David se despertó al escuchar movimiento en la aldea, notó que ya era algo tarde y de inmediato se levantó. Justo en ese momento Jamír pasó por el frente del joven.
—Buenos días joven David, ¿O debería decir buenas tardes? —le dijo bromeando.
—Los fines de semana normalmente me despierto un poco más tarde de lo habitual —contestó un poco apenado.
—¿Qué tal eres con el arco y las flechas?
—Bueno, no soy lo mejor pero al menos puedo manejarlos.
—Con eso me basta, nos hace falta un cazador. Ya sabes, por Kim. Quizá tú puedas sustituirla mientras tanto.
—Claro, cuenta conmigo.
—Ve a la tienda de armas, ahí estarán todos nuestros cazadores. Te recomendaría cambiarte de ropa antes de ir.
Ambos se separaron, Jamír fue a su tienda y David a cambiarse de ropa para ir de cacería. Una cosa es usar la armería del traje y otra totalmente diferente una real. Pero ya había dicho que sí e iba a ir. Todos tomaron sus armas y salieron a buscar la comida.
—Así que, tú eres un héroe de donde vienes —le dijo uno de los cazadores.
—"Héroe" es un término relativo. Cualquiera puede serlo, desde la persona que busca la comida para otros hasta la que salva al mundo del apocalipsis. —contestó David.
—¿Entonces qué eres? —le preguntó otro.
—Sólo un joven que intenta hacer lo correcto —contestó.
El líder, que había permanecido en silencio durante todo el camino, se detuvo y señaló hacia la derecha. Todos hicieron un profundo silencio y a los pocos segundos, un venado pasó. Todos intercambiaron miradas y el líder le hizo una señal a David para que le disparara. Este asintió y levantó su arco hacia el animal, buscó la dirección del viento y soltó la flecha. Dio justo en el blanco, el venado cayó y todos le aplaudieron. Tomaron al animal y siguieron caminando. A los minutos, llegaron cerca de un río.
—¿Han probado el pescado? —preguntó David.
—¿Qué es eso? —preguntó la única cazadora del grupo.
—Vengan —les dijo David.
Todos bajaron al río y David tomó una lanza que un cazador traía consigo y se metió dentro del agua a buscar su presa. No pasó mucho tiempo cuando un pez grande apareció, sin dudarlo ni un segundo, David le cazó. Llevó el gran pez con sus compañeros.
—Esto es pescado, sólo los van a encontrar en ríos o mares. Su carne es deliciosa. —dijo.
—Bien ¡vamos a cazarlos! —dijo uno de los cazadores.
El líder seguía en un silencio que había empezado a molestar a David. Pasaron un par de horas y todos decidieron volver con la comida. Al llegar a la aldea, Kim esperaba a David y por la alegría que éste traía, podía notar que le fue bien.
—¡Vaya! parece que te fue bien —le dijo.
—Bueno, un venado y veinte pescados creo que es sinónimo de victoria —contestó.
—¿¡Pescado!? ¡Creí que nunca lo volvería a comer!
—Ahora tienen suficiente para un par de días.
—¿Qué tal te fue con Ázuk? El líder de los cazadores.
—Bueno, supongo que bien. No mencionó ninguna palabra en todo el camino
—Sí. Suele ser así, pasó por mucho y no es la persona más habladora de la aldea. Es el mejor arquero que he conocido.
—Lo pude ver, acertó todos los tiros sin un poco de margen a error.
El reloj de David comenzó comenzó vibrar y al verlo, el logo de Sirius apareció. David le dio sus cosas a Kimberly y corrió hacia la armadura.
—Los sistemas de vuelo se encuentran al setenta y cuatro por ciento —dijo de inmediato Katarcys.
—Bien, abre el traje. Es hora de volver.
La armadura se desarmó y se comenzó a armar de nuevo en el cuerpo de David. Una vez listo, fue a la tienda de Jamír, éste al verlo dedujo lo que iba a pasar.
—Buen viaje de vuelta joven David. —le dijo.
—Gracias señor. Si algún día ocupan mi ayuda, sólo llamenme.
Jamír asintió. David salió volando de nuevo a casa. A los pocos segundos, Kimberly le alcanzó.
—Sabes, es de mala educación irse sin despedir. —le dijo.
—Lo siento. Hasta pronto Kim.
—Esa voz que usas en el traje es genial. Me gusta, se oye amenazante.
—Es la idea. Recuerda el plan.
Kimberly asintió y volvió a su aldea.
—¿Cómo vas con los sistemas de comunicación? —preguntó a Katarcys.
—Estoy tomando una señal más fuerte, la reparación avanza un poco más rápido. Ahora están al cuarenta y nueve por ciento.
Isaac se encontraba durmiendo en el sofá del centro de mando cuando de pronto la computadora comenzó a hacer un sonido que le despertó de inmediato. Katarcys puso en pantalla un mapa satelital con un punto que se movía.
—¿Es lo que creo que es? —preguntó Isaac.
—Es el joven David, al parecer tiene problemas con los sistemas de comunicación y los de vuelo parecen estar a menos del ochenta por ciento. Seguiré intentando establecer conexión con él —dijo Katarcys.
—¿Detectas algún daño en él?
—Según el último diagnóstico, no presenta ningún daño importante.
—Bien, concentrate en recuperar la comunicación.
—Entendido. Comunicación restablecida.
—¿David? —preguntó Isaac.
—Estoy bien. Fui atacado por error y el traje se dañó en la pelea —contestó— ¿Hablaste con mi madre?
—Sí, lo hice. Me puso los nervios de punta pero todo salió bien. ¿Conseguiste la información?
—Claro, sé como detenerlos. Con iridio, eso les quita los poderes al ser expuestos.
—¡Con razón! En el lugar donde realizaron la presentación, estaba combinado con iridio.
—¿Presentación de que?
—En la gala. Conseguir el iridio estará complicado. Se encuentra en...
—En el espacio en meteoritos y estrellas —interrumpió David— pero no es problema. Tienen suficiente iridio en el laboratorio como para que podamos crear un arma o trajes incluso.
—Tiene sentido que ellos lo tengan. Si hacemos trajes de iridio serán más pesados y nos quitará un poco de movilidad.
—Si lo logras mezclar con su sangre, eso en teoría les quitaría sus poderes.
—¿Tienes un plan?
—Claro que sí. Me quedaré en casa, enviaré el traje. Cambio y fuera.
Al cerrar la comunicación, David hizo que Katarcys pusiera toda la energía restante en los propulsores de vuelo. Luego de un par de horas volando de regreso, David por fin llegó de vuelta a casa.
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Omen: El Origen
Science FictionDavid es un joven de 17 años que junto a Isaac, de 28, combaten el crimen, la corrupción y ayudan a los indefensos para así conseguir, la tan anhelada por todo héroe, paz mundial. A pesar de haber realizado grandes hazañas como héroes, son considera...
