Entre abrí los ojos lentamente. Me había pegado los últimos tres días durmiendo, aburrida, sin poder comunicarme con nadie –las enfermeras- del exterior. Tampoco me interesaba lo mas mínimo. Torcí el gesto y miré la hora. Las 4:00am. Esto es normal, digo, desvelarme pasa a menudo, pero esta vez tenía razones. Por fin, hoy era el día en el que podría volver a mi vida normal con las chicas, mi jefe, la universidad… Y Sebastian.
Me senté sobre la camilla y arrastre mis piernas a un lateral de esta, para que quedaran colgando y segundos después mis pies tocaron el frío suelo y en pocos instantes me encontraba caminando hacia la puerta. Quería salir de ahí. Toqué el pomo y entonces suspiré.
-Sigue cerrado…-Mustié desanimada.
Giré mi cuerpo y mire mi camilla, con las sabanas revueltas y todo totalmente patas arriba. Comencé a vestirme rápidamente. Después de todo, no podían decirme nadie nada, ya habían pasado las 00:00h por lo que, es un nuevo día.
Miré la ventana y me dirigí hacia ella. La abrí lentamente para no crear un ruido innecesario a altas horas de la noche y descubrí que no había barrotes. Y para mi suerte, la rama del enorme roble del patio daba justo en mi ventana. “El destino” Pensé saltando sin pensarlo dos veces. Me agarré a la rama con fuerza y me deslicé por el tronco áspero y grueso sin hacer el menor ruido. Poco después me encontraba en el suelo, corriendo lejos del hospital y dirigiéndome al parque grande de la ciudad. El único cerca del campus de la universidad y limpio de delincuentes o gente indeseable en general. Mis pies huían de ahí por si solos mientras mi cuerpo los seguía. Estaba buscando la paz de ese parque, mi lugar de descanso, de reflexión, estaba buscando entre la multitud de árboles del parque, mi árbol. Tras visualizar un grueso y alto tronco con las hojas mas verdes de todo el parque, a lo lejos, comencé a correr hacia él y lo abracé como si fuera una persona. El estanque abierto con un montón de seres vivos quedaba justo en frente y la luz de la luna lo hacía aun más precioso de lo que ya era. Mi sonrisa fugaz se borro al sentir como mi cabeza comenzaba a dar vueltas, y lentamente mi equilibrio desaparecía. Apoyé mi espalda en el grueso tronco y me deslicé, quedando tumbada en el mullido y suave césped verde. “Otra vez no tomé mi medicación…” Fue lo último que pensé antes de caer dormida.
Mis ojos seguían cerrados, y notaba como el sol me golpeaba en la cara. No estaba dormida, es más, estaba muy despierta. “Lo de ayer fue una bajada de tensión, o por el cansancio.” Dijo mi subconsciente estirándose. Menos mal que sólo fue eso.
Tras vacilar en varias ocasiones abrí los ojos, con las rodillas flexionadas y mi espalda hundida en la hierba.
-Que bien dormí hoy…-Solté un soplido de alivio.
Observé el cielo, extendiendo uno de mis brazos mientras abría y cerraba los dedos de mis manos. Sentía cada rayo de sol en mi piel, cada sonido de la naturaleza, sentía la luz que pasaba entre las hojas verdes de mi árbol justo encima de mi cuerpo tumbado. Me sentía viva por un instante. Tomé aire y cerré mis ojos de nuevo, concentrándome en el canto de los pájaros que apenas escuchaba en la fría habitación de hospital. Por un momento me sentía bien, lejos de todo, sin hacer daño a las personas que quiero… “¿Quién soy?” Pensé reprimiendo unas lágrimas que querían salir. Entonces algo oscuro se interpuso entre los rayos de sol y mi rostro. Menudo fastidio, no puedo estar sola después de todo…
Abrí los ojos levemente, con el ceño fruncido, observando como alguien encima de mí me miraba. La luz del sol me impedía ver con claridad y solo podía observar la sombra y poco más. “¿Le empujo lejos?... Joder, esto es demasiado molesto.” Dijo mi subconsciente obligándome a respirar.
-Lesly.
Comencé a arrugar mi rostro en cuanto escuche que quien me llamaba era la mismísima Alex, la inexpresiva, la “mamá”.
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Arrastrame al infierno.
RomanceUna chica aparentemente normal con unos dones inimaginables. Un vampiro puro acompañado de sus nueve hermanos. Su atracción más grande que cualquier miedo pero... ¿Podrá existir amor entre la luz y la oscuridad? ¿Podrá encontrar nuestra protagonista...
