Especial Copa América Centenario.
*Narra Gago*
Apenas pude dormir. Di demasiadas vueltas, y fué tan molesto que me tuve que ir a dormir al sillón. Sentí la derrota como mía, seguramente como cada uno de ustedes. Y acostumbrado a echarme la culpa de todo, me encantaría haber estado si no fuera por ésta maldita lesión que me dejó afuera de uno de los mejores años, futbolisticamente hablando. Lloré, sí, y mucho. Pero un dolor más allá del que viví sentí cuando lo vi a él llorar. Porque, para ser sincero, tuve la suerte (o la mala suerte, a ésta altura ya no sé) de estar las dos veces anteriores que perdimos una final, pero nunca lo vi llorar. Al menos no así, tan crudamente, sin importarle el que dirán, dando la cara hasta el último minuto, sin esconderse ni retirarse del lugar porque si quería lo hacía y, es tan grande, que se la bancó hasta el final, manteniendo el respeto por todo el mundo que está pendiente de cada paso que da. Quería estar ahí, como la ultima vez, dándole ese aliento que siempre necesita, diciéndole esas palabras como la última vez que lo abracé en el final del año pasado, "sos el mas grande Leo".
No quería llamarlo. Miré 40 veces mi celular, pensando en si hacerlo o no. Estuve tenso todo el día, jugar con Mateo y Anto me distraía un poco pero no alcanzaba, todas las noticias eran de él, todas las conjeturas, toda la televisión las 24 hs. Necesitaba saber si había algo de verdad en todo lo que se decía. Ese no era el Lionel que me hizo cometer una de las locuras (si no es la peor) más extraña y hermosa de mi vida. A veces respiro profundo, miro el cielo y siento que todavía estoy ahí; me teletransporto y siento su respiración a mi lado, contemplándolo mientras él duerme y yo pendiente de que nadie nos descubra. Él siempre con esa serenidad que lo caracteriza. Sin previo aviso un último momento en la televisión me corta el pensamiento. "La Selección nacional arriba a Argentina aproximadamente a las 19 hs". Mateo me pega un el brazo y me muestra lo que escribió. "Te amo mamá ". Lo miré pensativo y me decidí.
*Fin Narra Gago*
Hotel. 21:30 hs.
Golpean la puerta. Despues de unos minutos, atienden.
Lio: Kun, pasó algo?.-
Kun: Tenés visitas Pulga, venite.-
Lio: No, gracias pero sabés bien que no quiero salir todavía...-
Kun: Es importante.-
Lio: Pedile disculpas de mi parte, de verdad.-
El 10 cierra la puerta pero la mano de su compañero se interpone.
Kun: Andá al fondo, yo sé lo que te digo... Es alguien que no ves hace mucho tiempo... No te vas a arrepentir.-
Aguero da media vuelta y se va. Lionel frunce el seño y cierra la puerta. Piensa unos instantes y sale al pasillo. Recorre un camino recto y llega a destino. Abre la puerta y siente el frio rozar su cara, la noche está nublada y bastante inestable. Divisa una silueta a lo lejos, sentado en un banco. Se acerca lentamente y descubre de quién se trata.
Lio: Fer?.-
Fer: -gira su cabeza- Hola Pulguita.-
Messi no sale de su asombro y le pasa la mano. Fernando lo recibe y lo invita a darle un abrazo. El 10 se sienta a un lado, todavía sin salir de su asombro.
Lio: Qué hacés acá? Cómo entraste? Cómo llegaste?.-
Fer: Bueno, calmate... Uno tiene sus contactos viste... Linda noche, no?.-
Lio: Qué hacés acá?.- Dice serio, mirando al piso.
Fer: Ey, tranquilo... Por qué ese tono? No te alegrás de verme?.-
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Sentimientos encontrados.
FanfictionLionel Messi es el mejor jugador del mundo, todos lo sabemos. Tiene la vida soñada por cualquiera; pero su vida dará un giro de 180º al descubrir que le pasan cosas con un compañero de Selección, Fernando Gago. Lo corresponderá? Si es así, qué pasa...
