Frank.
Me encaminé a casa, con una gran sonrisa en mi rostro. ¿Se podía estar más feliz?
Al entrar a casa me encaminé a la cocina, donde encontré a mamá preparando la cena, exactamente cortando zanahoria.
- Hola, mamá - volteó a verme, con una bonita sonrisa.
- Hola, Franky. - Vamos de nuevo con ese estúpido apodo.
- Llamame Tré o Frank, pero no Franky. Suena infantil. - Dije fastidiado. Rodó los ojos y continuó cortando la verdura.
- Te seguiré llamando como quiera, eres mi bebé. - Negué divertido y fui directo a la nevera, donde busqué el envase de leche, pero al no encontrarlo cerré brusco la nevera.
- ¿Y papá? - me senté frente a la mesada.
- Está en la habitación, debe cuidar su garganta. ¿Porqué?
- ¿Está mejor? Digo, por lo de la alergia. - Me miró dudosa, seguro por mi nervioso tono de voz.
Quería quitarme una duda, y debía quitarmela con ella.
- ¿Hay algo que quieras decirme? - deja el cuchillo en la mesa y centra toda su atención a mi.
- ¿Qué piensas de las parejas del mismo sexo? - suelto, y me mira sorprendida.
- ¿Te refieres a... homosexuales? - susurra lo último bajo, asiento. - Pues, es malo. El padre Tony dijo, en la última reunión, que las parejas que no son de "hombre y mujer" son malas.
- ¿Entonces está mal? - pregunto. Había asistido muchas veces a las reuniones del padre Antony, pero nunca se hablaba de la homosexualidad.
- Exacto, ¿porqué la pregunta?
- Solo curiosidad, pero... ¿porqué está mal?
- Porque si, y punto. Es como un pase al infierno - continúa cortando y la miro incrédulo.
- ¿Estás jodiendome? - me mira sorprendida, con el ceño fruncido.
- Con esas cosas yo no juego, y no me hables asi. Las personas homosexuales se irán al infierno - escupe enojada.
Abro la boca para decir algo, pero luego la cierro. No sé si deba decirle algo con respecto a Billie, aunque de todas formas no creo poder.
¿Pero qué mierda? Hago lo que quiero, ya tengo edad para decidir que hacer y qué decir.
- Entonces me iré al infierno. - Digo, de la misma forma en la que ella lo dijo. Me mira sorprendida, al parecer entendió el mensaje.
Antes de que quiera decirme algo me dirijo a mi habitación, seguido por ella.
- ¡¿A qué te refieres?! - me adentro a mi habitación, cerrandole la puerta en la cara - ¡FRANK EDWIN WRIGHT III, ME ABRES YA LA PIERTA!
Me lanzo a mi cama y me tapo los oidos con la almohada, pero sus gritos se siguen oyendo.
- ¿Qué ocurre? - oigo la rasposa voz de papá detrás de la puerta. Mamá le cuenta lo ocurrido, pero a los gritos.
- Hijo - dice firme, pero aprieto más la almohada contra mis oidos. - Abre la puerta, hijo.
Pese a que no quiero me levanto a abrirles la puerta. Ambos entran con semblantes serios. Me siento en la cama, con la mirada fija en el suelo. Papá y mamá se paran frente a mi.
Papá se aclara la garganta, sé que le cuesta hablar.
- ¿Qué sucede, hijo? - su voz grave me pone nervioso, haciendo que mis manos tiemblen.
Nunca en todos mis años de vida había pasado por un momento como este, y eso hacía que me pusiera aún más nervioso, porque no sabía cómo se lo tomarían.
- Nada - logro decir, y me sorprende que mi voz no se haya quebrado.
- Explicame lo que acabas de decir alli abajo, ¿qué es eso de "me iré al infierno"? - pregunta mamá, con un semblante serio, pero luego hace una mueca entre sorprendida y horrorizada. - No me digas que... que tú... ohh, hijo no.
Comienza a llorar, y se que sufrirá un ataque nervioso. Papá la sacude por los hombros e intenta tranauilizarla. Y en varios minutos lo logra.
- Respira, si... asi - papá abanica sus manos, dandole aire a mamá.
- Me gusta alguien. - Suelto, y ambos voltean a verme.
- Una mujer - afirma papá, pero niego con la cabeza, temblorozo.
- N-no, - trago saliva, para luego continuar - un hombre. - Les digo, y se miran boquiarbiertos.
- Un hombre - susurra papá, más para sí mismo. - ¿Eres consiente de que eso está mal?
Asiento con la cabeza, sin saber realmente en qué está mal. Aún no logro entender.
- Esto está mal, Frank - dice mamá a papá, y comienza a llorar.
Quiero protestar, porque están siendo dramáticos, pero un fuerte dolor en el pecho me obliga a quedarme en silencio. Llevo una mano donde punza en dolor y suelto un jadeo. Ambos dirijen su atención a mi.
- Hijo, ¿qué sucede? - pregunta papá. Quiero responder pero solo sale un quejido de mi boca.
- ¿Franky, qué ocurre? - mamá me toma de los hombros, está alterada.
El dolor se extiende hasta mi cabeza, haciendo que mis ojos ardan. Escucho las voces de mis padres, pero solo puedo quedarme inmóbil, con una mano en el pecho y la otra en la frente.
- ¡Frank, llama a una ambulancia! - grita mamá, y papá sale corriendo de la habitación.
Náuseas es lo que siento a continuación, u entonces mis sentidos me dicen que corra al cuarto de baño, y eso es lo que hago.
Me arrodillo en el suelo y con la cabeza en el excusado comienzo a vomitar, cierro los ojos debido al dolor y ardor que produce. Escucho un grito de horror por parte de mamá a mis espaldas, abro los ojos confundido y me doy cuenta el porqué gritó.
Estaba vomitando sangre.
Me comienzo a sentir mareado y luego no siento nada más.
~~~~~~
;-;
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Broken Pieces. [Trillie]
Fanfiction《...y se fué. No hubo despedida ni tampoco un 'adiós', no hubieron palabras duras ni tampoco un último beso. Él se fué, y no puedo hacer nada para traerlo de vuelta》
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