Me desperté con la sonrisa de Jamie iluminado la noche, parecía muy cansado, su cabello rubio estaba despeinado por el aire que provoca manejar a toda velocidad y sus mejillas estaban rojas por el frío.
Habíamos llegado al Motel, con mucha flojera me baje del auto.
- ¿Llevamos las maletas? - pregunte.
- No, están seguras aquí.-
- Bueno.- conteste.
El Motel era bastante sencillo, pero se veía muy cómodo, ya quiera aventarme a dormir.
La amable recepcionista nos invito un café, me callo como anillo al dedo con este frío.
- ¿Vienen juntos? -
- Si.- respondió Jamie.
- Una habitación entonces, ¿con una o dos camas? -
Jamie me miro.
- Una.- asegure.
El rubio se sorprendió, tal vez era extraño dormir oficialmente juntos en una habitación donde nadie podía decirnos nada, ni siquiera el extraño amigo de Jamie.
Nos entrego la llave y ambos subimos a la habitación; ya en ella resulto ser más bonita de lo que imaginaba, con rosas por todos lados y una botella de vino, la cama era muy grande....... ¡¡oh mierda!!, ahora entendía por que la incomodidad de Jamie.
Lo mire y el sonrió apenado.
- ¿Segura no quieres la otra cama? -
- ¿Que? ¿Te molesta dormir conmigo?- cuestione.
- No, para nada.- contesto.
- Hace frío.-
- ¿Y? - pregunto nervioso.
Bien este es mi momento de actuar, al diablo el cansancio.
Me acerque con delicadeza, rodee su cuello con una mano y con la otra empece a bajar el cierre de su abrigo.
- Estamos solos.- susurré.
Jamie me acercó todo lo que pudo, sus ojos expresaban sólo una cosa: deseo.
Me arrincono en la puerta, con su mano empezó a tocar mi cintura hasta bajar (con una lentitud muy excitante) por mi pierna.
- Podemos hacer lo que sea.- insistí.
Sus ojos me miraron diferente, sabía que una vez que empiezas con este juego es muy difícil detenerte, ¿pero quien dijo que yo deseaba parar?
- ¿Lo que sea? - pregunto en forma de súplica.
- Si.- conteste.
- Quiero besarte.- susurro.
- Lo estas haciendo.-
- No me refiero a eso, es que.......-
Me acerque a su oreja.
- ¿Que? - pregunte.
Jamie me miro a los ojos arrepentido, no se que le pasa pero algo anda mal.
- Te deseo Nora, aquí, ahora, en cualquier lugar, pero no se como.... -
- No hay manera, sólo tienes que hacerlo, no te voy a impedir nada, pero voy a saber decirte cuando parar, tu sólo has lo que quieras hacer.-
Era eso, seguro este radical cambio para ambos era incómodo, no sabíamos como reaccionar ante nuestros deseos sin pensar en que pueden ser distintos para el otro.
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The Gibson Studio |Editando|
FanfictionTras un viaje con sus abuelos a Londres, Nora decide entrar a trabajar a los Estudios Gibson, desde chica tiene una gran afición a las guitarras gracias a su padre. La vida es un poco complicada, ya que siempre se ha culpado de su muerte. Muchos h...
