—Todos aquí tienen una función, hay protectores, agricultores, médicos, herreros, cazadores y un largo etcétera. Yo soy una cazadora pero no he vuelto a salir, por lo menos hasta que controle un poco más mis poderes. —dijo Kimberly.
—¿Y cómo saben qué va a hacer cada quien? —preguntó David.
—Por el Trilux. Cuando nace un bebé lo llevan al él para que mejore un poco una habilidad, conforme va creciendo esa habilidad se va potenciando, cuando los niños llegan a cierta edad se les hace una prueba para encontrar esa habilidad mejorada, luego es asignado a dicho trabajo.
—Que interesante. Tenía entendido que el Trilux podría destruir toda una galaxia si se encuentra en las manos equivocadas, no sabía que también otorga habilidades.
—¿Y cómo sabías de la existencia del Trilux?
—Isaac tiene un recuerdo de él, me comentó de lo que era capaz y por mucho tiempo lo buscamos para alejarlo de las manos equivocadas. Pero nunca lo encontramos; hasta ahora.
—Ya pueden estar en paz, está en buenas manos.
—Ni dudarlo
David entonces vio al tipo de dos metros y medio con el que había peleado y fue donde él.
—Tienes un buen golpe —le dijo David.
—Diría lo mismo pero lamentablemente tú perdiste —le respondió.
—Eran más de cinco.
—Y a pesar de todo noqueaste a cuatro.
—Y de nada sirvió porque salieron otros dos.
—Y seguirían saliendo hasta que te sometieramos.
—Entonces era una pelea que estaba diseñada para que no ganara.
—Exacto. Pero después de todo lograste lo que nadie ha logrado.
—Igual perdí.
—Tienes actitud. Me gusta.
—David —dijo extendiendo su mano.
—Krono —respondió— Sabes, deberíamos pelear tú y yo algún día. Sin trucos, ni armas, ni armaduras. Una pelea limpia.
—No lo creo. Sólo soy un joven de diecisiete años, vulnerable a un golpe tuyo. Uno sólo y todo habría terminado.
—Es una lástima. Me hubiera encantado patearte un poco.
David rió y continuó caminando con Kimberly.
Por la noche toda la aldea se juntó para cenar, todas las noches solían comer juntos así todos convivían y se unían más entre sí. La aldea recibió con los brazos abiertos a David, él se sentía en casa a pesar de no tener todas sus comodidades. Pero seguía con una gran inquietud por su madre, desde que salió de casa no había hablado con ella y temía por lo que pudiera pasar si no hablaba con ella. David se levantó y fue a la tienda de armas donde se encontraba el traje.
—Buenas noches joven David, noto que la está pasando bien con los aldeanos —le dijo amablemente la computadora.
—Pues no del todo. Estoy preocupado por mi madre. No he hablado con ella y no se si Isaac me ayudó con eso. —contestó David.
—Los sistemas de vuelo se encuentran al cincuenta por ciento de restauración y los de comunicación están al treinta y siete por ciento de funcionalidad. Lamento no poder ayudar más.
—No es tu culpa. Sé que repararse aquí no es lo mismo que en el centro. Notifícame cuando el vuelo se encuentre en el setenta por ciento. En teoría, con eso podríamos volver, luego enfócate en una cosa: los de comunicación.
—Entendido. Que tenga una linda noche joven David.
David salió y Kimberly le esperaba afuera.
—Ya es hora de dormir. Ven, te diré cual será tú tienda. No es exactamente una habitación de hotel cinco estrellas. —le dijo Kimberly.
—Soy de gustos simples —contestó David.
Ambos caminaron hasta la tienda donde él dormiría. Al llegar, una señora de edad un poco avanzada, le extendió a David sus sábanas y una ropa extra. David le agradeció y esta humilde mujer se fue. Ambos entraron a la tienda.
—Kim, necesito saber toda la información que sepas sobre el proyecto Swampfire —le dijo David.
Kimberly miró hacia atrás, suspiró y luego respondió:
—Yo... no entiendo mucho de eso. El doctor me dijo que "Los Nativos" son una especie de super humanos capaces de destruir mundos si se lo proponen. Por eso bajó considerablemente la dosis de la inyección. Los sujetos siguen teniendo habilidades sobrehumanas pero no como la inyección en su dosis normal. Dice que dejó unas cuántas inyecciones escondidas en el laboratorio, sólo como reserva.
—¿Cómo reserva de que?
—Dijo que hay algo peor. El General Castle se dejó una inyección de apariencia diferente a la que le dio a trabajar. Las que le dio eran de un color azul y la que él tiene es de color rojo, por eso asume que es peor. Finalmente me dijo que usaran iridio. El iridio les suprime los poderes cuando está cerca de alguno de ellos.
—Eso es un gran avance. Pero ¿Dónde conseguimos el iridio?
—Tienen una gran cantidad en el laboratorio.
—Tiene sentido, sacan el virus y conservan la cura. Creo que tengo un plan para eso.
—Sebastian solo me dijo eso, dijo que es todo acerca de como detenerlos. Y que porfavor cuidaras a su familia, ellos no tienen nada que ver.
David recordó a Carim, no pudo evitar bajar la cabeza y recordar todo lo que está pasando. Lo que podría pasar si no la protege.
—Si ocupas algo más, ya sabes cual es mi tienda. —terminó Kimberly.
Entonces ella salió y David quedó a solas con sus pensamientos. Su madre, su hermana menor, Carim y su familia. Ahora muchos dependían de él. "No les voy a fallar" se juró.
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Omen: El Origen
Science FictionDavid es un joven de 17 años que junto a Isaac, de 28, combaten el crimen, la corrupción y ayudan a los indefensos para así conseguir, la tan anhelada por todo héroe, paz mundial. A pesar de haber realizado grandes hazañas como héroes, son considera...
