Vete. No es como que me importe el que lo hagas, no creas que para mí vale algo nuestra historia, ni pienses que te echaré de menos.
Vete. No eres el primero ni el último que se irá, no eres mi único punto final.
Vete. No creas que las lágrimas que recorren mis mejillas significan que te extrañaré, no tienes idea el gozo que me da saber que pronto me olvidarás.
Vete. No esperes una despedida, ni un beso final, mucho menos una promesa de volvernos a encontrar.
Vete. Bien me conoces y sabes que nunca te pediré algo que ya me haz dicho no quieres hacer; así que mejor vete.
Vete de una vez y asegurate de llevarte cada pertenencia, cada momento, cada recuerdo tuyo; y olvidame, borrame de tu memoria, eliminame de tu vida, porque una vez que salgas por esa puerta no entrarás nunca más.
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Lo Que Nunca Te Dije
De TodoPalabras que se quedaron en pensamientos, disculpas no dichas y cartas no enviadas. "Porque la muerte suele ser mejor remedio para una vida de remordimiento"
