Izan y Melisa llegaron a la barra, donde los esperaban todos. Melisa se fijó en que Milena no había perdido el tiempo y ya estaba hablando con Adam. Mientras que Clementy y Daniel hablaban con Alex.
-¡Ya hemos llegado! -gritó Izan.
Se plantó junto a Daniel sin ni siquiera saludar a Alex. Alex se acercó a Melisa.
-¡Hola! ¡Estas estúpenda!
-¡Gracias!
Melisa sonrió y volvió a mirar a Milena de refilón. Esta cruzó su mirada, y le hizo una señal indicandole que más tarde quería hablar con ella. Luego Milena le dijo algo a Adam y lo arrastró a la pista.
-¡¿Quieres bailar!? -preguntó Alex.
-¡Deja que acabe mi bebida!
Alex sonrió y asintió con la cabeza. Luego dió media vuelta y miró a Clementy.
-¡¿Te importa que saque a Clementy mientras te espero!?
-¡Para nada, toda tuya si se deja! -rió Melisa.
Alex agarró a Clementy del brazo y la arrastró tras él sin darle opción alguna a negarse. Clementy cruzó una mirada de pánico con Melisa. Una cosa era bailar con ellos, otra muy distinta era hacerlo con alguien a quien apenas le tenía confianza.
-¡Parece que le da igual quien sea mientras pueda pillar algo! -dijo Izan al lado de Melisa.
-¡No digas tonterias, solo estan divirtiendose!
-¡Bueno, pues divirtamonos nosotros también! - le dijo mientras agarraba la bebida de Melisa y se la pasaba a Daniel.
-¡Eh! -se quejó ella.
Apenas le dió tiempo a reaccionar, ya que Izan la agarro de la mano y la llevó a la pista de baile. Izan empezó a bailar mientras que Melisa lo miraba sin moverse.
-¿¡Vas a rechazar mi invitación!? -dijo Izan sonriendo.
Melisa le sonrió y empezó a bailar con él. Miró a Milena bailar con Adam, los dos muy juntos. Y Clementy parecia una especie de robot al lado de Alex, que la verdad se movia bastante bien. Volvió a prestar atención a Izan, que no se quedaba corto con sus movimiemtos. La verdad es que era bastante atractivo, y aquella forma de moverse hacia que todas las chicas le miraran. Izan se acercó más a Melisa, la agarró de la cintura y empezaron a bailar juntos. Los dos se lo estaban pasando genial.
-¡Deberiamos salir más! -dijo Izan.
-¡Y tanto! ¡Tenemos unas largas vacaciones por delante!
Izan miró a Melisa fijamente a los ojos, y esta creyó ver como se le iluminaban levemente.
-¡Perdón que os interrumpa, pero ¿bailarias conmigo?! -dijo Alex que apareció de la nada.
Izan cambió su sonrisa por una expresión fria como el hielo. Miró a Alex fijamente y luego a Melisa.
-¡Se lo he prometido! -dijo esta- ¡Ve con Daniel, esta bastante solo hoy. Yo iré en un rato!
-¡Ve con cuidado! -dijo Izan mientras la soltaba y se alejaba volviendo a fulminar con la mirada a Alex.
-¡No le caigo bien!
-¡Tranquilo, aún no te conoce lo suficiente!
Los dos estubieron bailando durante bastante rato. Normalmente Melisa era mucho más tímida, pero aquella noche decidió dejar su timidez atras. Milena y Adam se unieron a ellos, y cuando se cansaron de bailar volvieron con Daniel, Izan y Clementy.
-¡No se vosotros, pero yo empiezo a estar algo cansado! -dijo Daniel.
-¡No eres el único, yo estoy que me caigo de sueño! -respondió Clementy mientras se tapaba la boca para bostezar.
Todos se pusieron de acuerdo para marcharse ya, por lo que mientras que los chicos salian, las chicas esperaron a cojer sus abrigos.
-Os acompañamos a casa -dijo Daniel.
-No hace falta, de verdad -dijo Milena.
-No nos quedaremos tranquilos...
-Existen los mensajes Daniel -dijo Clementy mientras volvía a taparse la boca para bostezar- Ademas iriais enndirección contraría. Dareis mucha vuelta.
-Si quereis podemos acompañarlas nosotros -dijo Alex de pronto- Vamos en la misma dirección.
-A nosotros nos da lo mismo dar más vuelta -dijo Izan- Así que...
-Estaremos bien -dijo Milena.
-Cuando lleguemos os avisaremos, de verdad -dijo Melisa- No os preocupeis. Id con cuidado de camino a casa.
Las tres se despidieron de ellos con un beso.
-Ellas son las que tienen que vigilar.
-Izan, no va a pasar nada. Volvamos a casa. ¿Quieres quedarte en la mia? Podriamos pasar la noche hechando algunas partidas a la videoconsola.
Izan resopló, sin apartar la mirada de las chicas alejandose por la calle. Las tres iban hablando con aquellos dos. ¿Por que se fiaban tanto de ellos si apenas les conocian?
-O quizas quieras explicarme por que te caen tan mal. O el por que estas tan raro.
Izan no contestó, pero asintió a su oferta. Daniel sonrio.
-Anda, vamos -dijo mientras le daba una palmada en el hombro.-Yo me despido aquí -dijo Clementy.
-Te acompañamos...-empezó Melisa.
-No. Tranquilas, veis a casa -sonrio Clementy- Mañana me contais.
Las chicas se despidieron de ella y la vieron marchar. Siguieron caminando durante un rato más los cuatro juntos.
-Mañana nos vemos -dijo Milena- Así hablamos tranquilamente -susurró.
-Vale. Aprobecha el camino a casa.
Milena se sonrojó levemente.
-Tu tambien.
-¿Vamos Milena? -dijo Adam.
-¡Si! Hasta mañana. Veis con cuidado.
Los dos se alejaron mientras hablaban animadamente. Desde luego Milena no perdia el tiempo con Adam.
-Vamos Melisa -dijo Alex mientras la cojia de la mano y tiraba de ella.
Iban caminando lentamente, algo que por lo general a Melisa la sacaba de sus casillas, pero en aquel momento y con Alex aún cojiendole la mano no le importaba. Al contrario, no sabía muy bien por que pero quería pasar más tiempo con él. Le miró de reojo, y este cruzó la mirada con ella.
-¿Pasa algo?
-No, nada.
Los dos siguieron caminando en silencio durante un largo rato más.
-Bueno, ya hemos llegado. Gracias por acompañarme.
Alex no respondió, ni tampoco le soltó la mano.
-Alex...-dijo Melisa mientras intentaba soltarse de él- Ya hemos llegado.
-Lo se -dijo mientras le apretaba un poco más la mano.
-Sueltame, pues. Sinó no puedo irme.
-¿Que habeis estado hablando Izan y tu cuando no estabais?
-¿Que? -dijo Melisa sorprendida- ¿A que viene esto ahora?
-Parece que no se fia mucho de nosotros. ¿Por que?
-Bueno, eso es algo que deberias hablarlo con Izan, ¿no crees?
-No me dira nada. ¿De que habeis hablado cuando estabais a solas? ¿Que habeis hecho?
Melisa recordó como Izan la había agarrado de la mano, con suavidad. Como había acariciado su cabello, como lo había besado. Se ruborizó un poco.
-Mira, no hemos hablado de nada en especial -dijo- Y no hemos hecho nada. Y aún que fuera el caso, creo que no tendría por que contarte lo que hago o dejo de hacer con Izan. Es cosa nuestra, y no tuya.
Alex apretó un poco más su mano y su mirada cambió ligeramente. Se había puesto serio.
-Alex, en serio...dejame la mano.
-¿Por que? Pensaba que te gustaba.
Alex se acercó a ella, acorralandola contra la pared. Le acarició la cara.
-Alex, vale ya...
Melisa empezó a marearse.
"Demasiadas emociones, el alcohol...quizas he bebido demasiado" pensó.
-Quizas Izan tenga razón -dijo Alex de pronto- Quizas no deberias fiaros tanto de nosotros.
Melisa lo miró fijamente. No entendía a que venian aquellas palabras. Su mareo cada vez era mayor, notaba como las piernas empezaban a fallarle y su vista empezó a nublarse. Alex la agarró antes de que cayera al suelo.
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Infierno en el Paraiso
FantasyMelisa, a sus 18 años, no había tenido una vida fácil. La muerte de sus padres la había sumido en una profunda oscuridad. Pero con el tiempo, y grácias a sus amigos empezaba a salir de ella. A pocos meses de acabar sus estudios se presentan unos nu...