Seiya y Serena luego de cenar se fueron a acostar para charlar con extremo lujo de detalles sobre la estadía de las chicas en Tokio y principalmente del encuentro con Darién. Había pasado mucho ya, pero Seiya no podía evitar sentirse inquieto cada vez que Chiba y ella se encontraban.
––¿Qué pasaría si cuando estemos en allá Chiba intenta conquistarte nuevamente o si algo malo pasa por las energías oscuras de las que tanto hablan las chicas y él se ve afectado así como en sus guerras pasadas? ––Seiya sabía que a Serena no le gustaba tocar ese tema, pero él no podía guardarse esas preguntas que lo atormentaban.
––Si él intentase conquistarme, cosa que no creo, pero si lo intentase, no pasaría nada. Sé que él me quería a su modo, pero ese modo no era lo que yo quería para mí y cualquier cosa que él haga solo será momentánea porque ya nos pasó. No caeré en esos errores y en una vida que ya decidí dejar atrás ––suspiró––. Cuando fui libre y feliz me dije que debía decidir si era momento o no de compartir mi felicidad con alguien, elegí compartirla contigo y es una de las mejores decisiones que he tomado hasta ahora. Por favor, te pido que siempre recuerdes eso.
––Bombón, no creas que tengo dudas de lo que sientes, es solo que dudo de la resistencia de mi corazón cuando estemos allá y nos topemos con él y tu lo saludes y le sonrías y hablen... ––miró el techo––. Estoy traumado. Me dolía intentar conquistarte y saber que tu solo pensabas en él, me sentía un masoquista... supongo que los recuerdos aun duelen, pero sé que ese dolor desaparecerá.
––Tendré que besarte mas, consentirte mas, acariciarte mas y hacerte cosas que te gusten mucho ––dijo Serena mientras se le montaba encima para verlo a la cara y besarlo.
––Entonces no querré que el dolor se vaya para que siempre me hagas todo eso ––dijo mientras le acariciaba el rostro––. ¿Qué pasa con la otra parte de la pregunta?
––Si eso llega a pasar lo ayudare porque es mi deber como Sailor ––dejó caer su peso en él––. Defender y proteger a todo el mundo de las fuerzas oscuras es nuestro trabajo y espero que tú me ayudes no solo a ayudar a Darién si lo llega a necesitar, sino a cualquiera que esté en peligro.
––Eres muy noble, bombón ––dijo mientras la abrazaba para sentir aun mas su peso––. Siempre te ayudare a defender a todo aquel que necesite de la luz para librarse de la oscuridad.
––Te amo ––susurró mientras lo besaba apasionadamente.
––Bombón, si haces eso tendré que quitarte tu bonita pijama ––dijo con la respiración entre cortada por los besos y mordiscos que le daba Serena en el cuello.
––Entonces debería detenerme ––se quejó mientras se acostaba a un lado––. Ahora que recuerdo, no me he inyectado, creo que lo olvidé por culpa de los exámenes y el viaje a casa.
––Esa duda usualmente significan "lo olvidé", pero no creas que eso es un impedimento para algo ––sacó un cajita de su bolsillo––. La doctora dijo que yo también debía estar preparado para casos de emergencia.
Serena se sonrojó a mil, pero se sentía a gusto con la preparación de Seiya, ella ya había comenzado a sentir ese calor que él le provocaba, tener que ignorarlo y dejarlo para después por no inyectarse, era algo que no la complacía... que suerte para ella que su príncipe se preocupaba tanto por cuidarla.
––Eres el héroe de mis deseos.
Retomando lo que había detenido, Serena comenzó a pasar su dedo índice por la camisa de Seiya como una niña juguetona y uno a uno fue desabrochando cada botón hasta dejar al descubierto su pecho, a él le encantaba cuando ella tomaba la iniciativa así que cerró los ojos y extendió los brazos para dejarla a ella hacerle cuanto quisiera. Serena comenzó acariciando con dulzura su pecho para luego besarlo y pasar su lengua desde el cuello al abdomen dejándole un camino de saliva. Al bajarle el mono se dio cuenta que él no cargaba ropa interior.
––¡Ja! Supongo que estamos a mano por mi falta de brasier en Kinmoku ––dijo mientras lo besaba alrededor del pubis y acariciaba su miembro para erectarlo más.
––Exacto ––soltó discretos gemidos.
Serena se levanto de la cama y se quito la pijama quedándose solamente con una pequeña tanga negra con estrellitas doradas y cuando le dijo a Seiya que la mirara, ella no pudo evitar notar en él ese brillo ardiente con el que su mirada se encendía cuando su deseo aumentaba.
––La compre hace unos días cuando salí de la universidad, estaba dando una vuelta por allí ––giró para que él la viera––. Supuse que te podría gustar, aunque claro también puede que no ––se recostó a un lado de la ventana en donde la luz de la luna la pudiera rosar y coloco sus brazos detrás de su espalda para que su pecho sobresaliera––. Recuerdo que en tu palacio me rompiste una.
Seiya sentía el pulso por debajo de la cintura al ver lo sexy que estaba ella con esa pequeña tanga tan encantadora y al escuchar como de manera tan seductora articulaba cada palabra. Ella sabia como hacer que su deseo aumentara a mil por segundo y le fascinaba.
––No solo me gusta, me encanta ––dijo mientras de un brinco salió de la cama para lanzarse sobre ella, morder y besar su cuello mientras acariciaba por debajo de la liga de su panty sus glúteos––. Es más, te haré el amor sin quitártela para que veas lo mucho que me gusta.
Seiya succionaba los pechos de Serena mientras continuaba acariciando sus glúteos y su intimidad por debajo de la tanga y cuando se percato de lo humedecida que estaba le pidió que ella le colocara el condón porque no quería pasar un segundo más fuera de ella. Serena se sonrojó y se complicó un poco al intentar ponérselo, después de todo eso era algo nuevo. Entre risas Seiya la ayudo con tan complicada tarea y una vez que ya estaba protegido se sentó en el borde de la cama donde atrajo a Serena hacia él, le corrió hacia un lado la tanga y la sentó sobre su miembro para poder penetrarla; ambos dejaron escapar gemidos de placer y rápidamente ella comenzó a moverse sujetándose del cuerpo de Seiya y apretando su cabello. Mientras su dulce bombón gemía de placer por tenerlo dentro de ella, él disfrutaba aumentarle el deseo jalando su cabello para que ella le diera más acceso a su cuello y a sus deliciosos pechos... Serena sentía como todo su cuerpo ardía y comenzó a dar brincos más salvajes sobre su amado.
Él decidió acostarse para que ella tuviera más comodidad al moverse y a su vez él podría con una mano apretar su pecho y con la otra tocarle su parte más sensible. Serena gemía y gritaba con cada toque circular que él le daba en su clítoris, sentía como su mente estallaba de placer.
Él notó el descontrol que le causaba, así que la acercó y de un giro termino sobre ella, sujeto sus manos por encima de su cabeza y mientras la besaba la penetraba con fuerza y velocidad hasta que ella corto el beso, libero sus brazos para sujetarse de la espalda de él y comenzó a gritar y estremecerse como señal de que estaba llegando a su punto máximo de éxtasis y placer... acto seguido Seiya como pudo se levantó, cargo a Serena aun penetrada sobre su cintura y recostandola de la pared continuó embistiendola con rapidez, hasta que con los fuertes apretones que le daba su vientre y los rasguños que ella le daba a su espalda, se dejo ir dentro de su bombón y para no arruinar los melodiosos gritos y gemidos de su princesa, le mordió el cuello mientras llegaba al clímax.
***
Durante la madrugada Seiya se despertó para ir al baño y por un aperitivo. Al mirarse en el espejo se dio cuenta de lo herida que tenía la espalda, era increíble la fuerza con la que su bombón lo rasguñaba y lo poco que a él le dolía, pero si lo mucho que lo excitaba, entonces recordó que cuando estuvieran en Tokio una de las cosas que quería hacer era un viaje de playa por lo que tendría que evitar los rasguños de planear ese viaje. Cuando volvió a la habitación y vio lo hermosa que lucía Serena tendida en la cama sin ropa y cubierta solamente con una delicada sabana de seda blanca, en su interior sintió como una sensación cálida recorrió todo su cuerpo hasta estremecer su corazón, siempre soñó con conquistar el amor de aquella niña tan dulce, inocente y divertida de coletas que siempre lo repelía y pocas veces parecía caer en sus encantos... pero ahora su historia era diferente, ella lo amaba, ella se había apoderado de su corazón y ambos se habían entregado uno al otro por eso amor y ahora se pertenecían. Seiya lo sabía sin lugar a dudas, cuando deseas algo con tantas fuerzas y con el corazón, se hace realidad.
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Créditos para @usana_moon (instagram) que realizo la portada tan guapa que hoy les deje por acá
Bye Bye
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Siguiendo al Corazón, Cambiando el Destino.
Fanfic❤️Las batallas cambian a las personas, las hacen ver el mundo de manera diferente... Para nuestra querida Princesa de la Luna no sera fácil, pero hay que crecer, madurar y tomar riesgos... Llego la hora de escuchar al corazón, aunque eso signifique...
