Pensamiento 33

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Y así como no lo ví llegar, tampoco lo vi partir. En un momento se encontraba aquí y al siguiente se había ido.

Derrepente aquel sentimiento que mi ser albergaba se había espacido en el aire. Sin darme cuenta esa sonrisa que me facinaba dejó de hacerlo, sin ninguna razón ni motivo.

Sucedió tan rápido que me percaté de ello muy tarde, pues aunque no fuese mi intención, el daño ya estaba hecho.

Lo Que Nunca Te DijeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora