Narra Mike:
Llegué corriendo a casa, me había costado mucho encontrar la calle, incluso había tenido que parame a preguntar. Mi tía me estaba esperando en el portal:
-Tu padre te está esperando arriba- dijo seriamente
-¿Cómo es que está arriba? -no me lo podía creer, se suponía que estaba en América trabajando- ¿No estaba trabajando?
- No, se ha tomado unos días libres para venir a verte- me dijo - esta mañana llamó para decirte que estaba en el avión pero tu colgaste antes de que él te lo acabara de decir. Intenta ser lo más amable posible. - Dijo intentando sonar lo mas comprensiva posible.
-De acuerdo.- no me gustaba nada la idea de ser amable con él, no se lo merecía.
Subí aquellas estrechas escaleras hacía el piso de mi tía, sabiendo que mi padre estaría allí y que esta vez no podía escapar. Abrí la puerta y ahí estaba él con su pelo negro con unas cuantas canas y su traje negro de empresario. Para algunas personas mi padre siempre tenía un aspecto amenazante y se cortaban cuando le veían, pero ese no era mi caso, yo tan solo lo veía como realmente es: un hombre, que era como todos los demás.
Como siempre, se giró y pero esta vez no dijo nada, tan solo dio un folleto donde ponía "Viaje para dos personas a Hawái" y debajo de ese gran título una foto de las islas y un complejo de hoteles. Me lo quedé mirando, intrigado y preguntándome porqué me lo había dado. Entonces el pronunció las últimas palabras que hubiera querido escuchar:
-Vámonos a casa, hijo.- sus ojos me miraban suplicando.
-¿Por qué ahora? - dije desconfiando.
-No quería decirte esto tan repentinamente pero... -no sabía cómo decirlo - he decidido que, me voy a volver a casar.- No podía creer lo que estaba escuchando, ¿Volverse a casar? Hacía poco más de un mes que mamá murió y ¿ya estaba pensando en eso?
-No pienses así- me dijo como si pudiera leer mi mente - Es una mujer simpatiquísima y amable, y verás cómo te acaba gustando. Hijo, por favor, esto es muy importante para mí, volvamos a casa. - me rogó.
-De acuerdo- solté a regañadientes- volveré contigo a casa, pero eso no significa que te haya perdonado.
Al día siguiente tomé el avión que me llevó de vuelta y me prometí a mi mismo que olvidaría todo lo ocurrido aquel verano, solo hasta poco después me daría cuenta de lo mucho que me equivoqué pensando que podría olvidarlo.
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la mariposa de alas blancas
Novela JuvenilEsta historia, narra la vida diaria de Clara una chica que no es guapa ni popular simplemente, a ella, no se le da bien hacer amigos ni es abierta con los demás. Debido a unas circumstancias Clara deverá superar situaciones incómodas y que la pondr...