Me sabía de memoria el horario de Fernanda en la universidad, deseaba verla, pero ya creía lo había aceptado y era mejor para mi y para ella no encontrarnos, por lo que en los horarios que ella andaba por la u yo trataba de estar lo más lejos posible.
Pasaron dos semana y volví a salir, esta vez con un amigo, con mi mejor amigo de infancia, Cristobal.
Con este mejor amigo de infancia hay una larga historia, lo conocí cuando tenía 11 años en el colegio, vivíamos a diez minutos de distancia en auto y éramos tal para cual. Cuando chica siempre que subía a un bus miraba a las niñas mayores y me imaginaba yo como ellas cuando creciera, siempre era lo mismo, no podía parar de mirarlas, era adictivo... ahora entiendo que era porque me gustaban, pero no lo supe ni acepte hasta que me enamore de la Caro, antes de eso 'me gustaban los niños' entre esos, mi mejor amigo. Estuve 'enamorada' de el hasta como los catorce, de hecho aún me pregunto que hubiese pasado. El me pidió pololeo cuando iba en segundo medio y yo acepte, pero nunca le di un beso, solo acepte darle la mano, obvio, terminó conmigo, yo era muy aburrida al parecer. Luego seguimos siendo amigos y el me contó que se iba a un seminario religioso, eso me calmaba, significaba que no era tan aburrida entonces, entró cuando yo iba en mi primer año de universidad.
Mientras estaba dentro comenzó a enviarme mensajes todos los días por Facebook, decía que no estaba permitido, pero que yo era su amiga, en septiembre de ese año se me declaro de nuevo, pero por mensaje, estábamos a kilómetros de distancia. Me dijo algo así como: 'A Dios lo quiero pero a ti te amo'
Demasiado cursi para mi gusto. Yo acepto que soy romántica, pero era extraño con el, ya que estaba en un seminario. Por lo que yo respondí: 'Yo también te quiero, y siento que hay un tema pendiente entre nosotros, creo que aun me gustas'
Realmente estaba muy confundida. Quería creer que me gustaban también los hombres, pero gran error. Por lo que luego el tema quedo volando en el espacio, cuando lo vi en el verano de ese año no me dijo nada al respecto, me cargan las personas cobardes, en mi casa solo habló de religión y supuse que ya no estaba confundido.
Error. Al año siguiente se fue del seminario. Y se vino a trabajar a una ciudad cerca de mi universidad. Por lo que decidí invitarlo a salir.
-Tanto tiempo Cris!
-lo mismo digo, estas hermosa
-uh, gracias, para que tanto piropo, recuerda que solo somos amigos, no servimos para ser algo mas
-es verdad- dijo entre risas
-¿cierto? si quieres pololear conmigo solo tendrás mi mano
-oh que gran oferta
Fuimos a un bar cercano, el nunca bebe, pero esa noche tomo algo para acompañarme, para variar se estaba haciendo común que terminara ebria. Nuevamente estaba en otro espacio, esta vez fuimos a bailar a una disco común, el jamás en la vida se imaginaria de mi lesbianismo, es mejor así.
-que entretenida esta disco - me dijo al oído mientras bailábamos
-si muy buena, me encanta la música, pero he estado en mejores
-¿si?
-si
-¿en cuales?
-por ahí nomás, secreto
-ah que misteriosa- mientras me tomaba la cintura
-¿que haces?
-bailo ¿y tu?
-también, pero que haces poniendo tus manos en mi cintura
-¿no puedo?
-ehm...puedes, pero no te pases de línea - entre risas le dije
ESTÁS LEYENDO
Mi profesora, mi enamorada.
RomansaCuando intentas evitar lo inevitable las cosas se ponen feas. Esta es la historia de Emilia, todo iba bien en su primer año de universidad hasta que tiene un problema con Fernanda, una profesora renombrada. En el camino de buscar soluciones a este r...
