Narra Steven.
El sol ya se empezaba a ocultar, los últimos rayos de sol me cubrían un poco la cara, en ese momento pude disfrutar del calor que estos daban, y aunque fuera poco lo que sentía agradecí el sentirlos, esta sensación me no me duro mucho de nuevo volví a sentir aquel frio el cual me hacía temblar, durante todo el día no hice nada sola mente me quede en aquel cuarto, y aunque no había nadie disfrutaba el momento y el lugar, realmente no importaban las condiciones o circunstancias en las que me encontraba para mi esa sensación de tranquilidad y soledad a la ves resultaba en un momento increíble y uno de los pocos que pude tener durante las siguientes horas.
Durante toda la mañana estuve prácticamente solo, solo veía a la enfermera entrar y nuevamente salir, las horas que para mí en un día normal pasaban volando, parecían días, aun sabiendo que no era así , era solo ver a personas entrar y salir. Para mí todo esto me parecía innecesario en mi ser yo me sentía bien, ya no me dolía nada, o eso era lo que creía.
Durante el pasar del tiempo la enfermera siempre me decía constante mente-tienes que guardar reposo-al principio lo entendía pero después el razonamiento en el que ella me hizo caer de un momento a otro me parecía ridículo, recuerdo que ya pasado mas de las 2 de la tarde intente levantarme, los cables de las maquinas me cubrían ambos brazos pero apenas me moví un poco sentí dolor en uno de ellos, llegue a pensar que el brazo se me rompería por el dolor que sentía pero esto no me detuvo y aun con ese dolor puse el primer pie en el piso, estaba frio igual como las camas y los pasillos, puse el otro aun sin dejar la camilla, me tarde un poco en levantarme y me llego uno de esos momentos de osadía, claro no niego que tenía mis dudas pero me levante poco a poco, cada vez que lo hacía mis piernas se retorcían, para cualquiera levantarse es fácil, pero yo sentía que cada hueso se quebraba al moverlo, cuando termine serré mis ojos estaba temblando las piernas no las sentía pero me mantenían de pie, di un paso y extendí mis manos para no perder el equilibrio di el otro para asegurarme de estar bien y para mi suerte no pasó nada, bueno dolió un poco pero la sensación de felicidad al verme de pie era increíble y era la oportunidad para demostrarle a los médicos de que ya no necesitaba estar en reposo..............di otro paso todo resulto bien, pero todo lo bueno en algún momento tiene que acabar, solo que lo bueno no me duro ni 5 minutos.
Al dar el otro paso no me pude mantener de pie, al darlo el tobillo se me doblo asiéndome caer, la caída no me dolió al principio, todavía tenía las piernas un poco dormidas, intente levantarme pero no podía mis manos temblaban la visión se me tornaba cada vez más bizarra, sentía que todo se me desmoronaba la cabeza me dolía, llego un momento en el que mi vista se quedó en negro, no veía nada, pero luego sentí la presencia de alguien en la habitación, esta me levanto y me acostó de nuevo en la camilla, me arreglo y nuevamente me puso de nuevo aquellos aparatos, en todo ese trayecto mi vista se volvía a restaurar, era raro porque aunque no logre ver nada yo sabía quién era, y como entro volvió a salir sin decir ni una sola palabra.
2
Narro yo.
Ya era de noche el sol se había puesto en su totalidad, en aquel lugar no se escuchaba nada, cada pasillo estaba solo, y en algunas habitaciones que se mantenían tenues y silenciosas en todo el trascurso del día. Muchas personas tenemos que experimentar esta clase de situaciones en las cuales nos toca quedarnos solos en un lugar sin siquiera la compañía de alguna persona, esto nos deja en un estado de desánimo e inconformidad con todo al no poder sentir o expresar cualquier tipo de emoción o simplemente decir algo en voz alta para hacer que las personas se enteren de nuestros pensamientos sin siquiera preguntarnos. Esto le sucedía a un chico el cual se mantenía en una sala en total silencio sin siquiera decir una palabra, para el ya no era necesario decir nada, y si en algún momento se le ocurrió decir algo simplemente se lo guardo, él ya se había acostumbrado a aquella soledad en la que se le mantenía, pero la soledad no era lo grave lo preocupante era los vendajes que tenía en sus piernas exactamente en los talones los cuales estaban vendados con gasa esto ocasionada por su acto de ya hace un tiempo atrás, él se mantenía tenue y sereno ante la situación, para no alarmarse ni estresarse, ya que las venda duras que tenía eran muy recientes estas todavía le producían pequeños y en ratos grandes choques y sensaciones de dolor.
Para el esto era como una clase de prueba, el en varios momentos tuvo que aguantar pruebas de dureza e intriga con sus protectora, y paro no perder la cabeza se decía a si mismo que esto no era nada comparado con lo que él ha vivido con las gemas, pero al decir esto de inmediato recordó lo sucedió en aquel baile que para él no fue más que un calvario el cual no acababa por el hecho de estar en esa camilla.
En varios momentos el ya no podía y empezaba a llorar por todo lo que estaba sucediendo, pero esta vez fue peor, más para él fue una sorpresa que le llegaran esas sensaciones de tristeza tan grande que ni el mismo entendía porque le llegaron así como así, pero esta ves no le importo callo en un llanto imparable, lo peor no era que el llorara lo peor era que la misma enfermera que lo atendió lo veía desde lejos y no hizo nada.
Muchas personas creen que llorar en signo de debilidad pero en realidad solo es una manera de desahogarnos, es la única forma que el ser humano conoce para expulsar todo tipo de sentimientos en solo acto, así que llorar no significa debilidad, significa que en realidad si nos duele y lo sentimos y en ese sencillo acto de llorar podemos sentirnos de una extraña forma vivos en el sentido emocional.
Ya habían pasado más de una hora pero aquel joven no paraba de sentirse tan mal, de una manera negativa e insatisfecho por todo lo que sucedía, para él le era complicado entender porque le paso todo esto. Siempre dicen que lo que haces de alguna manera se te regresa pero en este caso esa frase no tenía sentido, él siempre se había comportado bien en cualquier circunstancia, y cada vez que se le podía ayudaba a quien lo necesitara sin importar quién era así fuera bueno o malo.
Las personas las cuales estén internadas en un hospital ya sea por invalides u otro síntoma tienden a sufrir de depresión, durante el tiempo que pasan en estos lugares tienden a sentirse terribles por estar en estas condiciones. Un promedio de cada 6 personas sufren de depresión en estos casos.
Dr Urbina.
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Sentimientos humanos
FanfictionSteven tiene que convivir con sus diferentes amigas y personalidades de cada una, pero que pasa cuando este empieza a prestarle atención a una en particular. durante el trayecto de la historia el tendrá que soportar la desesperación e injusticia de...
