Alec termino la carrera de medicina con honores, ahora tenia su propio consultorio, no tuvo problema en adaptarse a Perú, era un pais muy hermoso, y las personas muy amables, Llamaba con frecuencia a su madre, y así se informaba como estaban sus hermanos.
El corazón aun le dolía al pensar en Magnus. Así que se sumergió en el trabajo para intentar olvidar.
Su padre había hecho inversiones en ese país pero Alec se mantuvo al margen.
***
Magnus contrato a un investigador privado, pero no había encontrado indicios de donde podía estar Alec. Los meses pasaban y la esperanza se esfumaba igual que el tiempo.
Isabelle no había cancelado el contrato que tenían. Así que seguían trabajando juntos. Un día había hablado con Isabelle
-yo se que quieres mucho a tu hermano, y creeme por favor, yo lo amo.
- ¿y cuando lo supiste, antes o después de acostarte con la rubia?!- espeto.
-en realidad cuando se fue- ante la mirada fulminante de Isabelle continuo- pero yo sabia que lo quería mucho, y era mi novio, no lo traicionaría.
- pues tus hechos dijeron otra cosa- reprocho
-ese día, Alec fue a Nueva York y camille no dejaba de llamar así que conteste, dijo que solo quería hablar pacíficamente, que lo necesitaba para cerrar este ciclo y accedí a verla. Así yo podría dejar claro que ahora estaba Alec a mi lado y no la quería cerca- Isabelle escuchaba con atención- cuando llegue ya había pedido los cafés y lo tome. Es lo último que recuerdo- se agarro la cabeza con desesperación- debí verlo venir, la conozco y se de lo que es capaz.
Isabelle le dio una fuerte cachetada que lo hizo reaccionar de nuevo- auch!- se quejo- y eso ¿porque ha sido?.
-por dejarte engañar.
Despues de eso lo había perdonado y se habían convertido en muy buenos amigos.
***
La mansión Lightwood la hacia sentir sola, Jace se había sumergido tanto en el trabajo desde que Alec se fue, que apenas y si se veían, y ahora que comenzó una relación con Clary mucho menos.
Isabelle compro un departamento y se mudó ahí. El lugar era pequeño, tenia un balcón, era perfecto para que viva un soltero cómodamente.
Habían pasado varios meses desde que Alec se fue, y le dolía el hecho de que no se hubiese comunicado con ella.
Había visto la desesperación de Magnus, sus lágrimas, y la manera tan decidida con que lo buscaba, pero no había señales de él, era como si lo hubiese tragado la tierra.
Alguien llamo a la puerta, era Magnus.
-querida Isabelle. Este lugar esta muy lindo!- pese a sus palabras Isabelle pudo notar la tristeza en su voz. Y se le bino una idea a la cabeza.
-oh! Magnus, me alegra que hayas venido- lo jalo de la mano un tanto brusco y cerro la puerta, ella salio presurosa a su habitación.
Volvió después de un momento, y miro a Magnus muy fijamente - lo que voy a hacer probablemente me costará la palabra de mi hermano, aunque para ser justos, no he sabido nada de él desde que se fue- la mención de Alec, provoco que a Magnus se le cristalizaran los ojos.
Isabelle le tomó una mano y coloco una llave y le entrego una tarjeta con una dirección. Ante la sorpresa de Magnus, dijo -es del departamento de Alec-.
Al ver que Magnus no reaccionaba lo arrastro fuera del departamento - me agradeces después- dijo cerrando la puerta.
***
Magnus llego a la dirección escrita en la tarjeta, sabía que Alexander tenia un departamento pero nunca había estado ahí. Abrió la puerta con la esperanza de que encontraría a Alec en el interior. No fue así. El lugar era pequeño y estaba perfectamente ordenado aunque el polvo en los muebles comenzaba a acumularse en señal de que nadie había estado ahí en meses.
Recorrió todo, había libros por doquier en varios idiomas que iban desde cuentos para dormir hasta química nuclear.
Descubrió el la habitación una enorme fotografía De la familia Lightwood, al lado de esta y del mismo tamaño estaba una de ellos dos, Alec abrazaba a Magnus y ambos sonreían, estaban en el departamento del moreno. Magnus se pregunto cuando la habría tomado. Sobre la cama estaba la maleta de Alec aun sin desempacar.
Magnus hizo lo que nunca había hecho, aseó, trabajo toda la tarde hasta que dejo todo perfectamente limpio.
Después del arduo trabajo se ducho y de la maleta de Alec cogió ropa y se la puso, aun olía a él. Pidió pizza para cenar, finalmente rocio las sabanas ahora limpias con la colonia de Alec, cogió un libro y se acostó.
Este lugar le daba la paz que le faltaba, aquí todo era blanco y azul como los ojos del hombre que amaba. Tomo una decisión, viviría aquí, en algún momento Alec volvería y él lo esperaría. No habría poder sobre la tierra que lo sacara de ahí.
***
Isabelle estaba en el balcón, intentando hacer un grandioso diseño, pero no tenia inspiración, levantó la vista del boceto y fijo la vista en la calle.
Un chico llamo su atención, se le hacia conocido, cuando estuvo aun mas cerca se dio cuenta de que era Simón, aunque ahora se veía un poco diferente, su cuerpo lucia ejercitado, venia en ropa deportiva, y un husky le hacia compañía.
Entro a la casa de enfrente. Una sonrisa involuntaria sorprendió a Isabelle, después de eso no tuvo problema con la inspiración.
***
Ese día no sonó su despertador, así que Simón salio presuroso de casa sin desayunar, iba tarde para clases. Al dar la vuelta en la esquina, se sorprendió al encontrar a Isabelle, todo indicaba que había ido a correr, pero... ¿que hacia la chica Lightwood corriendo en su vecindario?.
Por desgracia no tenia tiempo para detenerse a preguntar, y dado que la chica probablemente ni siquiera lo recordaba decidió ignorarla y siguió su camino.
***
Isabelle era muy disciplinada, en realidad todos en su familia lo eran, se despertó muy temprano y fue a correr, cuando volvía encontró a Simón, el chico apenas la miro. Eso era nuevo para ella, siempre solía atraer las miradas y disfrutaba de ello, estaba consciente de su belleza, pero al parecer el chico Simón en realidad necesitaba los lentes que traía.
Se puso un vestido negro con un escote muy pronunciado, era el tipo de vestido que resaltaba su hermosa figura. Sólo necesitaba hacer una llamada y Simón estaría llegando a su oficina por la tarde.
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Gracias por sus votos y comentarios, gracias, gracias, gracias.
¿quien quiere mas malec? Lo siento se van a tener que esperar un poquito.
