Todavía - Parte III

1.4K 79 23
                                        

Largo una carcajada, entonces, en ese momento gira para que su cara sea de asesina cereal. Que agarre un almohadón –su arma– sonría pícara, y corra hacia mí para golpearme en forma de venganza –después de que le haya tirado con la almohada– mientras reía a carcajadas.

— Bue, bue. Ya está loca de mierda

Sigue riendo y me abraza.

— Re sacada – dice entre risas y yo río junto a ella – igual vos empezaste, jodete.

— Si, pero yo te tire sola una vez loca – ríe por mi forma de hablar.

Como anoche había quedado, me levanté alrededor de las nueve, para desayunar, ducharme y empezar armar la valija para estos casi cuatros días en los que no iba a estar en casa. Es totalmente agotador vivir así, pero también es hermoso, y más si lo comparto con Pablito.

Mica como era de esperar siguió durmiendo hasta que después de casi dos horas apareció en el living, me pidió permiso para desayunar y después me ayudó a terminar con la valija. Y ahora yo me encontraba limpiando con música y ella bailando divertida, por eso mis ganas de molestarla, tal vez porque sentí envidia de que ella estaba al pedo bailando y yo terminando de limpiar el quilombo que seguía siendo mi casa.

— Deja eso boluda, veni, mira qué temita papá – reí y me arrastró para bailar.
En el camino resbaló con una media y cayó redonda al piso. No pude aguantar la carcajada y ella tampoco, me agache abrazarla, mientras la risa nos invadia.

— Auch boluda - dice entre risas.

— ¿Estas bien? – las risas sedan cuando su cara se transforma en dolor.

— Si, pero me duele el tobillo – cayó con una de sus piernas dobladas, aquel era el tobillo que le dolía.

— Sacate la zapa –ella asiente, y cuando intenta mover el pie gime de dolor – Despacio Mica – le murmuro y ella muerde su labio inferior, cuando logra sacarsela sonríe chiquito. Yo río y me mira elevando su ceja – no podés caerte por una media

– Tarada, es tu culpa. – logra pararse en una pierna con ayuda mía, para después ir caminando hasta el sofá, cuando intenta sentarse, se aferra con fuerza a mi brazo y otra vez se patina, esta vez cayendo en el sillón y yo sobre ella.
Reímos a carcajada y elevó mi rostro, quedando totalmente cerca a ella.

— ¿Estas bien? – murmuro y ella asiente. La proximidad es cada vez más cerca. Muerdo mi labio inferior disimuladamente al fijar mi vista en sus labios y me acerco un poquito más, cuando nuestras narices chocan ella se sobresalta y yo me alejo enseguida – voy por hielo – mi voz es igual de débil que yo. Ni siquiera la vuelvo mirar, de lo nerviosa e incómoda.

La situación ya no daba para más, siempre había algo que complicaba el estar las dos juntas, solas. Era de estar lo más bien a pasar a un clima tan tenso e incómodo que daban ganas de escapar –como ahora–.
Respiro hondo y tomó la cubetera del freezer para sacar tres hielos y envolverlos en un repasador.

— Cuidado, no te lo dejes mucho tiempo seguido porque te va a quemar – digo, mientras le entrego el hielo envuelto. Ella asiente

— Igual no es tanto Bar, solo me lo doble – rodea sus ojos

— Ahora no te duele, pero después sí, haceme caso dale.

Me levanto del sillón, porque la proximidad está vez me incómoda a mí.

— Bar – me llama y yo giro para poder verla – no te vayas.

Niego y suspiro.

— No puedo Mica, perdón – mi voz se quiebra y me odio, por sentirme tan frágil, tan vulnerable.

— Vení – alcanza mi mano y me empuja hacia ella, haciéndome sentar a su lado. Me mira a mis ojos, mientras roza su mano con una de mis mejillas. Me duele, me duele todo de ella. Tiene un corazón tan enorme que cada gesto que tiene para conmigo me hace más y más chiquita.

— Voy a seguir ordenando – le digo con una pequeña sonrisa falsa, para que no insista más.

Amago a levantarme pero no me deja, esta vez volvemos a chocar miradas.

— Mica – murmuro – cortemosla por favor – le suplico, ya no se como pedirle que no lo haga más difícil, que me hace mal estar tan cerca y tan lejos.

— Te quiero – me murmura, y no es suficiente, me quiere... pero no me quiere. Baje mi mirada, todo esto me estaba matando. Lo hace tan difícil – me muero de miedo tenerte acá, enfrente mío – sigue diciendo en el mismo tono– me da miedo porque sos tan mujer y yo tan pendeja – hace una pausa. Y con una de sus manos toma mi mentón para volver a mirarnos – siento que no te merezco, ni como amiga, ni como más que amigas – mis ojos se humedecen, un nudo en la garganta aparece junto a las tremendas ganas de encerrarme en mi habitación y poder liberarme – pero te quiero

— No sigas – le pido – no se como sobrevivir.

— ¿A qué? – murmura.

— A mirarte.

Sus ojos bajan a mis labios y siento como mi piel se heriza, muerta.

— Ojalá me mires siempre así.

— No sos justa Micaela.

— Porque cada vez que me miras me siento tan afortunada.

— ¿Qué... qué decís?

— Que no quiero dejarte ir Bar, quiero que me mires y sigas sobreviviendo, quiero permitirme estar con vos.

Mis ojos se cristalizan y muerdo mi labio inferior.

— Quiero poder devolverte todo lo que me haces sentir vos.

— Aunque no seas consiente, me llenas de alegría, de paz... de amor. – Sonríe.

— Te quiero – fija nuevamente su vista en mis labios y yo vuelvo a temblar, me permito la proximidad, haciendo que rocemos nuestras narices.

— No sobrevivo – digo divertida y ella sonríe.

Nuestros labios se rozan y una energía inmensa nos abraza, vuelvo a chocar nuestros labios después de dirigirle una pequeña mirada, para que esta vez sea completamente. Una clase de felicidad mezclada con amor invade mi estómago, haciendo que rodee su abdomen con mis brazos para que haya más proximidad en nuestros cuerpos. El beso cada vez se vuelve más exigente y disfruto cada segundo, rogando porque no sea el último.

Luego de varios segundos volvemos a encontrar nuestras miradas, ella me regala una sonrisa chiquita.

— Sobreviviste – dice con una sonrisa inmensa y yo río chiquito y asiento.

— Con vos soy inmortal.

Con ella y sus ojitos azules brillosos mirándome con tanta dulzura,
¿Cómo no sobrevivir?

aghh medio choto no se

pero salió esto.
Espero que les guste

user tw: labirr4esbella
¡Espero sus comentarios!

No te apagues (one shot)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora