Cap 9

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Era día de mudanza Emma había encontrado su espacio y estaba emocionada con ello. Por primera vez viviría sola y haría cosas nuevas. Estaba en su mejor momento. Su carrera despegaba igual que su vida. Aún Leo le dolía pero sus nuevas experiencias hacían que el dolor se opacara bastante. Aina le ayudaba a empacar. Yo no hablar bien idioma pero, yo extrañar mucho ti. ¡Oh Aina! Yo también a ti. ¡Mucho! La abrazo y beso su mejilla. Niño Cristian triste. Sí lo sé. Pero yo tengo que volar. Le hizo seña de vuelo. Si yo entender, pero tú volver yo saber. Tú es son grand amaur. No sé qué significa pero imagino que te refieres a que soy su mejor amiga. Y agradezco todo lo que ha hecho por mí. Al igual que tú. ¿Lista? Hablo Cristian desde la puerta de la habitación. Si ya todo está en mi maleta. Vendré a verte, lo prometo. Beso a Aina y salió.

Emma llego a su nuevo apartamento no era muy grande como el de Cristian pero era acogedor y lo había escogido ella. No entiendo porque quisiste este apartamento Emma. Podías alquilar uno en mi edificio. No, este es perfecto. Estoy harta de casas grandes y lugares enormes. No es que no me gusten pero necesito esto por un tiempo. Está bien. Cuando Emma abrió su nuevo hogar quedo de una pieza pues todo estaba lleno de rosas color rosa su color favorito y girasoles sus predilectas. Habían pétalos esparcidos por doquier. Miro hacia Cristian y él sonreía. Nunca dejas de sorprenderme. ¿Cierto? ¿Porqué todo esto? Él se acercó y saco una caja de su chaqueta. La abrió y se la colocó en sus manos. Era una hermosa cadena con un corazón y dentro de él habían dos fotos de sus padres y su hermano. Emma se conmovió por el obsequio. Feliz cumpleaños Emma. Ella lo abrazo y lloró. Creí que te haría feliz esto. Sí y mucho. Siempre quise que me regalara rosas y de mi color favorito. ¿Cómo lo supiste? Sé mucho de ti Emma más de lo que crees. Acarició su rostro estaban tan cerca, el corazón de Emma comenzó a galopar por esa cercanía. Solo un poco más y sus labios se tocarían, Cris se alejó esta vez. Gracias Cristian. Emma lo abrazo por la espalda. Aquel hombre era maravilloso. Y daba gracias al cielo por tenerlo en su vida pero por ahora no podía permitirse ningún otro sentimiento, estaba tan herida. ¿Tienes todo lo que necesitas? Sí. Ok pues te dejo, debo irme a trabajar. Te veo a la noche. Aina preparará tu comida favorita y el pastel no faltará. Beso su mejilla y se marchó. Bien Emma hoy comienza tu independencia. Pasó el día acoplándose a su lugar y dedico mucho tiempo a componer música y practicar. Sonó su teléfono. Sí. ¡Emma! ¡Hola Abby! ¿Ya estás en tu depa? Sí. ¡Qué genial! De verdad que cuando lo haces; lo haces grande amiga. Sola en Europa. Que suerte tienes. Sabes que puedes venir cuando quieras, te lo dije. No me lo digas mucho porque te tomo la palabra. ¿Cómo está todo por allá? Pues ya por fin la víbora de Rose y su madre me dejaron en paz preguntándome dónde estabas. Sí lo sé. ¿Y cómo lo sabes? Pues me encontré con Leo en una actividad. ¿Y qué pasó? ¿Qué te dijo? Más bien que hizo. Le pego a Cris. ¡Qué! ¿Y porqué? Leo me ve como una mocosa de 10 años. Le hice ver y entender que ya no lo era. Pero me preocupo y me dolió ver lo ciego que está con Rose y mi familia. Ni me lo digas. Esa estupida va a las fiestas y solo se regodea diciendo que Leo le está construyendo la mansión más hermosa del mundo. Y se pasa comprando las más caras joyas que encuentra. Y encima vive en tu casa amiga. Dicen que la mansión es suya. Eso no me importa Abby. Yo no quiero nada. ¡No pensarás cederla a tu tío! Abby yo solo quiero paz y aquí estoy muy bien. Además no podría estar cerca de Leo y no tengo corazón como para hecharlos de ahí. Han vivido años en esa casa. Emma no se merecen tu piedad. Ellos te maltrataron, vivieron de ti y abusaron de tu bondad e ingenuidad. Tal vez, pero son mi familia me guste o no y la familia nunca se abandona y a pesar de que halla sido por interés, estuvieron conmigo. De verdad que eres una Santa mujer. No Abby solo soy realista. Ya pagarán con creces lo que te han hecho. Ya no te amargues que no pagamos tanto de teléfono para amargarnos por terceros. Es verdad. Y los franceses. ¿Cómo te tratan? Abby tú siempre.

Cristian estaba en su oficina cuando su secretaria le aviso de la llamada de Leo. ¿Cris? Sí. Escucha amigo yo lamento lo que ocurrió hace días atrás. Yo también. Es que entiéndeme mi esposa y su familia estaban muy preocupados por Emma y yo aún más. ¿Estás seguro de que es por Emma? ¿Porqué lo dices? De veras que estás ciego Leo. Solo espero que cuando despiertes no sea demasiado tarde. Solo te diré una cosa. Emma está feliz y bien cuidada. No permitiré que nada, ni nadie le haga más daño. Dale ese mensaje a tu nueva familia Leo. Y espero que Rose te haga feliz y que no sea solo un espejismo el que vives. Colgó su llamada. Cristian se moría de celos al saber que Emma moría por Leo. Ella muriendo de amor por Leo todos estos años y él por ella. Porque Cristian se había enamorado de ella, de su música, de sus palabras escritas para Leo, de sus fotos. Cristian sentía que al fin había encontrado la mujer perfecta para él. Pero no le pertenecía. No era suyo su corazón y por lo que veía jamás lo sería. Se enamoro solo como ella lo había hecho con Leo. Y Leo estaba tan ciego que no pudo verlo y dejo pasar lo mejor que le hubiera ocurrido en la vida. Emma lo hubiese hecho feliz en todos los sentidos. Pero si él lo desaprovechó esa oportunidad, él no lo haría. Iba a conquistar su corazón y la defendería de todo aquel que osara en hacerle daño a su Emma.

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