Capitulo 10: ¿Que pasa con nosotros?

2.3K 96 15
                                        

Estaba profundamente dormida, en mi quinto sueño, cansada, pero jamás había dormido tantas horas seguidas sin despertarme con una pesadilla, esto era mejor de lo que recordaba, no quería levantarme nunca, tenía que recuperar todas las horas que perdí desde hace más de 8 años.

Pero algo picaba mi nariz graciosamente, pequeños golpecitos en la punta que me provocaban cosquillas. Abrí los ojos mientras bostezaba.

- Nora, por lo que mas quieras en el mundo, no te muevas.- dijo alguien en voz baja.

Estuve a punto de dar un grito cuando Jamie me tapo la boca, estaba tenso.

- ¿Que te pasa? - susurré.

- De acuerdo, no te asustes, con mucho cuidado y sin moverte demasiado, mira por detrás de mi.-

Jamie y yo estamos tapados por una manta, su cabeza estaba recostada en la almohada, sus ojos estaban muy abiertos y parecía nervioso, nos encontrábamos cerca el uno del otro, una de sus manos atravesaba por mi cintura, nuestros pechos se rozaban dejándome sentir los agitados latidos de su corazón.

Alce un poco mi cabeza, mirando por detrás de el, entonces vi un pequeño animalito peludo justo encima de la manta que nos abrigaba, abrí los ojos de inmediato, preparada para correr o salir volado de ahí.

- No te muevas, lo vas a asustar.- rogó el rubio mientras se mordía el labio nervioso.

Nadie podía entender mi fobia hacia los ratones, tampoco yo, sólo se que de alguna manera sobrenatural podía estar arriba de una mesa o cualquier otra cosa que me separe del suelo.

Jamie y yo nos quedamos congelados, podía notar que tampoco le agradaba mucho el animal, pero estaba más tranquilo que yo.

- ¿Que vamos a hacer? - susurré.

- Definitivamente, salir corriendo.-

- De acuerdo, esta bien.- dije nerviosa.

- ¿A la cuenta de tres? - asentí.

- Una,......dos,.....tres ¡¡CORRE!! -

Nuestra extraña y desesperada manera de tratar de huir de un ratón no salió del todo bien, la manta de atoro en el pie de Jamie provocando que ambos cayéramos al suelo como un domino, el golpe fue doloroso porque todo su peso cayo encima de mi, pero eso no fue lo peor, como el ratón estaba en la manta, a la hora de enredarnos en ella, el roedor salió volando con nosotros y aterrizo en mi cara. A una velocidad imposible, logre aventar al rubio hacia el otro lado, levantarme y empezar a gritar como loca, el problema era que el animalito enredó su pata en mi cabello y no podía salir de ahí.

En un acto desesperado y completamente patético, empece a mover mi cabeza de lado a lado, sacudiéndola lo más fuerte posible mientras trataba de sacarme al ratón de mi cabello, entendía el motivo de la exagerada risa de Jamie, y en el momento en el que el pobre ratón salió volando gracias a una de mis fuertes sacudidas cayendo justo en las manos del rubio, provoco que este gritará de una forma muy aguda, casi con la voz de una mujer, y dando un salto haciendo ver sus piernas de una forma extremadamente graciosa, fue cuando estalle de risa.

Note en su cara que no le parecía gracioso, pero mi risa aveces es contagiosa, más aún cuando estoy tumbada en la cama sosteniendo mi estómago, respirando con dificultad pero sin dejar ni un segundo de reír.

Cuando por fin ambos nos calmamos un poco, Jamie tomo el teléfono que su mesita de noche y marco un número.

- Sam, tenemos una emergencia tipo 3, necesitamos tu presencia urgentemente, creo que Aristóteles se escapó de su jaula.-

The Gibson Studio |Editando|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora