Me mande a mi habitación como si nada y vi la cara de sorpresa de Micaela al verme.
― ¡Bárbara! - Grita. Esta desnuda, poniéndose un pijama que le preste. Me quede tiesa, hasta que reaccione - Bue, ¿Te vas a quedar mirando por mucho más?
― Perdón, perdón boluda -digo nerviosa, y un poco la situación me divierte. Me doy vuelta, para dejar de mirarla [admito que tiene un cuerpo de la puta madre]- Solo quería preguntarte si queres algo calentito para tomar, ¿Qué sabía que estabas en pelotas?
― Estúpida, por las dudas te quedaste mirando -rio chiquito - Ah, ¿encima te reís?
― Bueno Mica, perdón. ¿Vas a tomar algo?
― Si, lo que tomes vos.
Sin más, salgo de la habitación por dos café. Después de cenar y más o menos rogarle que se quede en casa, que ya era tarde para volverse en taxi, acepto. Entonces me pidió un pijama porque hacia frio para dormir en remera -además de que no le copaba mucho dormir conmigo y encima casi desnuda.
Cuando llego nuevamente a la habitación, ella ya está con su pijama y tiene en sus brazos mi nueva guitarra. Hace una mueca de culpa y la deja sobre la cama.
― Perdón, me re mande -le sonrío chiquito - ¿Esta es la que te compraste allá? - asiento, mientras dejo las dos tazas de café sobre el escritorio de la computadora.
- Sí - sonrío y me siento al lado de ella - Probala - ella niega y cruza sus piernas en forma de coligue y me mira.
- No boluda, ni en pedo.
- Dale tarada, no pasa nada.
- ¿Mira si la rompo? - rodee mis ojos y bufe. Entonces, agarre yo la guitarra, al igual que ella me senté en forma de coligue y coloque el instrumento delante mío, para comenzar a rasgar las cuerdas, que al ser nuevas se desafinaban al instantes, pero da igual.
Hacia bastante quería comprármela, y allá en España surgió la posibilidad y después de averiguar tanto, por fin la compre.
Levante la mirada, y ella me miraba concentradisima, sonreí a penas y suspire.
Otra vez esa sensación de estar tan cerca y a la vez tan lejos que me torturaba, que me dejaba en el abismo, en evidencia de no saber como actuar, si dejarme llevar o comportarme como en realidad debe ser. Volví a concentrarme en mi guitarra, y decidí ir por una canción que me distraiga, y bueno... a ella también, después de todo lo que le toco vivir hoy.
Entonces comencé con los acordes de "Shape Of You" sabiendo que era una canción que a ella le gustaba -como a la mayoría- y de que también se sabia la letra. Comencé cantando y su sonrisa apareció, registrando todas mis facciones cambiando segundo a segundo mientras cantaba.
- Dale, vos también canta, no vale - le pedí, antes de comenzar con el estribillo. Ella mordió su labio inferior y comenzó a cantar con un tono casi audible junto a mí.
En verdad tenía una voz hermosa, no era la primera vez que la escuchaba, por eso había insistido en que sea ella la que toque, pero también sabia de su vergüenza, y por eso tome yo el mando.
Luego, cambie el ritmo para comenzar "Genio atrapado" y después "Brig Me To Life"
Sonreí, al ver sus ojitos cristalinos al finalizar la última canción y deje la guitarra a un lado, para que ella después de dejar la taza en mi mesa de luz, se acerque y me abrace, sin decir nada. Volví a morder mi labio inferior, controlando toda esa tormenta de sensaciones que me provocaba simplemente tenerla cerca, que me abrace así de la nada, y que se emocione al escucharme.
