—¡David! ¡Es hora de levantarse! —dijo su madre desde afuera de la habitación, sin embargo, no había empezado a caminar de regreso cuando la puerta se abrió y David salió listo para ir al colegio.
—Buenos días mamá —contestó con una sonrisa. Su madre le devolvió la sonrisa y fué donde Samantha.
—¿Sam? ¿Estás despierta? Ya es hora cariño.
David bajó a desayunar mientras su hermana se alistaba para la escuela.
—¿Siguen molestando a Sam, David? —preguntó su madre.
—Sí, lo hacen. Descuida mamá, yo la protejo.
De camino a la escuela, en el autobús Andersson y su hermano menor les lanzaron una mirada desafiante a David y su hermana. Andersson. Si había una persona la cual David quería estrangular era él, él era el más popular, estaba en el equipo de fútbol americano y presumía de todos sus amigos para adueñarse de lo que quisiera en el momento que quisiera. Y su hermano menor, Austin, era igual a él. Ellos eran los encargados de hacerles la vida imposible a David y Sam.
—Sam, ya sabes que hacer. No des nunca el primer golpe; da el último —dijo David antes de entrar a la escuela.
—Vaya, vaya, vaya. Pero ¿Qué tenemos aquí? —dijo Andersson.
David siguió caminando sin prestarle atención.
—¡Fisher! —gritó— Vuelve a darme la espalda y te juro que te arrepentirás.
Todos giraron donde ellos, sabían lo que estaba a punto de pasar. Andersson y David nunca se llevaron bien. David, entonces, giró su cabeza y le sonrió misteriosamente. Y emprendió de nuevo su camino. Todos estaban sorprendidos de lo que hizo David; nadie se atrevía a hacer algo como eso
—Muy bien Fisher ¡Es hora de enseñarte modales! —gritó Andersson.
Dos de los chicos que estaban con Andersson sujetaron a David de los brazos mientras otro por detrás lo detenía para asegurarlo
—¿Sólo así puedes, Andersson? —preguntó David desafiante— ¿Sólo eres grande cuando estás con tus amigos? ¿Dependes de ellos para someter a los demás? Esperaba mucho más del arrogante de Andersson. Deberías ganarte el respeto como un hombre de verdad.
—Sí, David tiene razón. Sueltenlo, yo me encargo de él.
Entonces lo soltaron y justo en ese momento Andersson tiró el golpe a la cara, David lo esquivó. Andersson tiraba golpes y patadas pero David los esquivaba y bloqueaba con facilidad; ya no eran niños pero Andersson seguía pareciendo como tal. El padre biológico de David había sido militar y dirigió muchas misiones de rescate en Afganistán; murió en una de ellas pero le había enseñado a David como defenderse por eso Andersson no representaba un mayor problema para él. Cuando Andersson se cansó, David lo tomó de la cabeza y lo golpeó contra la pared a su derecha. No se levantó más.
Los policías tomaron a David y lo llevaron con la directora.
—David —suspiró— es la tercera vez que estas aquí esta semana por el mismo motivo —dijo la directora— Sé que lo que le pasó a tu padre te ha afectado mucho pero no puedes seguir siendo un chico problemático.
—¿Y qué esperaba que hiciera? ¿Quedarme de brazos cruzados mientras Andersson me golpeaba y hacía lo que quería conmigo? —respondió.
—Cuida tu tono David, solo quiero ayudarte. Si Andersson es un problema para ti entonces tienes que pedír ayuda de algún profesor de confianza —dijo señalandolo.
—Confianza es una palabra que se va pierdiendo conforme vamos creciendo—dijo David.
De regreso a casa, por la tarde, Andersson y sus amigos tomaron a David y lo llevaron a un callejón por la fuerza.
—¿¡Crees que fue divertido lo que hiciste ahora!? ¿¡Eh Fisher!? —gritó Andersson en su cara.
—Escucha Andersson, esto no tiene porque terminar así —respondió David.
—Oh, claro que sí. Tú te lo buscaste Fisher; y creeme que ahora no te tendré piedad. Ya demostraste que eres más fuerte que yo y eso fue humillante. Ahora veremos si sigues siendo fuerte contra cuatro personas.
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Omen: El Origen
Fiksi IlmiahDavid es un joven de 17 años que junto a Isaac, de 28, combaten el crimen, la corrupción y ayudan a los indefensos para así conseguir, la tan anhelada por todo héroe, paz mundial. A pesar de haber realizado grandes hazañas como héroes, son considera...
