CAPITULO 6

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Melisa salió de la ducha y fue incapaz de cenar nada. No paraba de recordar la mirada de Alex, el suave roze de sus dedos contra su cuello mientras le apartaba el cabello. Su corazón empezó a latir con fuerza. Nunca había sentido nada igual. Quiso llamar a Milena, explicarle lo que sentía y que la aconsejara. Miró la hora, y se sorprendió al ver que eran casi las doce de la noche. Suspiró y se fue a la cama. Aquella noche le costó dormir.

-Buenos días -saludó al ver a Milena y Clementy.
-Hola. ¿Lista para ser libre al fin?
-Realmente tienes ganas de acabar los examenes Milena -le dijo.
-Demasiadas. Necesito despejar mi mente para crear nuevas canciones.
-¡Buenos dias chicas! ¿Hoy salimos no? -Izan se acercó a ellas.
-Estas muy animado. Veo que tu también quieres acabar ya.
-Pues claro. Fiesta, vacaciones...¿Que más se puede pedir? Por no decir que aquí en unos meses acabara todo al fin.
-Acabara aquí Izan -dijo Daniel- Te recuerdo que querias ir a la universidad...
-No me quitas la alegria del momento anda.
Daniel suspiró. Entraron todos hacia la clase y se sentaron en sus respectivos asientos. En pocos minutos Alex, Adam y Henry entraron en el aula. Adam y Milena se saludaron como si nada, como si su amistad fuera creciendo por momentos. Melisa, en cambio, desvió la mirada cuando Alex la miró y la saludó.
-Melisa...
Esta se giró al escuchar como Milena la llamaba.
-Necesito hablar contigo, si. ¿Podemos quedar antes esta noche?
-Claro que si.
Las dos chicas se sonrieron y miraron al frente mientras el profesor entraba con los examenes en mano.

-Dios, ha sido el día más largo -dijo Clementy.
-A mi también me lo ha parecido.
-¿A que hora quedamos esta noche? -quiso saber Izan.
-Podriamos salir a cenar juntos ¿no?
-Deberiamos decirles que Alex y Adam vendran también -susurró Melisa a Milena.
-Lo se...-susurró- Por mi podemos cenar si quereis. Si os va bien podemos quedar a eso de las nueve en casa de Clementy.
-Decidido entonces -dijo Daniel.
-Entonces si ya esta decidido avisare a Adam, tu Melisa diselo a Alex.
-¿Perdonad? -dijo Izan, dejando su tono alegre de lado- ¿Avisar a quien?
-A Alex y Adam -contestó Melisa- Ellos estaban con nosotras cuando decidimos lo de salir y nos preguntaron si podrian venir. Obviamente les dijimos que si.
-¿Desde cuando os llevais tan bien con ellos? -quiso saber Daniel.
-Desde lo que pasó con Edwin. Nos ayudaron...
-Creo que te dije que no me gustaba nada ese tal Alex el otro día cuando os vi hablar a solas en el patio -el tono y la mirada de Izan se endurecieron mientras miraba fijamente a Melisa- Te dije que no te acercaras....
-Tu no eres nadie para decirme a quien debo o no debo acercarme. No eres ni mi padre ni mi hermano. Así que sere yo quien decida con quien hablar.
Izan no dijo nada, pero las palabras que Melisa le había dicho le habían hecho daño.
-Perfecto. Haz lo que quieras -dijo apartando su mirada de la de ella- Nos vemos esta noche. Vamonos Daniel.
-Izan...-Daniel suspiró- No os enfadeis. Sabes que lo hace por tu bien. Apenas los conoceis, los conocemos. Es normal que no nos fiemos.
-Tampoco habeis intentado acercaros a ellos para conocerlos. No podeis prohibirnos nada.
-Melisa... -esta vez fue Milena quien intentó que no siguiera hablando.
-No hace falta ponerse así, sabes que siempre han sido así -le dijo Clementy.
Melisa no dijo nada. Y Daniel volvió a suspirar.
-Mira, haced y hablar con quien querais, pero simplemente no nos acabamos de fiar de ellos. Quizas tengas razón y nos falta conocerlos, pero creo que a vosotras también. Nos vemos luego, voy a por Izan antes de que se enfade más.
-Hasta luego Daniel -se despidieron Milena y Clementy.
-Bueno, yo también me voy a ir. He de hacer algunas compras antes de llegar a casa. A las nueve en mi portal chicas.
Clementy se alejó mientras Milena miraba a Melisa fijamente.
-Ire a avisar a Adam. ¿Quieres que vallamos juntas a buscarle? Quizas este con Alex.
-Lo dudo -dijo Melisa señalando hacia uno de los lados- Ahí le tienes, con Henry. Algo que me sorprende la verdad.
-Milena -saludó Adam al acercarse- Hola Melisa.
-Adam -a Milena se le iluminó la mirada- Hemos quedado esta noche en casa de Clementy a las nueve. Iremos a cenar primero.
-Perfecto. Quizas no podamos ir a la cena, pero luego contar con nosotros.
-Yo me voy a ir llendo Adam. Quiero llegar a casa cuanto antes.
Los tres miramos a Henry. Adam asintió con la cabeza y este dió media vuelta y se fue. Ni un adiós ni nada. Aún que aquello no sorprendió mucho a Melisa, los dos eran bastante extraños se dijo. Henry era bastante reserbado y callado, aquella era una de las pocas veces que lo había escuchado hablar. Y Adam...bueno Adam era Adam.
-Milena, yo ire a buscar a Alex para decirle lo de esta noche -dijo Melisa.
-¿Quieres que te acompañe?
-No tranquila, podre encontrarlo sola.
-Creo que aún sigue en la clase -dijo Adam sorprendiendola- O en el patio trasero. No estoy seguro.
-Gracias. Nos vemos luego. ¿A las seis te va bien?
-Perfecto, quedamos en mi casa.
Melisa se despidió de los dos y antes de volver a entrar a los pasillos del instituto volvió la mirada. Vió a Milena y Adam caminar juntos. Milena estaba realmente feliz. Sonrió.
Recorrió los pasillos hacia la clase, en busca de Alex. No estaba ahí. Probó con el patio trasero, tal y como Adam le había dicho. Tampoco estaba ahí. Se encogió de hombros y recorió los pasillos en su busca pero sin exito. Decidió dejarlo, y decidió enviar un mensaje a Milena para decirle que fuera Adam el que avisara a Alex. Cuando hubo salido del instituto, se sorprendió a ver a Alex apollado en una de las paredes.
-Hola, estaba esperandote -dijo.
-Yo te estaba buscando -contestó Melisa- Era para decirte que hemos quedado a las nueve en casa de Clementy. Iremos a cenar primero.
Los dos se pusieron en marcha.
-A cenar no podremos ir, pero si os parece bien podemos quedar a eso de las once y ir todos juntos por ahí. O cuando acabeis de cenar.
-Algo así ha dicho Adam. Lo de la cena me refiero. Por mi perfecto, en cuanto acabemos de cenar os avisamos. Quizas Milena tenga el telefono de Adam...
-También podría darte mi número y me avisas tú -dijo Alex con una sonrisa.
Melisa lo miró y se sonrojó.
-Si, supongo que también podemos hacer eso.
Los dos siguieron caminando hasta llegar a casa de Melisa.
-Espero tu llamada, Melisa. Hasta luego.
-Adios...

-Hoy estas muy rara Melisa -dijo Milena- ¿Estas bien?
-Si, es solo que nose que me esta pasando.
-¿Con Alex? -sonrió Milena- Es bastante obvio la verdad.
-Mira quien fue a hablar. Son pequeños gestos que no se como interpretar. No quiero hacerme ideas extrañas.
-¿Que ha pasado? ¿Te ha...?
-¡No! No, no, nada de besos si es lo que piensas. Simplemente es como me mira aveces...y ayer me apartó un mechón de pelo y me lo colocó tras la oreja. Y el otro día en el patio me acarició la herida...nose es extraño.
-Más que extraño yo lo llamaría atracción quizas.
-Para ti todo es atracción. No lo se, pero cada vez que hace algo asi...se me acelera el corazón. Y la verdad, no se si fiarme de él.
-No hagas caso de lo que te digan Daniel e Izan. Simplemente debes ir conociendole más. Y hablando de Izan...
-Nadie ha hablado de Izan -dijo seria.
-No te enfades con él. La verdad es que me ha sorprendido tu reacción esta mañana. Sabes que no lo hace con maldad y que siempre ha sido así. Quizás está...
-No quiero hablar del tema ahora. Deberiamos ir pensando en que ponernos para esta noche y empezar a arreglarnos, sinó Clementy se enfadara si llegamos tarde.
-Tienes razón. ¡Esta noche nos lo pasaremos en grande!

Infierno en el ParaisoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora