" - Te conozco, ¿no? -Dijo él con una sonrisa hermosa.
- ¿Ah, si?
- Claro que si, nunca olvidaría a una chica tan linda como tú, mucho menos cuando sabía que me observabas tocar el piano."
Créditos de portada: @soominx
Al llegar a mi habitación y cerrar la puerta de un portazo. Me recosté en la cama y las ideas de mis padres subiendo al auto volvieron a aparecer en mi mente, trate de evitarlas a toda costa pero aún seguían ahí. Mi hermana entró por la puerta y al verme así suspiro pesadamente, luego se acercó a mí y me abrazo. Me solté a llorar en cuanto sentí el calor de su abrazo.
— Me subí a un auto. -Declare. — ¿Qué? -Keyla se incorporó y me volteo a ver yo aún con los ojos llorosos- ¿De quién? ¿Cuándo? — De Shawn -Dije- El día que lo conocí estabas tan borracha que nos ofreció llevarnos a casa, yo le dije que no pero me pareció tan egoísta que al final accedí -Respira, decía mi subconsciente- Después de eso iba conduciendo muy rápido que grite y casi nos volteamos por culpa, luego le explique las cosas y me entendió. Algunas veces lo veo y me e subido a su auto creo que unas cuatro veces, pero ahora llego a la cafetería y al parecer estaba enojado conmigo y no se porque, pero cuando me trajo íbamos demasiado rápido -Volví a llorar- Simplemente no le importo y cuando baje de su auto le dije que lo odiaba. —Oh, Sam... -Mi hermana me abrazo aún más fuerte- Es un idiota. — Keyla... -Espere unos diez segundos- Creo que le quiero.
Mi hermana atónita me observó mientras analizaba cada parte de mi cara, como si estuviera enferma.
— ¿Estás segura? — Es que no se, se porta bien conmigo y es atento.
La puerta principal se escucho y pare de llorar. ¿Quién podría ser?
— ¿Esperas a alguien?
Keyla negó y me hizo una señal de que esperará y yo asentí. Se fue de mi cuarto y cuando abrió la puerta escuche unas voces. Keyla se escuchaba enojada y le gritaba a quien sabe quién, probablemente sea su novio o yo qué sé. Me levante y decidí cerrar la puerta de la habitación y volver a acostarme sobre la cama y taparme con las cobijas, con mis calidad cobijas afelpadas.
Las voces ya no se escuchaban, tal ves ya se haya ido con su novio y me haya olvidado en mis momentos más triste, gracias, hermana.
La puerta se abrió lentamente. Bingo, mi hermana aún me quería. La puerta se volvió a cerrar y me sentí realmente cómoda. Al momento que mi cama se inclina un poco de lado por otro peso bajo las cobijas decido hablar.
— ¿Quién era, Keyla? — Solo un chico guapo que quiere disculparse.
Oh. Mi. Dios. Me volteé y vi a Shawn junto a mí con una media sonrisa.
— Vete. — Que romántica. — No e interesa, vete de mi habitación. — Sam... -Me observa con sus ojos marrones y pareciera que me da sueño al retarme tanto y perderme en sus bellos ojos- Realmente lo lamento. Yo no estoy enojado contigo y si conduje tan rápido fue por otra cosa, realmente no quería afectarte con esto, yo... -Su voz se quebró y para mí fue la cosa más linda del universo. Lo calle con un abrazo y e me correspondió después de unos momentos. — Shawn... — ¿Si? — ¿Me enseñas a tocar el piano? -Se aparte un poco de mí y vi aún sus ojos poco llorosos- Por favor. — Claro que si pequeña -Oh mi dios- Pero con una condición -Oh mi dios...- Tendremos que dejar de lado ay este trauma. Yo te ayudaré pero también quiero que oigas de tu parte, ¿trato? — Trato.
No volvimos a hablar en todo lo que restaba de la noche, solo nos abrazábamos y disfrutábamos del otro, de su respiración y del calor que brindábamos de nuestros cuerpos aún un poco mojados por las lluvias. Al sentir a Shawn demasiado relajado me aparté de él para observar tiernamente su cara.
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De repente las intensas ganas de besarlo o tocarlo invadieron mi cuerpo. ¿Qué sería besar a Shawn Mendes? ¿Y si luego él ya no me hablaba? Bueno, estaba dormido, él no se daría cuenta. Acerque peligrosamente mi mano a sus mejillas dándole un ligero roce, haciendo que todo mi cuerpo temblara. Cuando quise volver a tocarlo, su mano tomo rápidamente la mía haciendo que diera un brinco por el susto. Abrió sus ojos y me penetro con su fría mirada de hace unas horas. Pensé que me gritaría o se iría, o tal ves hasta que me apartaría, pero, hizo lo contrario. Su gesto se hizo en una sonrisa y su mano se entrelazo con la mía, y muestras yo veía ese escena como si fuera la mejor película de mundo, Shawn se había acercado tanto a mí que nuestros labios rozaban y nuestras respiraciones era una sola.
— Juro que quiero besarte -Dijo con su voz ronca.
Shawn quiere besarme. ¡Shawn quiere besarme!
— Y... ¿Porque no lo haces? -Tartamudee. — Tus deseos son ordenes.
Y con eso unió nuestros labios. Por dios. Estaba besando Shawn. Sus cálidos labios se movían a una canción inexistente, como si fuera algo delicado. Dejo su lado tierno de lado en el momento que se apartó mientras me veía con lujuria y se mordía él labio suavemente. Shawn de un movimiento se puso arriba de mi su con las cobijas tapando todo nuestro espectáculo. Luego volvió a besarme con desesperación con su mano entrelazada con la mía mientras que la otra tomaba mi mejilla haciendo más profundo beso. Sus labios era suaves pero adictivos, y nunca quisiera volver a vivir sin ellos.
Después de unos minutos, nos separamos para buscar aire aún con nuestras frente unidad. Después de unos segundos me sonrió aún con los ojos cerrados y luego dijo.