Pensamiento 64

58 1 0
                                        

Después de tantas caídas cualquiera pensaría que he aprendido a no tropezar; pero no, en realidad aprendí cómo tropezar.

Aprendí a caer y levantarme en silencio, descubrí que no necesito de otros para volver a andar y entendí que no tiene caso derramar lágrimas por un error más.

Lo Que Nunca Te DijeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora