- ¿Nora? -
Pregunto una voz en mi cabeza, no estaba segura de en que estado me encontraba, tal vez debía abrir los ojos pero me dio una flojera intensa, de esas a las que debes seguirles la corriente, me refiero a seguir durmiendo.
- Niña, deja de hacerte la dormida, se que estas despierta.-
Insistió.
Sabía quien hablaba, pero no sabía por que me estaba reclamando cosas en mi estado inconsciente.
Al final decidí obligar a mi cuerpo a despertarse.
- ¿Que quieres? - conteste molesta.
- Nora, tu abuelo y yo tenemos asuntos pendientes que resolver, llegaremos en la noche, ¿tienes trabajo hoy? - negué.
- Esta bien descansa, pero en la tarde tienes que sacar a pasear a Max y a Dolly, ¿de acuerdo? -
- ¿A dónde van? - pregunte mientras me restregaba los ojos.
- Al centro con unos compañeros, regresaremos en la noche.-
- Esta bien, los veo en la noche, tengan cuidado.- dije en tono protector.
Al parecer no fui la única a la que le pareció raro ese repentino comportamiento, mi abuela se sorprendió por un momento, pero después se despidió de un beso y ambos se fueron, lo supe por el sonido de la puerta y el coche partiendo.
Quería dormir unas horas más, tenía planeado hacerlo, pero los peludos empezaron a lamer mis pies, las cosquillas que eso provoco me hizo perder el sueño, así que opte por levantarme temprano, aunque eso no fuera de acuerdo a mi naturaleza.
Debido a mi enorme flojera, no quise cambiarme de ropa, en mi opinión la pijama era bastante cómoda como para decidir cambiarla. Prendí el televisor en busca de algo bueno que ver, al acomodarme en el sillón tire mi móvil al suelo, la pantalla se encendió mostrando la hora.
12:30, jamás pensé que fuera tan tarde, me sorprendió como es que mis abuelos no me habían despertado, ellos son muy mañaneros.
No tenía el tiempo que había pensado, eso significaba que no podría ver las horas de televisión que quiero ya que tenía que pasear a los peludos, y no hacerlo tendría graves consecuencias.
Me dirigí a la cocina para comer algo rápido, pero mire una pequeña nota en la nevera.
~ Saca la basura antes de comer o todo estará lleno de moscas.~
Odio a las moscas o cualquier otro tipo de insectos, así que más me valía hacerle caso.
Junte las bolsas de todas las habitaciones y los baños, odiaba ser tan asquerosa en cuanto a eso, pero jamás he soportado el olor de la basura, la mayoría de las veces me tapaba la nariz para evitar asquearme, pero aún así era imposible no vomitar de vez en cuando.
Me puse las pantuflas, tome las bolsas de basura y las llaves, abrí la puerta apurada, esto de sacar la basura era todo una tortura, pero al voltear me encontré con la persona que nunca espere ver en ese instante.
No sabía si después de lo de ayer debería ponerme nerviosa o incómoda al verlo, pero sentí todo lo contrario, me sentí feliz de verlo, como si esas pocas horas en las que no estuvimos juntos se hubieran hecho una eternidad.
Llevaba puesto mi abrigo, el que me quito el día que nos conocimos en el aeropuerto, unos pantalones negros y una playera blanca que dejaba ver un pequeño tatuaje de mariposa en su pecho, del cual no me había percatado.
- ¿Sacando la basura? - pregunto sonriendo.
- Lo odio, ¿podrías ayudarme? - dije haciendo una cara de perrito, solía funcionar con las personas, y creo que Jamie no fue la excepción.
ESTÁS LEYENDO
The Gibson Studio |Editando|
FanfictionTras un viaje con sus abuelos a Londres, Nora decide entrar a trabajar a los Estudios Gibson, desde chica tiene una gran afición a las guitarras gracias a su padre. La vida es un poco complicada, ya que siempre se ha culpado de su muerte. Muchos h...
