narra Clara:
Ya estaba en el aeropuerto, esperando mi vuelo y pensando en lo que mi madre me había dicho unos días atrás.
(Hace 5 días)
-Tenemos que hablar... -tenía una expresión muy seria, cosa que me hacía sentir incómoda.
-¿De qué se trata? - dije preocupada
-Papá acaba de llamar, nos ha dicho que ahora está en América y que un tipo muy rico lo ha contratado como piloto personal para su avión privado, así que pasará una temporada allí.-A mí me pareció lo más normal, dado que mi padre era piloto casi nunca estaba en casa; así que supuse que sería igual que siempre- pero hay algo más.
-¿Algo más? ¿El qué?- empecé a desconfiar
-Papá intentó explicarle que tiene una familia y que no puede pasar mucho tiempo en América – podía notar su inseguridad en la mirada
-Si, ¿y?- no me gustaba esta conversación, mi madre normalmente era muy directa y sincera, pero esta vez no era así.
- Que me ha ofrecido un puesto de trabajo a mi también, como sirvienta en su casa, así que nos mudamos a América.- Espera, espera ¿mudarme a América? ¿Había escuchado bien? Era una idea alocada.
-¿Y sé puede saber dónde viviremos?
- nos han dicho que podemos vivir en la misma casa que el multimillonario, siempre y cuando tengamos en cuenta que hay unas normas de convivencia, y por el colegio no te preocupes estarás matriculada en la escuela más prestigiosa de LA.- no podía ser, mi madre me estaba mintiendo, ¿cómo nos íbamos a mudar hasta allí solo por qué a mi padre le ofrecieran un trabajo? Seguro que había algo oculto.
-Venga hermanita apúntate, será divertido- dijo mi hermano haciendo uno de sus típicos pucheritos de niño pequeño.- siempre hacia lo mismo cuando quería conseguir algo.
-vale, de acuerdo ¿pero no os parece sospechoso todo esto?-Dije dudando
-Tu tan solo aprovecha la ocasión y no pienses en eso- dijo mi madre entusiasmada- ¡Decidido, nos vamos a América!
Era la única de mi familia que pensaba que aquello era una locura, pero ahí estaba yo, sentada en la banqueta del aeropuerto esperando a que mi avión llegara y de mientras chateaba con unas chicas que conocí por una página web, las tres son españolas pero viven en Estados Unidos, todas son de diferentes estados pero nos llevamos muy bien. Sarah es muy simpática, le encantan los videojuegos y es fan de un youtuber, su sueño es conocerlo algún día. En cambio a Emma le gusta más leer, le encantan los libros de intriga y aventuras, también le encanta la serie de "Doctor Who" y es fan de "Sherlock Holmes", siempre hablamos de las series y libros que lee. Y por último está Angy a la que también le gusta leer pero ella es más de libros de romance, siempre va a la moda y le encanta hacer bromas. La verdad es que siempre me lo paso bien con ellas, me prometieron que estarían en el aeropuerto cuando llegara.
En ese momento alguien me tocó la espalda, me giré desconfiada haber quién podía ser, unos ojos azules me miraban fijamente:
-¡Buh!- me dijo intentando asustarme- tu madre me dijo que viniera hoy a despedirme, ¿A que no te lo esperabas?- se rió Ainoa como siempre -Además vengo bien acompañada - me guñó el ojo y señaló a la columna.
Apoyado en la columna había un chico, alto y moreno, lo reconocí al instante
-¿John? ¿Qué hace aquí?- pregunté extrañada
-Veras... ya sé que no querías que viniera nadie pero es que esta mañana cuando salía de casa me lo he encontrado y no he tenido más opción que traerlo conmigo. Lo siento.- Estaba segura que Ainoa lo había arrastrado hasta aquí, pero no dije nada.
-No pasa nada, además más o menos somos amigos.
"Atención todos los pasajeros del vuelo Los Ángeles, diríjanse a la puerta 2, repito, todos los pasajeros del vuelo Los Ángeles diríjanse a la puerta dos"
Al oír eso me despedí de Ainoa con un abrazo y saludé a John, inmediatamente el vino corriendo y me abrazó. No sabía cómo responder a eso, miré a Ainoa para que me dijera que tenía que hacer, apartarme o devolverle el abrazo pero ella no respondía, estaba tan sorprendida como yo y entonces:
-Espero que te vaya bien en América-dijo con lágrimas en sus ojos que se veían medio grises con matices verdes. Se veía tan tierno que daban ganas de abrazarlo
-Gra , gracias - tartamudeé de lo sorprendida que estaba
-Se que no hemos estado mucho tiempo juntos ni hemos hablado mucho pero has sido una buena amiga para mi, espero que continuemos hablando.- Sus ojos se habían cristalizado, me recordaba a un niño pequeño. Estaba tan sorprendida que no sabía que decirle y volví a mirar a Ainoa que estaba ahí sin decir nada, y me hizo un gesto de "no se tu haz lo que quieras"
-tu también has sido un buen amigo.- Me giré, no quería seguir mirándole a la cara o le acabaría abrazando, mis lagrimas brotaban y no sabía por qué. Cogí mis maletas de al lado de la butaca y comencé a caminar cuando él me grito:
-¿Tienes mi número? Cualquier problema que tengas, escríbeme ¿vale?- decía mientras se despedía de mí moviendo su mano
-Por supuesto-le sonreí y me fui hacia la puerta de embarque, mis ojos no paraban de llorar. ¿Cómo es que aquel chico con tan solo haberlo conocido unos días atrás había podido hacer que consiguiera llorar? Pensé que habría sido por haberle visto llorar a él también. Me limpié las lágrimas y continué con mi camino hacia lo que supondría una nueva vida para mí.
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la mariposa de alas blancas
Novela JuvenilEsta historia, narra la vida diaria de Clara una chica que no es guapa ni popular simplemente, a ella, no se le da bien hacer amigos ni es abierta con los demás. Debido a unas circumstancias Clara deverá superar situaciones incómodas y que la pondr...