Observo bien de nuevo, pero tan sólo está la ropa interior que dejé dentro.
La cojo y rápidamente me la pongo.
¿Quién quiere ropa de otra persona?
¿Tuya? Nadie.
Ya empezamos, ya te echaba de menos oye.
Bufo interiormente y abro la puerta lentamente, atenta a cualquier ruido de fuera, pero no se escucha absolutamente nada.
Así que la abro completamente y pongo un pie fuera asegurándome de que las chanclas que dejé antes están, que por suerte, siguen en el mismo sitio.
Suspiro aliviada y meto mis pies en ellas. Miro alrededor buscando mi ropa pero no la veo por ningún sitio, ¿quién me quitaría la ropa? Osea, no hablo con casi nadie, y tampoco he molestado a alguien, que yo sepa.
- ¿Hola? ¿Casper? - me apoyo en una pierna divertida por la situación.
Me da exactamente igual salir o no en ropa interior, es lo mismo que llevar bikini, además, va a ser peor para el causante de esto.
- Así que... ¿piensas salir así? - Nathalie aparece de detrás de la puerta.
Río seca. - Anda, qué sorpresa. Ya te creía muerta.
- Mala hierba nunca muere, cariño. - me mira con asco, así que le devuelvo la misma mirada.
- Más te vale que me devuelvas la ropa, cariño. - me acerco a ella.
- Más quisie... - no alcanza a terminar la frase porque me tiro sobre ella.- ¿¡QUÉ MIERDA HACES NERD DE MIERDA!?
Ruedo los ojos y le jalo de los pelos para darle un buen golpe en su cara de perra.
- Esto por llamarme nerd. - Estampo mi mano contra su mejilla.
- Esto por quitarme la ropa. - Le doy un puñetazo.
- Y esto, por molestarme. - Choco fuertemente mi frente en su cabeza dejándola medio inconsciente.
Feliz, me levanto de encima suya y me observo los arañazos que me ha hecho. Nada que ver con lo mío, que le dejará moratones por incluso un mes entero, exagerando.
- Ahora vas a dejarme tu ropa, por quitarme a mí la mía, guapita. - me agacho y le quito el vestido azul cielo que llevaba puesto.
Rápidamente me pongo de pie y me visto.
- Oye, mañana te lo devuelvo, ¿quieres? - sonrío y la miro tumbada en el suelo.
La agarro de las manos y para que nadie sospeche, la arrastro hasta las duchas. Ya tendré tiempo de inventarme alguna excusa.
Me sacudo y salgo del vestuario. Miro a todos lados pero no hay ni rastro de las chicas, supongo que están en clase, así que ando despreocupadamente por los pasillos del instituto.
Cuando voy a girar en la esquina, sin querer me choco con algo o alguien, cayéndome al suelo, y clavándome un cristal en el pie, a causa de que voy descalza por dejarme las chanclas en el vestuario.
¿Es esto el karma del que hablan?
Karma no sé, pero esto te pasa por pegarte con Nathalie.
Se lo merece.
Ruedo los ojos internamente.
Tú también te mereces esto.
Ya, calla.
Bufo y me miro el pie, que está sangrando.
- Oye, deberías de tener más cuidado. - dice alguien. - levanto la mirada preparada para pelearme de nuevo con el que me haya hecho esto, pero en vez de eso abro la boca sorprendida.
- ¿Playboy? - refunfuño.
- ¿Nerd? Qué raro que te choques con la gente, eh. - dice sarcásticamente.
Levanto una ceja y señalo mi pie, que sigue igual. Él baja la vista y se sorprende al ver la sangre.
- ¿Estás bien? Lo siento, lo siento, lo siento. - se tira al suelo rápidamente y empieza a mover las manos de un lado a otro.- ¿Qué tengo que hacer? ¿Quieres una tirita? ¿Te duele?
Me levanta la pierna y seguidamente saca un pañuelo de su bolsillo.
- Da igual, no te preocupes, puedo andar hasta la enfermería y ya. - me intento levantar pero me caigo de culo.
Ian me mira asustado, pero al verme explota en carcajadas, haciendo que yo ría a la vez.
Luego de unos segundos riendo él para y me mira. - Te llevo yo.
Asiento sin remedio y él me coge en brazos.
- ¿Peso mucho? - tuerzo la boca al ver flaquear sus piernas.
Él niega y me levanta empezando a andar.
Me agarro a su cuello para no caerme y lo observo disimuladamente.
Ahora que lo veo de cerca, es muy guapo. Qué pena que su egocentrismo arruine todo. Podría ser mi prototipo, pero no.
- Ya hemos llegado, nerd. - me pilla mirándolo y me bajo a la velocidad de la luz.
Qué vergüenza, ahora pensará que me gusta.
- Adiós. - cojeo hasta la puerta y llamo.
Incluso me he puesto roja, madre mía. Me tapo como puedo con el pelo las mejillas y echo un vistazo atrás para asegurarme de que Ian se haya ido, pero para mi mala suerte, todavía sigue ahí.
- ¿No te vas a ir? - hablo sin mirarlo.
- Hasta que entres no.
Ruedo de nuevo los ojos y gracias a Dios, la enfermera Toms abre la puerta justo a tiempo.
- ¿Si? ¿Ocurre algo, Grace? - me mira confusa.
- Se ha clavado un cristal en el pie. - Ian se para a mi lado.
- ¿Te duele mucho? - rápidamente ella abre la puerta completamente y me invita a pasar.
- Sólo un poco. - entro con ayuda de ella y me subo como puedo a la camilla que hay en medio.
- A ver, enséñame tu pie. - levanto mi pierna.- ¡Oh Dios!
Se da la vuelta corriendo y coge de la estantería unas vendas, tijeras y alcohol desinfectante.
- Sujeta la pierna por mí por favor, muchacho. - mira a Ian.
Él asiente y se agacha sujetándome del tobillo. Lo miro mientras la señora Toms me cura la herida.
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Owwwwwwwwwws, que cute our baby Ian.😍😂 Capítulo corto pero voy a empezar a actualizar rápido, ya que cuando empiece el instituto no voy a tener tanto tiempo.🤔
¿Os está gustando la historia?
No os olvidéis de votar si os ha gustado chicas, os lo agradecería muchísimo.💜🍓😊
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LA NERD ES ¡MODELO!. - 1 y 2.
FanficNo todo aquel que te mira puede conocerte, ni todo el que cree conocerte sabe quién eres.
