos de los artistas de circo mas no hizo nada, pues prefería esperar a que despertaran y ahí quitarles los collares. Tardaron aproximadamente una hora en recuperar el conocimiento, rápidamente Dreiven ordeno a Zaid agarrarlos y evitar que no escaparan, lo que provoco que todos ellos entraran en pánico.

A la primera que le retiro el collar, fue a la chica de cabellos pelirrojos y ojos celestes, le saco el collar de un tirón y de inmediato, pidió a Garden que reprodujera una melodía, la melodía de su padre y su madre: Pop Goes the Weasel. Al escucharla detenidamente, los colores en la chica, tanto de su cabello como de su vestido colorido comenzaron a desvanecerse, quedando solo en dos colores: blanco y negro.


-¿¡C-C-Carnival!?-chilló asustada una de las chicas.

-Bienvenida, Laughing Carnival-sonrió Dreiven.

-¿¡Que le hiciste maldito!?-vociferó al parecer el hijo de Jason the Toymaker.

-¿Qué...pasa...?-trato de articular bien la pregunta la hija de Laughing Jack y Laughing Jill.


Dreiven no respondió y procedió a quitarles los collares a los demás miembros del circo, en pocos minutos, Jayce, Fanny, Sugar, Mallow, Eva y Eiden no solo volvieron en si sino que también recuperaban poco a poco sus verdaderas apariencias, similares a las de sus respectivos padres. Ya tenían con ellos a dos grupos sanos y salvos, solo faltaba esperar a que el resto tuvieran la misma suerte que tuvieron Zaid y Garden.


-¿Alguien nos puede explicar que esta pasando?-cuestiono Jayce molesto.

-Paciencia juguetero, aun no estamos todos, y no me gusta tener que explicar el mismo discurso mas de una vez-musito Dreiven.

-¿Quién te ataco por cierto Zaid?-interrogó Garden a su primo.

-The Rake-contestó Zaid.

-Vaya tuviste suerte Zaid-dijo Dreiven.


 Mientras tanto, en el Inframundo, Zalgo se encontraba en su trono, cuando de repente sintió un palpitar en su pecho. Palideció, en su rostro podía notarse que estaba asombrado y a la vez alarmado, llamo a sus Striders y los dividió en dos grupos, unos fueron en busca de los Creepys y reunirlos a todos en la Creepy House y el resto, irían al mundo humano.

 Dreiven ahora solo tenia que esperar el regreso de Alida, Aria, Blade, Keir y Kerira con el resto de los hijos de los demás Creepypastas: Ben Drowned y Sally, Bloody Painter y Judge Angels, Dr. Smiley y Nurse Ann, Kagekao y Suicide Sadie, Lost Silver y Alice Liddel y los the Killer junto a Eyeless Jack y Homicidal Liu y Mei. Se asomo en una de las ventanas y en ese instante logro divisar a un Striders, y eso solo significaba una sola cosa.


-Padre...-musitó Dreiven asombrado y luego se le formo una sonrisa- ¿Estas tratando de encontrarnos no es así? No todavía...aun faltan para que se sientan tranquilos de que estemos fuera de peligro.


Creepypastas: DescendantsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora