Pero momo, que era el amigo inseparable de Emma, miró al padre de su mejor amiga, y ocultando su rostro con una pata, hacía bastante evidente su disgusto de volver a casa sin ella.
―Vale, entiendo, también es tu último año de secundaria. ―dijo el padre.
La hamburguesería estaba bastante lejos de la escuela, pero cerca de su casa, era un viejo restaurante de pizza italiana que el padre de Margot compró y dispuso para vender hamburguesas, según Emma, las hamburguesas normales eran muy buenas y ni qué decir de sus papas, pero en el momento en que Margot entraba a la cocina, lo único que quedaba bien eran los platos que no rompía.
Emmett por su parte, era capaz de tolerar las hamburguesas quemadas o mal sazonadas, si Ellie estaba ahí. <<Oh, el amor adolescente>>
―Ahí están, al fin llegan, ―gritó Margot desde el mostrador.
Emma se removió incómoda al lado de Emmett, no quería estar ahí, pero hizo su mejor esfuerzo por lucir animada, al menos ante el llamativo entusiasmo de la morena frente a ella.
Margot llevaba su uniforme puesto, camiseta negra y pantalón, detrás se leía que había sido escogida como empleada del mes, Emmett no pudo evitar reír ante eso, indicándole con una mirada a su hermana lo que decía el letrero, Emma tampoco pudo evitar encontrarle gracia a eso.
La morena era, muy amable en querer ayudar a su padre, solo que, la mayor parte del tiempo, su padre prefería mantenerla afuera de la cocina, porque: 1. Margot era una distracción para los empleados, pues siempre debían decirle que hacer. 2. Margot era algo torpe en la cocina.
― ¿Cómo estás Margot? ―dijo Emmett, solo deseaba cruzar miradas con Ellie, y estaría bien, ¿era muy desesperado de su parte? Se preguntó.
―Bien, me alegra que estén aquí, les he guardado una mesa atrás, estamos llenos, pero cuando me desocupe iré hasta allá, ya casi acaba mi turno. ―dijo Margot sonriendo, sus dientes tan perfectos como ella. Lo que debía sentirse ser así de linda, pensaba Emma.
―Está bien, gracias. ―dijo Emma―. Por cierto, felicitaciones en tu logro.
Explicó Emma, señalando el cartel con su foto tras de ella, Margot se sintió halagada, había hecho un esfuerzo abismal por mejorar en sus habilidades culinarias, después de todo, ella era todo lo que tenía su papá.
Ambos caminaron a la mesa, ni Ellie ni Sebastien habían llegado aún, y Emmett resopló fastidiado, solo estaba ahí para ver a la mejor amiga de Margot.
―Espero que lleguen pronto y no nos dejen solos en esto, ―dijo Emmett.
Un rayo seguido de un trueno retumbó afuera, Momo ladró por encima de Emma, sus patas en su regazo, como si intentara defenderla de aquella luz que había iluminado el horizonte hacía un segundo.
―Creo que no le gustan las tormentas eléctricas, ha estado intranquilo todo el día, ―dijo Emma.
Emmett miraba a la puerta y apenas prestaba atención a lo que su hermana decía
—Sí, definitivamente iba a ser divertido. ―dijo recordando las palabras de Margot intentando convencerla―. Vale, al menos deja de babear tan desesperadamente por ella, estoy aquí.
―Perdona, ¿decías algo? ―dijo Emmett con sarcasmo, Emma rodó los ojos, y suspiró con fuerza, estaba a segundos de volverse incómodo.
Un instante después Ellie entró por la puerta, los ojos de Emmett se iluminaron al verla, aquella chica era como ver un rayo de sol en la hora dorada, así la describía Emma. La pelirroja venía acompañada de Sebastien.
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Ascendums: Una historia mágica...
خيال (فانتازيا)Emma vive atormentada por sueños oscuros y misteriosos, donde voces susurrantes recitan secretos incomprensibles. Su vida, marcada por la mentira de sus padres, se ve sacudida por la llegada de una carta anónima que revela verdades ocultas. La carta...