La realidad es una ilusión que cada quien decodifica según sus patrones mentales que le dicen que "eso es eso" y que "aquello es aquello", aun cuando otra persona, viendo lo mismo, lo interprete de diferente forma.
Mientras que unos piensan estar en...
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«Dentro de pocos años, llegaremos a nuestro objetivo. El ser humano se deshará de ésta enfermedad que por tantos años atemorizó nuestra especie. Como seres vivos debemos de surgir y seguir siendo la cabeza de la cadena alimenticia. Debemos...»
Apagué el televisor con un movimiento de manos.
Estaba aburrido, mirando el techo antiguo y como la pintura del mismo se humedecía con el pasar de los años. Supongo que de aquí a unos cuantos años más, comenzaría a gotear.
Eran las cuatro y Clary aún no venía de compras. Zoé estaba en su cuarto leyendo algo. Yo, simplemente no sabía qué hacer. No iba a investigar nada, era ya algo evidente. Ox Company estaba detrás de todo. Pero mi padre no tenía nada que ver en eso. Por algo me había dado esta herramienta.
La examiné antes de mirar nuevamente hacia el techo.
¿Y si era una organización que usaba su nombre, o que tal vez fuera otra entidad con las mismas iniciales? Eran varias las posibilidades.
Mi muñeca comenzó a vibra
― ¿Qué quieres?―pregunté. Era Liam, el puto de Liam.
― ¡Pon el canal 238!― gritó, distorsionando el sonido tras el ecualizador. Por algún motivo le hice caso, tal vez sea producto del aburrimiento.
Al sintonizarlo bajo comando de voz, me quedé atónito. Las imágenes que proyectaban eran ―aparte de espectaculares― sangrientas.
Era otro de los canales que transmitía la conferencia por parte de Ox Company―exactamente lo mismo que estaba viendo hace unos minutos.
Aún seguía Liam en línea, y escuchaba sus alaridos de sorpresa y horror. Yo por mi parte estaba mudo.
El mismo tipo que estaba frente al micrófono, estaba siendo devorado por una clase de monstruo parecido a un lagarto. Los espesos dientes de este se sumergían en la carne y la estrujaba.
Los alaridos de las personas y su desesperación por salir del lugar eran increíble. Un sabor extraño en mi boca se albergó para destrozarme el paladar. El monstruo se fue empujando poco a poco el cuerpo entero del señor por su boca, pasando claramente por su garganta.
Quise vomitar.
― ¡Maldita sea!― chilló Liam, decidí colgar.
De pronto, el canal dejó de sintonizar para dar lugar a un mensaje internacional. Un hombre moreno y de imponente aura, líder de la Organización Unida de las Naciones, se presenció serio.
―El mundo ha sido envuelto por una nueva amenaza, seres deformes amenazan con nuestra paz mundial. Estos seres han sido evaluados y tienen genética humana y animal mezclada, lo que nos deja perplejos. Suponemos la existencia de Bioterroristas.― ¿Bioterroristas? No se me había pasado por la mente aquella posibilidad.―Este ataque, el cual hemos presenciado por desgracia, no es el único. Días atrás han aparecido seres con las mismas características genéticas, en las diferentes Naciones. Pero nos sorprendió el hecho de que la mayoría ha sido derrotada sin muchas dificultades.