capítulo 10: nuevo pretendiente

53 4 0
                                        

atención!!
Este capítulo podría llamarse especial ;-; por eso esta largo...o esperó que esté xD desde aquí se iniciara una historia mas chevere y bueno....espero disfruten, esperó valga la pena el tiempo tardado xD

Narra Tomás

No había sentido algo como ese día, rayos....me siento terrible, no trate a Mari como el tesoro que es...quisiera disculparme pero siento que estropearía todo y terminaría mal...

[...]

—buenos días Mari.— le di un beso en la frente, tratar bien a mi pequeña paso 1.

—buenos días.— me miro a los ojos y se levantó quedando sentada arriba de mi con sus piernas a los costados de mi torso.

—¿Dormiste bien?— ella asintió con la cabeza.

Dios, gracias por esta pequeña parte, en realidad. *shora* anoveda.

—Tomás, quiero pedirte perdón...—su mirada se desánimo tan rápido como las alas de un colibrí...okey no es una buena comparación pero es algo.—perdón por lo de ayer, debí aguantar mas.

—Oh Mari, no tienes porque sentirte así ¿va?.— yo acariciaba suavemente su mejilla y ella reaccionaba como un gato, era tierno porque cada vez que alejaba mi mano ella acercaba su rostro para que no la dejara de acariciar.

—Tomás...— sus mejillas se tornaron rositas y calientitas.

—Mande pequeña.— ¿planea algo? ¿quiere algo y no es dímero? ¿me gusta el chocolate? ¿soy un idiota? Efectivamente.

—me alegra que hayas pasado la noche conmigo, gracias.

¿era eso? Yo esperaba un "Tomás-senpai b-besame" o algo por el estilo, bueno...algo es algo así que mejor no me quejo.

En ese momento no pude evitar abrazarla, el abrazo mas cálido y tierno que nunca jamas di, comencé a acaricias su cabello cerca de su nuca, ella se acercaba mas y mas a mi, me sentía como si estuviera abrazando al gatito mas bonito de la historia, porque aparte ella estaba calientita, sentir su piel era lo mejor del mundo, tan suave....tan caliente...tan mía....

No quería soltarla, se sentía tan bien...que no tenia ganas de irme.

—Tomás, ¿que hora es?— tome mi teléfono y vi la hora, eran las 7:38 de la mañana, hacia frío y aun no salía bien el sol, quizá por eso no quería soltarla.

—las 7:38 pequeña, ¿por qué?

—rayos...tengo que ir a la escuela, no quiero ir pero no puedo faltar hoy, hay un estúpido proyecto que debo hacer hoy.

¡Rayos! No quiero que se vaya, no quiero.

—Rayos...¿tienes que irte?—me miro a los ojos.

—si, pero me quiero quedar contigo.—bajo su mirada.

—¿a que hora entras?

—a las 8:00

Rayos.

—bueno...tienes que vestirte, yo te llevo al instituto, bueno te acompaño mejor dicho.

—¿estas seguro? No quiero ser una molestia, puedo ir sola.

HELADO de chocolateHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora