Lia
Sigo en el coche de Alex. No puedo creer que haya escuchado todo lo que dije, pensé que no iba nadie a ese sitio, pero resulta que estuve equivocada.
Me siento avergonzada, y con ganas de vomitar.
Oh no, creo que aquí viene.
-Alex. – digo intentando aguantar y no vomitar en su coche, siento que todo el alcohol sube hasta el exterior.- Para el coche, voy a vomitar.
-Mierda. Aguanta un poquito, buscaremos dónde parar.
Tapo mi boca con todas mis fuerzas para que no salga disparado.
Oh no. Creo que viene en...
Abro la puerta del coche sin esperar que pare. Frena de una manera muy brusca, pero en este momento no estoy pensando en nada, solo en vomitar.
-¡Pero qué haces!- pregunta incrédulo.
-Vomitar.
-No me digas, no lo sabía.- dice de una manera muy sarcástica.
No tengo ganas de hablar me siento débil, me duele todo el cuerpo y siento que mi corazón está roto. Bueno, lo que queda de él.
Después de acabar de vomitar cierro la puerta y miro a Alex. Me doy cuenta de que tiene una sonrisa plasmada en sus labios.
Me mata la curiosidad por preguntar a qué viene esa sonrisa, así que lo hago: -¿Y esa sonrisa?
Me mira por unos segundos y vuelve a prestar atención de nuevo a la carretera aún con una sonrisa en sus labios. Volteo la cabeza hacia la ventana haciendo lo mismo que él.
-Me gustas.- dice de repente.
Se me ponen los ojos como platos y giro mi cabeza de una manera tan rápida que siento un inmenso dolor en mi cuello, pero lo ignoro. En este momento solo estoy volviendo a repetir las palabras que acaba de decir.
Al notar mi sorpresa me mira por unos segundos y habla:- No en ese sentido enana.- dice sin mirarme- Me refiero a que haces cosas sin sentido y te da igual lo que digan o lo que piensen las personas de ti. – al escuchar esas palabras vuelvo a mirar por la ventana.
Mi corazón se contrae al escuchar esas palabras, siento una decepción en mi interior... Ah! Que estupidez.
No sé por qué estoy sintiendo estas cosas porque me irrita pensar en eso.
-¿Qué te pasa enanita es que acaso pensabas de que me ibas a gustar?- Dice sin quitar esa sonrisa pícara de sus labios.
-No te hagas ilusiones, yo estoy enamorada de otra persona Alex.- no es mentira, estoy enamorada del chico que me ayudó en ese infierno, el que ayudó a Sami a que escapara.
No escucho ninguna respuesta de su parte y decido mirarle.
Se le ve... ¿Molesto? Sí, esa es la palabra indicada por la cara que acaba de poner.
No le hablo, no le miro, no hago nada.
(****)
Llegamos a la puerta de los apartamentos. No quiero entrar, no quiero volver a ver a Mery, ver la decepción en sus ojos. No puedo creer que no lo entienda, sabe todo lo que pasa en mi miserable vida e igualmente se enfada e intenta evitarme por todos lados.
Suelto un suspiro. Mitro la hora y son las 21:40.
-¿No vas a bajar? Necesito ir a un sitio y solo tengo diez minutos.- dice impaciente.
-¿Puedes llevarme contigo?- estoy algo avergonzada por pedirle esto, ¿Por qué? No le sé.
-No, no puedo- frunce los ceños.
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IRRESISTIBLES
AçãoAYUDA, es lo que necesito. Necesito que alguien me abrace y me diga todo estará bien, todo irá bien, todo acabará pronto. Estoy sola, no tengo a nadie... Estoy cansada de este mundo, lo único que me dio fue desgracias. Esta vida lo único que me dej...
