Era una cálida y tranquila mañana en Kinmoku y los hermanos Kou no podían estar más aliviados, el gran día de su retiro oficial había llegado.
––Muy buenos días, princesa Kakyu ––dijeron al hacer una reverencia.
––Buenos días muchachos. Tan puntuales y formales como siempre, no imaginan cuanto extrañaré eso.
––Princesa, no es como si nos fuesemos a ir del planeta ––dijo Seiya con una media sonrisa.
––Bueno, resultaste ser un príncipe, ¿qué me garantiza que no vas a irte a buscar a tu pueblo?
––Mi palabra. Además, con mis hermanos es suficiente, espero no te moleste que me los haya llevado.
––Son familia, es lógico que quieran mantenerse cerca y tomar sus decisiones como soberanos. Espero que podamos convivir en paz -dijo con una tierna sonrisa.
––Todavía no me adapto a la idea, por favor, vayamos con calma.
––Sabes que cuentan conmigo para lo que necesites.
––Tal vez necesitemos nuestros empleos ––bromeó Taiki.
––Ojalá pudiera, pero ahora que su verdadero brillo de semilla estelar a despertado, no me sorprendería que con el tiempo en serio tengan que poblar otro planeta o su propia estrella. Sus brillos atraerán a las semillas de su pueblo y al ser estrellas pueden asegurar que serán muchos.
––Bien, pero creo que esta reunión no era para eso ––dijo Seiya abrumado, sus responsabilidades recién empezaban.
––De acuerdo ––tomó un libro de cuero con un cristal de cuarzo turquesa en la tapa––. Me complace saber que su trabajo como entrenadores ha sido todo un éxito, las nuevas guardianas tienen un desempeño extraordinario, aunque nunca podrán compararse con ustedes.
––Ha sido un honor haber cumplido con nuestro trabajo -hicieron una reverencia.
––Oficialmente declaró que el entrenamiento básico de las nuevas Starlights ha concluido.
Los chicos aplaudieron.
––Lo sé, lo sé, al fin son libres de mis órdenes -rió moderadamente––. Todavía no puedo creer que nos estemos despidiendo -suspiró y miró a Seiya con tristeza.
––Estaremos al otro lado de la ciudad, tendremos que hacer reuniones para compartir las novedades y actualizar los registros, nos veremos en los eventos públicos y festivos. No es una despedida.
Seiya le tendió su mano a Kakyu, ella la tomó y él usó solo un poco de fuerza para acercarles y abrazarla. Yaten y Taiki se sintieron avergonzados ante tal confianza, pero en los últimos meses las cosas entre ellos se habían calmado y su trato mejorado. No se adaptaban a verlos sin tanto protocolo, pero lo entendían puesto que Seiya siempre había sido su favorito, especialmente siendo Fighter.
––Las puertas del palacio siempre estarán abiertas para ustedes -acarició la mejilla de Seiya.
––Visitanos pronto ––besó su mano.
––Buen viaje mis jóvenes estrellas.
––Hasta pronto, princesa ––dijeron y luego de una última reverencia se retiraron.
Los chicos salieron sonrientes del palacio de Kakyu, aunque Seiya se sentía algo sofocado con tan solo imaginar las obligaciones que lo esperaban.
Cansado de las migajas de sus recuerdos, Seiya le pidió a Kakyu que de algún modo usara su magia para iluminar su memoria. Ella no esta segura de que ese fuese el método más efectivo, desconfiaba de emplear su magia en esa forma puesto que nunca lo había hecho y temía las consecuencias, pero él estaba harto de los turbulentos fragmentos de sus recuerdos y como las partes que tenían Yaten y Taiki no servían para continuar con ese lado del rompecabezas, ella aceptó.
Fueron necesarias 16 sesiones distribuidas en dos meses y un constante dolor de cabeza, pero Seiya recordó casi todas las partes importantes de su vida antes de la guerra y gracias a eso comenzó a sentirse mejor. Por desgracia sus hermanos no eran sus verdaderos hermanos, pero al menos eran primos y compartir ese lazo familiar era mucho mejor que no haberlo tenido. En su pecho había un profundo sentimiento de nostalgia, era como si algo o alguien le faltara en su vida, pero aún no descubría de que se trataba. Hubieron barreras que Kakyu no pudo derribar y para evitar hacerle daño a Seiya, lo convenció de que dejara que el tiempo se encargara de abrir esas puertas.
Al ser un verdadero príncipe, algunos caballeros, súbditos y ciudadanos de su antiguo pueblo, despertaron junto con él y por esa razón se mudó al Este de Kinmoku para vivir en un palacio en esa región con sus hermanos y encargarse de su pueblo. El trabajo de monarca no se le daba bien, estaba acostumbrado a ser un guerrero o en su defecto a ser un instructor, pero cada día se esforzaba por hacerlo bien. Como estaban en temporadas festivas, los chicos ansiaban llegar a casa para organizar su parte del evento que estaba planeando Kakyu, les emocionaba poder darles ese pedacito de alegría a todos, pero más les alegraba poder festejar por primera vez como familia sin ningún tipo de preocupaciones.
Los chicos disfrutaban de los tiempos de calma, aunque ninguno lo disfrutaba más que Taiki que había comenzado a salir con una chica de la región... y en ocasiones Seiya, quien había encontrado con quien compartir algunos buenos ratos de su tiempo libre.
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Siguiendo al Corazón, Cambiando el Destino.
Fanfiction❤️Las batallas cambian a las personas, las hacen ver el mundo de manera diferente... Para nuestra querida Princesa de la Luna no sera fácil, pero hay que crecer, madurar y tomar riesgos... Llego la hora de escuchar al corazón, aunque eso signifique...
