17- Más Como Yo

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Decidí que era mejor ir todos a explorar esas ruinas para tener más oportunidades de sobrevivir y si alguien moría... Por lo menos no tendríamos que decidir quién diera la mala noticia, como siempre yo iba al frente, la tipa con transtorno de personalidad múltiple a mi derecha, Arely a mi izquierda y las gemelas iban detrás protegiéndonos de ataques sorpresa, en estos seis meses noté que María usaba armas mientras que Valentine tenía preferencia por sus garras.

En aquellas ruinas estaba lo que todos esperábamos, lo que una vez fueron prestigiosos edificios ahora eran escombros, las plantas comenzaban a formarse en ellos, la sociedad que una vez existió ya no lo hacía más, vi un pequeño parque de juegos en el que los niños habrían jugado alguna vez, estaba totalmente destruido.

Me acerqué y toqué levemente un columpio, este rechino y algo de óxido calló de entre sus cadenas, un ruido se hizo presente, todos nos pusimos en alerta, buscábamos algo entre los escombros, yo intentaba ver todo al mismo tiempo, miraba las ventanas y las plantas bajas de los edificios, intentaba escuchar o ver algo fuera de lo común, forcé mi vista para intentar ver algún mutante camuflado, no encontré nada, todo parecía estar bien, el único problema es que en este nuevo mundo nadie podía fiarse de nada ni nadie

–Parece que está despejado– dijo Arely

–A am, no lo está– dije al descubrir una sombra moverse, todas me miraron confundidas, yo me agache mientras señalaba con mi mano derecha una librería tan destruida como el resto del lugar–ahí– dije

–No hay nad...– María se fue y dejo a Valentine–ya lo veo–y se agachó, las demás lo hicieron también, nos quedamos mirando y logramos ver a no un mutante, si no a un robot, pero más que un robot un traje robótico gigante, poco a poco nos hicimos para atrás, nos escondimos atrás de una resbaladilla y yo me asome para ver al robot, no me di cuenta pero Hana se cortó y gimió del dolor, todos nos escondimos y esperamos a que el robot no nos encontrara, se oían sus pesados pasos acercarse, normalice mi respiración y puse un dedo sobre mis labios para indicar silencio, la mano del traje se posó sobre la resbaladilla

De pronto una criatura rugió y llamó la atención de ese robot, no pudo reaccionar y fue embestido por la criatura, nos empujó a nosotros también incluida na resbaladilla, la vi en ese momento, esa cosa era una mole de músculos gigante, mediría al menos diez metros, no pude observar más ya que un automóvil voló hacia mi, rodé y lo esquivé, comencé a disparar, el robot fue el primero en secundarme, en seguida Valentine llegó con sus garras y las balas de Arely y las gemelas

Todos teníamos un común objetivo en ese momento; sobrevivir

El robot descargaba sus golpes llenos de furia, yo corrí y me monté en el por detrás de él y comencé a darle de escopetazos, el gigante parecía molestarse más y más con cada disparo, me quitó y me aventó junto al robot, por unos segundos no vi nada hasta que pude detenerme, cargué de nuevo la escopeta y giré para que el mutante no me aplastara, Valentine clavó sus garras en el costado del monstruo y este apenas se inmutó, la cargo desde la cintura y yo la liberé de el agarre del monstruo, Mizuki le atacó con su katana y su hermana la secundó con su wakizahsi, el robot le partió las piernas de una patada y yo le metí todo un cargador de escopetazos, lamentablemente era el último que me quedaba, el monstruo, me golpeó y me estrelló con la pared, no pude ver más, mi vista estaba borrosa y vi la mole acercándose hacia mí arrastrándose, de pronto algo la golpeó y ya no llegó hasta mí, me frote los ojos y parpadee un par de veces para ver mejor, el robot comenzó a golpearlo directo a la cara, con lo que no contaba es que el mutante le sacó algo que parecía ser la fuente de energía pues se detuvo y fue como un muñeco de trapo al ser arrojado por la bestia, aprovechando mi velocidad fui hasta las gemelas y tomé sus armas, luego hasta el monstruo y le di un rodillazo a la cara, cuando estuvo de rodillas le empecé a hacer cortes en la cara, eso habría durado un par de segundos, los cuales invertí bien en varios cortes, pero después el monstruo me atrapó y me puso contra el suelo, clave el wakizashi junto con la katana y las giré cortándole la mano, Valentine me apoyó y aprovechó que el monstruo no tenía mano e incrustó ahí sus garras, Arely siguió y le propinó varios golpes cargados de furia, las gemelas reclamaron sus armas y fueron al combate, lo que nadie se esperó fue que de pronto la cabeza del monstruo explotó

–Se acabó–dijo una voz detrás de mí, y como supondrán fue una voz femenina, comencé a creer que yo era el último hombre sobre la faz de la tierra

Me quité la mano del mutante de encima y me senté, al girarme pude ver un ángel en un traje negro ajustado con líneas rojas en sus brazos, piernas, y a sus costados, en las manos llevaba un arma en cuyo cañón se extinguía una luz verde y se desprendía humo, sus preciosos ojos carmesí denotaban cansancio y adrenalina por la batalla, sus facciones eran finas; labios, ojos, cejas, todo en ella era... Perfecto.

Su nombre era Jade (yeid), era una piloto de un meca, o sea su traje robótico, nos dijo que su campamento había sido destruido y ahora iba a buscar otro que supuestamente estaría en buenas condiciones

–Nosotros estamos en una mansión, nos sobra espacio, somos nosotros cinco nada más–dijo Arely

–Lo aprecio pero ya me esperan, envíe una señal y saben que voy para allá, no sé como explicarles lo del meca–dijo

–Puede que tal vez no llegues, ellos saben que podrías morir en el trayecto–dije– ven con nosotros

–No pretendo causar problemas

–Y no los darás, puedes venir– al final la convencí.

A la noche tocaron a mi puerta.

–Pasa– dije y Jade entró por la puerta en pijama

–Hola... Blake– saludó

-¿Estás bien Jade?

–Sí es solo que... No... Me... No me quiero quedar sola

–No es que no quiera que te quedes pero ¿no deberías ir con las chicas?

–M,m yo quiero... Quedarme contigo...

–Amm, claro, puedes quedarte, aunque yo no duermo mucho así que tal vez no esté cuando despiertes

–¿No puedes dormir más de cuatro horas?– fruncí el ceño ante esa pregunta

–¿Por...?

– Yo tampoco puedo– cuando dijo eso levantó un poco su blusa y dejó ver una marca en su abdomen, era la de un rayo dentro de una bola de fuego, levanté mi camisa para dejar ver la misma marca

–Eres como yo–dije, ella se acercó

–¿De... Dónde saliste?– preguntó

 De un laboratorio destruido– respondí

–Con cadáveres esqueléticos– complementó

–Todos de científicos

–Y estábamos desnudos– cedí a mis deseos y la besé, sus labios eran suaves y sabían extraordinariamente bien, me acosté en la cama sin dejar de besarla y ambos nos deshicimos de nuestras prendas superiores, lo que estaba por pasar estaba muy claro pero... Esta historia es yuri.

Dangerous Love (yuri)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora