Capitulo 3

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 La habitación era amplia, oscura, polvorienta, llena de mugre y humedad, tenía un peculiar olor que le perfumaba, nunca había olido algo así, tan... putrefacto y nauseabundo.

El edificio parecía ser una estructura antigua por las escaleras en espiral con estilo gótico que allí se encontraban, aunque no parecían llevar a algún lugar, al contrario, estaba casi completamente segura de que no había salida alguna, no había puertas ni ventanas, solo un edificio cilíndrico aparentemente infinito. La luz que entraba por algunas rendijas era lo que a duras penas iluminaba el lugar, entonces, ¿Cómo había llegado ahí?

Me dispuse a recorrer aquel lugar con cautela repasando con mis manos las paredes para no caerme entre tanta oscuridad. Se podía escuchar un estruendoso sonido de golpeteo producirse afuera de aquella torre, las paredes tenían unas extrañas rocas negras, y con cada escalón que subía oía gritos a mi alrededor, como si hubiera personas atrapadas en sus paredes queriendo salir, y casi juraba sentirles, sus penas amargas, la ira, el dolor, aunque no había nadie allí.

Había ascendido bastante pero no estaba cansada, y no podía evitar preguntarme, ¿Conseguiría la salida algún día?

Después de tanto subir llegué a un piso, aún más oscuro si eso era posible <<oscuridad dentro de oscuridad>>, sentí una ráfaga de aire muy caliente rozar mi espalda y una sensación extraña y aterradora arropar mi cuerpo, como si la oscuridad se materializara en una ola cayendo sobre mí, algo en el ambiente me causaba cierto temor, mi corazón se aceleró, ¿Dónde rayos estaba?

Sabía que algo no estaba bien, podía sentirlo, hice un esfuerzo con la poca valentía que me quedaba para mover mi cuerpo, tenía que salir de ahí, encontrar la salida, me giré lentamente sobre mis pasos, tal vez abajo habría una puerta o ventana que no había visto.

Entonces le vi, una gran criatura se erigía ante mí, un pequeño haz de luz parecía asomar entre sus dientes, afilados dientes, ¿Qué era eso? <<Oh no>> Mis piernas temblaban y mi aliento se había ido, le vi agachar su cabeza, parecía querer acercarse a mí, estaba segura de que eso no podía ser bueno, cerré mis ojos aterrada lista para morir... ¡Ring! ¡Ring!

Despertando agitada, sentía como su corazón casi salía de su pecho, no había entendido la razón de un sueño así...

―Vaya... ―dijo con el aliento agitado, recuperando su respiración, estrujando sus ojos e intentando olvidar.

El hermoso lobo blanco acostado a sus pies se levantó también, apresurándose a calmarla. Le sonrío con ternura. Momo siempre guardián

—Gracias amigo, vamos, hora de alistarnos, no queremos llegar tarde.

Emma corrió dentro del baño, cepilló sus dientes, tomó una ducha rápida, y se vistió con lo primero que hubo encontrado en la silla, un suéter gris, pantalones azules y tenis rojos, su cabello castaño un poco despeinado decidió recogerlo en una coleta alta.

― ¡Emma, apresúrate! ¡No quiero volver a llegar tarde por tu culpa! ―le gritaron desde afuera.

―Sí, sí, ¡Ya te oí! ¿Por qué tienes que gritar todo el tiempo Emmett? ―gritó Emma de vuelta, saliendo de su cuarto.

Una vez hubo tomado su bolso, su hermano le esperaba en el umbral, brazos cruzados, y mirada arrogante, tan Emmett, pensó, no podía entender como eso era "adorable" como decían sus compañeras de clase, o peor "atractivo" <<Ew>>

― ¡Vaya ojeras tienes! Estuviste leyendo toda la noche, ¿otra vez? A mamá no le va a gustar nada esto. ―dijo Emmett señalando la computadora abierta de Emma en su escritorio, Emma rodó los ojos, saliendo y cerrando la puerta tras de sí.

Ascendums: Una historia mágica...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora