Diez

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La cama de Niall era cómoda, muy cómoda, y muy grande. Cabían dos personas allí, pero eso no impidió que __________ se despertara a las cinco de la mañana gritando y sudando.

Era algo frecuente que ella tuviera pesadillas y despertara a su madre a los gritos. Con el tiempo, ambas se acostumbraron. Ella no subía las escaleras para buscar su protección y su madre no bajaba a ver si necesitaba algo.

Miró a su alrededor y se asustó, se había olvidado donde se encontraba, pero por alguna extraña razón la frase en el techo y las cobijas con olor masculino la calmaron de inmediato.

Se levantó y se puso las pantuflas para acercarse a la ventana y correr las cortinas. El sol apenas estaba saliendo, rodó los ojos.

Decidió hacer la cama, poniendo todas las frazadas y acomodando los almohadones en su lugar. Luego tomó la ropa que se encontraba en la silla y, después de comprobar que estuvieran limpias, las dobló y las dejó sobre la cama.

Abrió la puerta de la habitación, procurando no hacer ruido, y bajo las escaleras con pasos silenciosos. Al final de esta pudo ver su ropa planchada y doblada sobre una silla, y sus zapatillas debajo con los cordones puestos.

Se acercó y tomó todo, negó con la cabeza. Esto era mucho, y no se lo merecía.

Se cambió en el baño y dejó la ropa de Niall para lavar. Peinó su cabello en una gran y pesada trenza que caía por uno de sus hombros.

Caminó hacía la entrada para poder tomar su mochila. Allí tenía sus libros y cuadernos. Podría dejar una nota para agradecer por todo.

Apenas pasó por el living cuando una luz la cegó, volteó la cabeza hacía allí y se dio cuenta de que se trataba.

El televisor estaba encendido en Nickelodeon, sin volumen.

Buscó el control remoto y lo encontró tirado a un lado del sofá. Se arrodilló para agarrarlo y cuando lo tomó, pudo a ver a Niall desparramado por todo el sofá, con la boca abierta y babeando.

_________ sonrió y lo acobijó mejor con la frazada que llevaba, cuando este se movió se sobresaltó un poco, pero de inmediato se calmó.

Cuando sintió su garganta arder se maldijo a si misma, porque acto seguido estornudo muy fuerte, despertando a Niall.

- ¿Qué rayos...? - la vio -, _________.

- Lo siento, no quería despertarte.

- Está bien, está bien - se comenzó a acomodar, con las mejillas ruborizadas. Frunció el ceño -. ¿Ya te ibas?

- Bueno yo - dejó el control - iba a dejar una nota.

- ¿No te quieres quedar a desayunar?

- No, gracias - tocio - ¡Mierda!

- Oh, creo que te estás enfermando - estiró su mano y tocó su frente -, por lo menos fiebre no tienes, pero quédate a desayunar, te haré un té.

- ¿Tú o tu mamá?

- Yo - se apresuró a responder -, sé cuidarme yo mismo.

- No, gracias - repitió y suspiró -. Será mejor que me vaya - dijo, parándose.

- Mejor hablemos - tomó su brazo y ella lo miró confundida -, me refiero a lo de ayer.

- Niall...

- _________...

Mordió su labio y levantó la mirada, una sonrisa se dibujo en su rostro cuando vio el piano. No es como si lo hubiera visto muchas veces o como si fuera suyo, pero lo había extrañado y le gustaba verlo ahí.

- ¿__________?

- Está bien - se sentó a su lado y apoyó sus manos estiradas sobre sus muslos, sin siquiera mirarlo -, ¿qué quieres saber?

- ¿No es obvio?, ¿cómo te fue con Harry?

- Bueno... la verdad es que - hizo una pausa -, no he hablado con él de hecho.

- ¡¿Cómo que no?! - exclamó confundido -, y entonces, ¿por qué estabas así?

- Ya te dije, mamá...

- Eso es una mentira, se nota cuando lo haces - __________ por fin lo miró, levantando sus cejas -. Sé cuando lo haces, sueles jugar con tus dedos y te muerdes el interior de tu mejilla - luego de decirlo, hasta él mismo se sorprendió. ¿Cómo sabía eso? -. Como cuando hablas de tu papá...

- No quiero hablar de eso - lo interrumpió -. Bien, te diré que pasó. No hablé con Harry, hablé con Louis.

- ¿Louis? - preguntó, tratando de recordar su nombre -, ¿su mejor amigo? - ella asintió -. ¡Mierda!

- ¿Qué?

- ¡No, no, no, no! - se levantó y comenzó a caminar. Ella lo siguió.

- Shhh, Niall. Vas a despertar a tu mamá - trató de calmarlo.

- No estás siguiendo el plan... ¡No puedes simplemente hablar con su mejor amigo! ¿Crees que a él le gustará?

- No te entiendo - se cruzó de brazos -, ¿qué tiene de malo que hable con su mejor amigo?

- ¡Todo! - respondió y ella retrocedió un poso -. Todo - repitió.

- No le veo nada de malo - agregó, ya cansada y comenzó a caminar hasta la puerta -. ¡Eres un idiota!

- ¡La idiota eres tú! - le gritó, señalándola.

- Bien, y espero que encuentres una pareja para ir a la fiesta de Allyson ¡Porque no pienso ir!

- ¡YO ESPERO QUE ENCUENTRES ALGUIEN QUE TE AYUDE CON TU PROBLEMA!

Ella abrió la boca, ofendida.

Maura se acercó, con una camisón rosado y gastado. Los miró a los dos confundida.

- ¿Qué está pasado? - preguntó, con calma.

- Nada mamá, no te metas.

__________ bufó enojada. ¡Odiaba que la tratará así!

Cerró los ojos un momento, y luego los abrió, acompañándolos con una sonrisa

- Lamento haberla despertado, y le agradezco MUCHO todo lo que hizo por mí, pero debo irme - abrió la puerta y antes de marcharse miró de muy mala gana a Niall -. Adiós.

Black KeysDonde viven las historias. Descúbrelo ahora