Ya no sabía si era amor o simplemente un sexo vano.
Pero lo que es seguro es que con el tenía el mejor sexo, y es que sus manos al pasar por mi clitoris, me hacían llegar al climax, sumergida en gemidos, en movimientos, y el satisfecho con lo que hacía.
Solo bastaba rozar sus manos en mi vientre, como llevaba su lengua por mis senos, era algo increíble, sin duda alguna, la pasaba de lo más rico.
Ni mencionar lo que hacía con su miembro, lo introducía despacio, hasta hacerme gemir bien alto, con lo duro que metía su pene en mi vagina, sentía que estaba en el cielo, mientras los orgasmos hablaban por mi.
Terminamos y era algo mágico que pasaba, no era sólo coger, era acostarse, hablar de lo que nos pasaba, de que nos preocupaba, del trabajo, de la universidad, y eso lo convertía en el mejor amante, tal vez no era amor en si, quizá una simple pasión, no sé si le gustaba, no sé si estaba enamorado de mi, no lo sabía, pero si sabía que con el pasaba los mejores momentos.
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Pidiendo a Gritos tú amor
RomanceEn esta historia te sentirás más que identificado/a, mientras lees, sentirás que eres tú quien está en la historia, y no que la estás palpando. Espero y disfrutes de ésta.