Marinette se quedó completamente estupefacta. ¿Cómo debía reaccionar a aquello? ¿Quién era aquél apuesto chico y cómo sabía su identidad? ¿O es que acaso era una especie de broma? No pudo hacer más que mirarlo atónita.
El chico se rió.
-Eres bastante linda debajo de la máscara, ahora veo porque Chat Noir está tan enamorado de ti, ¿conoce ya tu identidad?
No, eso no era una broma.
-¿Q...quién eres tú?- Apenas pudo sacar las palabras.
Él hizo una reverencia llevándose una mano al pecho y otra detrás de la espalda.
-Mi nombre es Antoine- dijo mirándola aún inclinado -Es un placer al fin conocerla en su identidad civil, Ladybug- al no recibir respuesta, se irguió -Creo que ambos tenemos bastante que preguntarnos, ¿hay algún lugar donde podamos hablar tranquilamente?
La chica abrió la boca para decir algo pero luego la cerró, finalmente decidió que el desconocido tenía razón, pero no tenía permiso de salir en aquél momento, así que sólo quedaba invitarlo a pasar.
Hizo un gesto con una mano indicándole que la siguiera.
-Mamá- se acercó al mostrador, con un curioso Antoine dirigiendo miradas a todas partes en la panadería -Te presento a Antoine, viene a ayudarme con un proyecto escolar.
-¡Oh!- La mujer salió para recibir a la visita -Un gusto, yo soy Sabine.
El chico se inclinó tomándole la mano para llevársela a los labios.
-Un placer.
Ella se rió, apenada.
-Que galante- miró a Marinette y luego de nuevo al rubio -Pareces un poco mayor para ir a la preparatoria...
La ojiazúl miró a su madre y luego al visitante, alarmada.
-Oh, no, estoy en prácticas en la Universidad de París- le dijo sin perder la compostura en ningún momento -Pero estudio en el extranjero.
Sabine murmuró un "interesante" bastante impresionada y dejó que los jóvenes subieran a la sala.
Los modales de Antoine habían sido pulidos desde que se había mudado a Inglaterra, por sus constantes tratos con la realeza aprendió a portarse de la manera más elegante y apropiada, en realidad le gustaba bastante ser de esa manera, se sentía uno de los personajes de las novelas que tanto le gustaban de la literatura del siglo XVIII y XIV. Aunque, por supuesto, podía suponer un problema para él de vez en vez, pues las chicas se sentían especialmente atraídas por la caballerosidad y él difícilmente se fijaba en alguien.
Y cuando lo hacía, solía ser alguien a quien considerara infinitamente interesante, como la chica que tenía enfrente, abriendo la puerta del departamento.
Al entrar se encontró con una sala sencilla con televisor, una cocina pequeña y una mesa alta de madera con sólo tres bancos. Eso quería decir que la chica era hija única.
En cuanto no había moros en la costa, Tikki salió de su escondite y se acercó a mirar de cerca el rostro del chico, éste le regresó la mirada con una pequeña sonrisa.
-¡Tikki!- Su portadora la miró inquieta.
¿Cómo es que se revelaba así nada más frente a un desconocido? ¿Qué le sucedía? ¿Qué estaba sucediendo? Mil pensamientos se arremolinaban en su cabeza, estaba intrigada por saber quién era aquél chico y no hallaba la manera de preguntárselo, o simplemente tal vez no hallaba la manera de mencionar nada, estaba demasiado confundida, incluso sentía un leve dolor de cabeza con todo aquello.
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Blanco, negro y rojo
FanfictionUn fanfic más de Miraculous Ladybug. Adrien comienza a sospechar que la identidad secreta de su amada Ladybug podría ser su compañera de clase Marinette, pero para averiguarlo necesitará tiempo y eso es lo que menos le queda desde la llegada a...
