Pensamiento 28

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Respira hondo, hasta que sientas que el aire más puro ha pasado por cada poro de tu piel.

Corre, hasta que las piernas te duelan y se gaste la suela de tus zapatos.

Escucha cada sonido, hasta que creas que la naturaleza y la urbanidad pueden coexistir perfectamente en el mundo.

Ríete, hasta que te duelan las mejillas y el abdomen.

Vive, hasta que tus días se vuelvan sombríos y aún más allá de eso, porque habrá un momento en el que mires atrás y lo único que te quede será recordar con alegría lo que se hizo o con nostalgia lo que se pudo haber vivido.

Lo Que Nunca Te DijeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora