No pido que me amen, pido amar.
El que me amen no está en mis manos, no puedo entrar en el corazón de alguien que no me quiere ahí; pero puedo guardar en el mío a quien sea para mí.
Así que no le pido a la vida que alguien venga y me demuestre lo enamorado que está de mí; le pido que envíe a alguien a quien yo pueda entregar mi ser.
ESTÁS LEYENDO
Lo Que Nunca Te Dije
RandomPalabras que se quedaron en pensamientos, disculpas no dichas y cartas no enviadas. "Porque la muerte suele ser mejor remedio para una vida de remordimiento"
