Natsu
Me pesaban las extremidades, me dolía la cabeza y tenía ganas de vomitar. Era casi peor que ir en tren.
Estaba tirado boca abajo sobre la cama de Luce, a pesar de que me había dicho en numerosas ocasiones que su cuarto era territorio prohibido para mí. Oí el sonido de la puerta de entrada al abrirse y recordé que necesitaba un poco de aceite en las visagras. Me prometí a mí mismo arreglarlo luego, aunque estaba seguro de que no iba a hacerlo.
Cada paso que daba Lucy era más torpe que el anterior. Fue al salón, y luego a la cocina, y estuvo tanto tiempo allí sin hacer ruido que llegué a pensar que se había desmayado o algo, pero luego volvió a caminar lentamente hacia el dormitorio.
Me preparé para la regañina. No tenía ganas de una regañina. Pero lo único que hizo después de cerrar la puerta a sus espaldas fue dejarse caer estreputosamente en la cama junto a mí.
Su pelo me hizo cosquillas en la cara.
Se giró para quedarse mirándome, y yo hice lo mismo. Me sonrió con expresión adormilada, esa misma que reconocía por haberla visto innumerables veces en el espejo.
Y sonreí también.
- Te dije que... no entrases en mi cuarto. Pero bueno, de igual modo nunca me haces caso.
Me encogí de hombros para disculparme y me quedé mirándola. Todo en ella indicaba que estaba enferma. Tenía la piel de un blanco enfermizo, las mejillas hundidas y los ojos hinchados, bordeados de ojeras azuladas que, aunque se afanase en borrarlas con maquillaje, seguían ahí.
Abrió la boca, y pensé que me regañaría de nuevo.
Pero no dijo nada.
Se limitó a quitarse mi bufanda del cuello, que había estado allí desde aquel día en la estación, y a enrollarla alrededor del mío.
Pense en hacer como que no entendía, pero no tenía sentido. Sabía exactamente lo que pasaba. Aunque no estuviese dispuesto a aceptarlo.
- No... -Susurré. El tiempo se había ido demasiado rápido. Se había ido.
Y ahora era yo el que tenía que irse.
- No... -Repetí, esta vez más alto.
Pero ella negó suavemente con la cabeza, mientras sonreía tristemente.
Yo no quería que estuviese triste.
- Sabes que sí... tienes que irte. Mírate; ya no aguantarás mucho más cerca de mí. ¿Sabes... sabes lo mal que me sentiría si murieses por mi culpa? ¿Tienes idea...? -Sacudió la cabeza, y su pelo volvió a hacerme cosquillas en la cara.
Me gustaba esa sensación. No me veía capaz de vivir sin eso.
- Por favor... Hazlo por mí, ¿sí? Además, solo tienes que irte por un par de días. Luego puedes volver si...
Le puse la mano en la boca. No iba a... no me veía capaz de escucharle decirlo.
Puso su mano sobre la mía, y pude ver la venda que la envolvía permanentemente.
- Pero...
- Por favor... -Murmuró. - Me quedaré mas tranquila si te vas unos días.
Ya no pude más. Jalé de su mano, que aún estaba sobre la mía, hasta que apoyó su cabeza en mi pecho, y la rodeé con los brazos.
- Solo... solo hasta mañana, ¿sí? Mañana cogeré el primer tren que salga.
- Pero...
- Solo hasta mañana.
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Tears ~ Fairy Tail NaLu
Fan-FictionHermosa portada por @demxnfairy 😍 *** Fairy Tail había vuelto. Todos se habían reunido de nuevo. Todos... menos Lucy. Se alejó de sus llaves. Se alejó de sus amigos. Se alejó de ella misma. " - ¡Mira, Natsu! ¡Tengo mi marca de Fairy Tail! - ¿No q...
