Un día, mientras Camila caminaba tranquilamente por una de las calles de Nueva York hacia su aburrido trabajo de oficina, se encontró con una hermosa chica, ella tenia el cabello largo, ondulado y oscuro, tez blanca como la nieve, unos hermosos labi...
Fueron las únicas palabras que lograron salir de mi boca al ver el hermoso lugar al que Lauren me habia traído luego de terminar de recorrer ese sendero.
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-L: Espero que te gusten las cascadas de aguas termales.
Mi sonrisa fue aun mas grande cuando la escuché decir eso, entonces, me giré hacia ella, podía notar lo nerviosa que estaba y como su mano temblaba mientras sujetaba la mía.
-C: ¿Como no podría gustarme esto? Es muy hermoso... ¿como lo encontraste?
-L: Bueno ¿recuerdas cuando acompañé a Dinah a ver la cabaña hace unos días atrás?
-C: Si, lo recuerdo.
-L: Pues ese día, luego de verla, salimos a recorrer el bosque, ya que la persona que nos rentó la cabaña nos habia dicho que habia una especie de cascada escondida por el bosque, e intrigadas por eso, salimos a explorar, fue entonces cuando la encontramos.
-C: Pues es preciosa, el lugar es mágico y mas a la luz de la luna.
-L: Lo se, Camz, sabia que te gustaría y quería mostrártelo, pero mi sorpresa no es esta.
-C: ¿Ah no? (negó) ¿Entonces que es?
Lauren luego de escuchar mi pregunta, suspiró, sonrío y soltó mi mano para caminar hasta una enorme roca que se encontraba cerca del agua, de atrás de ella, sacó una manta, la coloco en el piso a un lado de mi, después volvió a esa roca y ahora, logré ver como tomaba una guitarra y la colgaba en su espalda, luego un par de copas y una botella de champaña estaban en sus manos para después acercarse a mi nuevamente y entregarme una, esta la llenó con la champaña e hizo lo mismo con su copa.
-L: ¿Quieres sentarte?
Yo asentí y me senté en la manta que Lauren habia puesto, para después ella ponerse ahí de rodillas, me hizo cuidar de su copa y acomodó la guitarra entre sus piernas para sonreírme al verme.
L: ¿Sabes? Los últimos meses, cuando creías que estaba trabajando extra, en realidad estaba aprendiendo a tocar la guitarra, porque existe una canción que quiero tocarte.
-C: Entonces ¿aprendiste a tocar la guitarra solo para tocarme una canción?
-L: Si, eso hice exactamente, y así como tu me escribiste una canción hace tiempo, yo también lo hice para este momento en especifico, y espero que te guste, mi amor.
Luego otro suspiro abandonó la garganta de Lauren para enseguida empezar a tocar la guitarra.