Cap 8

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Habían pasado tres meses desde que Emma había partido de su país. Y estaba tan ocupada que no sobraba tiempo de pensar en tristeza. Hacia lo que más amaba tocar. Cristian se había encargado de pulir su carrera. La estaba subiendo como la espuma. Ya había comenzado en conciertos como el de esta noche en el cual tocaría junto a un grupo famoso llamado Escala. ¿Lista? Creo que sí. Todo estará bien. Solo harás lo que amas. Toca con el corazón. Cristian poso su mano en el corazón de Emma. Se tú. Vuela Emma, solo vuela. Cristian beso su frente y Emma se preparó a salir al escenario donde abriría el concierto.

Todos aplaudían y gritaban, estaba nerviosa. Se veía hermosa parecía una ninfa con su vestuario y maquillaje. Cristian no dejaba de mirarla porque era toda una fantasía. Comenzó su solo.

Emma se envolvía en cada nota y sus movimientos delicados y sutiles mantenían los ojos en ella. Sentía cada nota de música. Era perfecta para Cristian quién no dejaba de mirarla con admiración. Emma volaba, estaba alto, era libre. Y eso la hacía feliz podía verse a miles de kilómetros. Termino y los aplausos no se hicieron esperar. Agradeció y salió de allí. Corrió hacia Cristian que la recibió entre sus brazos. ¡Estuviste maravillosa! ¡Volaste Emma! ¡Mira mis manos tiemblan! Estuviste maravillosa.

Más tarde fueron al cóctel en celebración por el gran concierto. Emma llevaba un hermoso vestido negro que dejaba ver su espalda. Estaba hermosa y Cristian le admiraba. No me mires así. No puedo evitarlo estás tan hermosa. Acarició su mejilla y observaba sus labios. Emma sintió un poco de calor y nervios ante su tacto y mirada. Cris debemos entrar. Entraron al lugar que estaba lleno de gente. ¡Cristian! Saludo un hombre mayor acompañado de una mujer muy joven y hermosa. Hola Bernard. Diste en el blanco nuevamente muchacho. ¡Querida! Se dirigió a Emma y le beso ambas mejillas. Eres una maravilla. Una diosa del violín. Gracias. Cuando Cristian pone el ojo nunca falla. Tiene un don para el talento increíble. Llámame mañana para firmar a esta ninfa del violín. Y disfruten de la fiesta. Eso quiere decir que...Sí Emma lograste tu primera grabación. Ella sintió emoción ante eso. Pronto una rubia muy hermosa se acercó. Cristian. Beso a Cristian en los labios. Emma puso su rostro serio. Y por alguna razón le molesto eso. No te molesta que te lo robe un rato. ¿Verdad querida? Emma negó con su cabeza. Ella rápidamente se lo llevó. Vuelvo pronto. Emma decidió caminar entre la gente y ver el lugar. Se encontró con las chicas que toco y decidió entrar en su conversación y fue bien recibida. Estaba pasándola bien debía admitir. Cristian no había regresado aún y se vio tentada a buscarlo pero él tenía derecho a salir con alguien, a estar con alguien. Había sido egoísta con él. Y entendío que debía dejarlo respirar un poco. De pronto frente a ella había un espejismo, creyó que el champán se le había subido muy rápido porque hacía ella venía Leo. Buenas noches. Emma necesito hablarte. Emma se puso de pie y le siguió. Fueron hasta un lugar retirado del ruido. Se puede saber. ¡Qué demonios haces aquí! Emma se quedo helada ante su reclamo. Pe; pero. ¡Qué te pasa! ¡Qué me pasa! ¡Pasa que desapareciste sin decir nada a nuestra familia! ¡Pasa que tus tíos y Rose están que se mueren de la angustia por no saber de ti! ¡Y tú aquí disfrutando de fiestas de estrellas! Debí imaginar que estarías aquí. Y sé quién tiene la culpa de esto, pero me va a oír. ¿Qué vas hacer? Leo. ¡Leo! Emma le gritó pero no la escucho siguió su camino buscando a Cristian. De pronto lo encontro y sin más le propinó un golpe en el rostro. ¡Leo basta! Emma se metió y reviso a Cristian. ¡Qué te pasa! ¡Cómo pudiste Cristian! No sé de qué hablas Leo. Aclárame. ¡Te la llevaste sin autorización! ¡Ella decidió venir! ¡Ella está aquí! ¡Por si no lo han notado! Grito Emma. No es el lugar, ni la manera de arreglar esto. Cristian debo aclarar cosas con Leo. Tú diviértete. Vamos. Emma salió y detrás Leo. Subió a su auto y Leo la llevo a un lugar donde la luna iluminaba el mar. Allí se bajaron. ¡No tenías ningún derecho de hacer lo que hiciste! ¡Qué! Me pusiste en ridículo frente a toda esa gente. Eso es lo de menos. Te escapaste, te fuiste sin decir nada. ¡No soy una niña Leo! ¡Soy una mujer! ¡Mírame! No soy aquella niña de 10 años que conociste. Madure, crecí, evolucione. ¡Date cuenta! Soy mayor de edad. Puedo tomar mis propiasdecisiones. Leo la miro y por primera vez en mucho tiempo se dio cuenta de lo que decía ella. Era cierto frente a él había una hermosa mujer. Más hermosa de lo que espero ver. Emma tenía una belleza notable y la había dejado salir. Leo trago ante aquel pensamiento sobre ella. Rose esta muy preocupada. Sí imagino porque. Emma deja ya esos rencores ella es tu familia y está muy triste. Entiendo su. "Preocupación" Y no te preocupes Leo en cuanto termine con unas presentaciones aquí las arreglaré todas. Dile eso a mi tío. Dile que esté tranquilo que solucionaré su problema en cuanto vuelva. Emma no quiero que te dañen, que ese mundo te destruya. Destruirme. No sabes cuánto me he destruido antes. Ahora estoy renaciendo Leo. Emma yo... Trato de acariciarle el rostro pero ella se alejó. Yq vuelve con Rose y dejame vivir en paz. Emma siguió su camino y tomo un taxi que pasaba por allí. Dio vueltas hasta que se sintió más tranquila. Volver a verle le removió todo de nuevo. Volvió al apartamento e imaginaba que estaría sola pues había dejado a Cristian muy bien acompañado. Iba para su habitación y escucho el piano del estudio. ¿Estaría con aquella mujer? Se preguntó. No sabía porqué aquella pregunta le daba un poco de malestar. El piano sonaba hermoso. Abrió sigilosamente la puerta y para su sorpresa Cristian tocaba. Y lo hacía muy bien. Miro a su alrededor pero no había nadie. Decidió entrar. Cristian dejo de tocar, la miro pero no le sostuvo la mirada y luego tomó un sorbo de su bebida. Escuche el piano y me atreví a venir. ¿Estás solo? Pues ahora no, entraste tú. Cerró el piano y se puso de pie hasta llegar a la ventana. ¿Estás enojado? Bueno es tonto preguntarte eso, es obvio que sí por como me hablas. Lamento haberte causado un mal rato Cris. Leo fue un bruto. Es por él. ¿Cierto? ¿Qué? ¿De qué hablas? Es por Leo por quién sufres. Cris...¡No me mientas Emma vi cómo le mirabas! ¡Como toda tú reaccionabas ante él! No quiero hablar de eso. No quieres hablar de eso pero eso me costó un puñetazo en la cara. Cuanto lo siento.Trato de tocarlo para ver su rostro herido pero él la esquivó. Debí imaginar que era por él. Ahora todo tiene sentido. Cris no tengo porque decirte nada y si fuera realidad eso en qué te afectaría a ti. ¡Sí me afecta! Porque yo...yo. Y fue hasta ella la tomo de la cintura y la pego a su cuerpo sus rostros estaban muy cerca demasiado cerca. Emma se estremeció ante su cercanía. Cris era guapo y aquellos ojos azules podían hacerla perder la cabeza. No hagas algo de lo que luego de arrepentirás Cris. ¿Quién de los dos se arrepentiría en realidad? Dijo muy cerca de sus labios los cuales casi se rozan. Ella se alejó. Somos amigos, eres mi representante y te aprecio mucho. No compliquemos esto. Veo que tu fidelidad a Leo es fuerte. Será mejor que te vayas Emma. Ella así lo hizo. Cris en su decepción tiro el vaso el cual se hizo añicos.

Emma salió de su habitación y Cris la esperaba en la mesa con el desayuno. Buenos días. Buenos días. Respondió ella. Ninguno toco el tema de lo ocurrido anoche. Cris estuve pensando muchas cosas y pues has sido muy generoso conmigo en estos meses, pero he abusado demasiado de tu hospitalidad. El ocupar tanto tiempo en mí no te deja tener tu vida íntima. Pienso que es hora de mudarme. ¡Pero si no me molesta que estés aquí! Sí fue por lo que casi pasa anoche Emma te prometo que no volverá a pasar estaba tomado y bueno molesto por lo de Leo pero no haré nada que perjudique nuestra relación. No es eso, Cris es tiempo de que realmente vuele. Toda mi vida me la he pasado encerrada, haciendo lo que los demás disponen y esperan de mí. Quiero ser yo, tener mi espacio, pintar el color que quiera las paredes porque son mías, tirar ropa, comer donde se me antoje, hacer lo que quiera porque es mi lugar sólo mío. Debo encontrar mi lugar en este mundo y organizar mi vida. ¿Puedes entender eso? Cris asintió, pero no quitaba el dolor que sentía. La había enseñado a volar y ahora ella despegaba y eso le causaba gran vacío. Entiendo. No pongas esa cara Cris. Emma acaricio sus mejillas como si fuera un niño chiquito. Seguiremos estando juntos. Además eres mi representante y mi mejor amigo. Sí, amigo. Dijo él con pesar. Te daré un consejo para que puedas organizar todo en tu mente y lo primero es que no puedes huir toda la vida de los sentimientos. Hay cosas que debemos enfrentar y sanar para poder seguir adelante. Lo sé pero por ahora no puedo enfrentarme a olvidar. Mañana buscare lugar. Yo te ayudaré. Debo saber qué zona escoges. Está bien. ¿Amigos? Extendió ella la mano y Cris la tomo. Amigos.

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