Pensamiento 61

75 3 0
                                        

No pido que me amen, pido amar.

El que me amen no está en mis manos, no puedo entrar en el corazón de alguien que no me quiere ahí; pero puedo guardar en el mío a quien sea para mí.

Así que no le pido a la vida que alguien venga y me demuestre lo enamorado que está de mí; le pido que envíe a alguien a quien yo pueda entregar mi ser.

Lo Que Nunca Te DijeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora