Capitulo 8:

155 8 0
                                        

-¡Lesly! –Escuché decir a Sebastian.-Vamos, despierta.

Abrí los parpados lentamente permitiéndome ver la perfecta cara de Sebas siendo iluminada por la luna. Su pelo revuelto, sus ojos ya serenos y sus labios aún manchados.

Me cargaba en brazos mientras caminaba con gran empeño. Los sonidos nocturnos y los crujidos de las ramas nos acompañaban.

-Siento no haber podido llegar antes… Realmente lo siento.-Su voz sonaba rota.

-Te amo.

Fue lo único que pude articular con claridad. Una sonrisa asomó por su rostro, mostrándome esos colmillos de nuevo.

-Lesly, dime algo.

-¿Mmm?

-Tú…-Suspiró.- Sabes que eres un ser incompleto ¿cierto?

Entrecerré los ojos confundida.

-Quiero decir, tus alas… em… Bueno, ya sabes-Esquivó un tronco.- Eres mitad ángel y mitad recipiente vacío.

-No se a que quieres llegar Sebas.-Dije aún sin entender nada.- ¿En que estas pensando?

-Yo… Estuve dándole vueltas a algo desde hace mucho, quiero hacer algo para que estés completa. La única forma de enfrentarse a un demonio o hijo del mismísimo mal, es ser un ángel con alas, es decir, un ángel completo. Tú eres pura, resplandeciente luz pura, en cambió tu espalda sangra y llora las penas rojas de cuando fueron arrancadas sin piedad. Otra opción es ser otra criatura oscura…Eres un recipiente perfecto.… Pero hacerte a ti un ser completo, con la mitad de mi oscuridad, hacerte mestiza a ti que eres mitad luz es algo arriesgado.

-Confío en ti plenamente.-Pasé mi mano por su nuca acariciándola.

-Lo sé…-Susurro.- Es por eso que lo temo tanto.-Sus pasos se aceleraron.-Sería la primera vez que esto suceda y, no sé que puede ocurrir.

-Te alimentas de mi sangre, no me paso nada., te acepto.

-Lo sé, pero esto es distinto.

Parpadeé un par de veces más, observando la cara de pena de Sebastian y a la vez sus labios moverse sin sacar palabra.

-Esta bien.-Me miró sorprendido.-Puedes.

-¿Realmente quieres eso...?

- El infierno puede ser divertido si estás con el demonio correcto, sólo arrástrame contigo.

Embozó una sonrisa amplía que reflejaba con la luz pálida de la luna.

- Se mía entonces Lesly, se mía hasta los restos.

-Hazme tuya pues Sebastian, hasta los restos.

Un dulce beso continuó fogoso y lleno de ternura a la vez. El cual se fue tornando a más y más desesperado y seguido. Necesitaba a Sebastian con tanta urgencia que me dolía.

Dejó de besarme y abrió los ojos. Estaban rojos, como la sangre de nuevo. Era algo tan seductor, me resultaba tan atractivo…

“Cómeme” Dijo mi subconsciente ansioso por más y más de él.

Lleguemos a un apartamento, fuera del campus donde la primera vez conocí a Sebas, su departamento. Abrió la puerta bajándome de sus brazos con delicadeza. Me agarre al marco al instante. Hay dentro de la sala estaban Diego y Chris sentados en el sofá esponjoso de la sala de estar.

-¿Cerrareis el lazo? –Dijo Chris seco.- ¿Vas a hacerlo Sebas?

-Sí.-Respondí yo, sin dejarle hablar a él.

Arrastrame al infierno.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora