Casi Angeles Cap 6

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Capitulo 06

Varios descubrimientos

En el loft, frente a la mansión, Nicolás no dormía esa noche. Tampoco lo hacía su amigo Mogli, ni su hijo Cristóbal Los tres estaban fascinados con un extrañísimo objeto llamado totecona.

Antes de regresar a la ciudad, habían estado en Indonesia siguiendo una pista que los conduciría a la isla de Eudamón, la mítica isla de la tribu de los prunios que no figuraba en ningún mapa, ni libro de geografía, ni de historia, y que, para la mayoría de los arqueólogos, era una fábula en la que el doctor Andrés Eneas Bauer, padre de Nicolás, había creído sin ningún sustento.

Nicolás, desoyendo toda advertencia, había seguido los pasos de su padre, convencido de la veracidad de esa historia. Demostrar eso sería una manera de reivindicar el nombre de su progenitor. Lo único que había conservado de él era su cuaderno con anotaciones sobre sus descubrimienos acerca de la isla y, siguiéndolos, Nicolás había viajado por el mundo, pero hasta aquel viaje a Indonesia las búsquedas habían sido infructuosas. Aunque, a decir verdad, en una cueva subterránea en las afueras de Jakarta habían hallado un objeto que los había alentado a seguir: se trataba de un pequeño huevo de nácar, con inscripciones talladas. Los símbolos eran, sin duda, símbolos prunios.

Aunque el huevo de nácar no fue al principio significativo para dar con lo que buscaban, luego ocurrió algo que le dio un nuevo rumbo a la investigación y que sorprendió doblemente a Nicolás: las pistas estaban mucho más cerca de lo que imaginaba y, de alguna manera, Cielo tuvo que ver con todas ellas.

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Todo comenzó un día en que Nicolás se encontraba con Mogli en el jardín trasero de la mansión estudiando el huevo de nácar, tratando de encontrar en él alguna señal. Por accidente, el huevo terminó estrellado contra el suelo cuando Cielo, intempestiva, salió de su carromato y chocó contra Nicolás. Él tuvo que mteuerse uara po Insultarla por haber destruido con su torpeza una reliquia arqueológica, pero luego quiso besarla de alegría cuando descubrió que en su interior se ocultaba la verdadera pista: un pequeño papiro con extrañas inscripciones.

Con la invaluable ayuda de Cristóbal, Nicolás pudo descifrar la pista: el papiro revelaba que en una reliquia de la dinastía Quenchui estaría, finalmente, el mapa con la localización exacta de la isla de Eudamón. Gracias a una maravillosa casualidad —¿existe tal cosa?— supieron que la valiosísima vasija quenchui era parte de una muestra itinerante de la embajada de Georgia, que por esos días se mostraría al público en el consulado local de dicha nación.

Decidió acudir hasta allí con su fiel amigo Mogli para tratar de llegar a la vasija. Por razones estratégicas debieron ir disfrazados de chinos, más precisamente, de china obesa Nicolás y Mogli, de joven mandarín. El objetivo era ganarse la confianza del encargado de seguridad de la embajada, afecto a las mujeres orientales obesas. Pero también quiso que los acompañara Cielo, a quien no necesitó darle demasiadas explicaciones. Una vez allí, y luego de una situación realmente vodevilesca, terminaron todos atrapados en una habitación secreta, llevándose a la fuerza la vasija y escapando por los ductos de ventilación.

Nicolás pensaba devolver la vasija una vez descubierto el mapa que contenía, pero nunca llegó a hacerlo ya que también fue destruida, una vez más, por la torpeza de Cielo. Ya no tan sorprendido, Nicolás descubrió, en la parte interior de los fragmentos de la reliquia, un mapa.

No fue fácil interpretarlo, ya que no tenía ninguna referencia espacial; y Nicolás sostenía que si el mapa indicaba la localización de la isla, debería ser en algún lugar entre

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Indonesia y Polinesia. Sin embargo Cristóbal creyó descubrir que ese mapa, en realidad, coincidía con un lugar mucho más cercano, precisamente un lago a unos veinte kilómetros de donde ellos estaban. Nicolás desestimó por completo esa teoría, ya que le resultaba inverosímil que la isla de Eudamón estuviera allí, en el sur del continente americano.

Casi Angeles Primer LibroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora