Capítulo 9: La Distancia

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Josh nos daba una de sus charlas estimulantes como hacía cada lunes por la mañana. Siempre hablaba sobre lo mismo, nos daba consejos y compartía ciertas estrategias con nosotros. Había escuchado tantas veces el mismo discurso, que de todas formas no importaba si no lo oía en este momento. Miraba hacía el vacío, no había tenido el valor de ir a arreglar las cosas con el rubio, desde ese día en que me echo del refugio…

Recuerdo su mirada, impasible y fría. Sentí como si me taladrara tan solo con su mirada y cuando me dijo que me mataría, un frío recorrió toda mi espina dorsal.

Nadie me causaba miedo, pero él tenía una especie de poder sobre mí. Nunca olvidaría el día que me propuso ser su novia.

Estábamos caminando tomados de la mano, por una calle vacía.

-¿Quieres?- me pregunto, ofreciéndome un cigarrillo.

-No gracias- negué con la cabeza. –No quiero porquerías dentro de mí cuerpo.

-Pero si yo ya estuve dentro de ti- rió.

-No sabía que te considerabas una porquería- dije divertida.

-¡Oye!- se quejo y dejo de caminar. –Yo no dije eso.

-Está bien, te acepto el cigarrillo si dejas de comportarte como un niño de cinco años- le tendí mi mano.

-¡No soy un niño! Ya soy un hombre, que piensa que este es el momento apropiado para preguntarte algo.

-¿A mí?- inquirí nerviosa mientras observaba que nos acercábamos a un parque.

-Sí a ti, pero es una sorpresa- me tapo los ojos y comenzamos a caminar.

-No estoy segura si debo confiar en ti. Después de todo, no eres una persona confiable.

-¿Tienes miedo?

-De ti, sí.

-No deberías, yo no le causaría daño a mi ángel guardián- dijo y deposito un beso debajo de mi oreja.

Me estremecí –no hagas eso. Sabes que es mi punto débil.

-Por eso lo hago- afirmo y me sentó en una banca. –Mantenlos cerrados, es por tu bien.

-La curiosidad me está matando- escuche como sus pasos se alejaban. -¿Rubio? ¿Dónde estás?- moví mis manos en el vacío.

Permanecí con los ojos cerrados, impaciente esperando a que Niall regresara. Hasta que oí un ruido sordo, como si alguien hubiera caído al suelo.

-¡Mierda! ¡Se me clavo una espina!- oí decir a Niall.

-¿Qué ocurrió?- pregunte asustada.

-Nada, estoy bien. No te muevas.

-De… de acuerdo- balbuceé.

-Ahora sí ábrelos- me ordeno.

Me encontré ante la escena más cursi que había presenciado en toda mi vida, frente a mí tenía un muchacho arrodillado que sostenía una rosa roja mientras me observaba con esos ojos que eran tan azules como el cielo. Comenzó a hablar.

-Nena, sé que tú y yo nos conocemos desde hace poco, pero quiero decirte que desde ese día que te vi en el bar. Supe que eras perfecta para mí- se ruborizo un poco. Se veía tan adorable así.  – ¿Quieres ser mi novia?

-Yo… Eh

-Por favor- rogó y me tomo de la mano.

-Está bien, seré tu novia- le acepte la rosa y le di un abrazo.

-¿Y mi beso?- se quejo.

-Nunca vas a cambiar ¿verdad?

-No voy a dejar de quejarme hasta que me des un beso- dijo y me tomo de la cintura.

Lentamente nos fuimos acercando, tomo mi rostro entre sus manos y estando a un milímetro de distancia de sus labios, pude sentir su aliento que era mentolado. Hay adoraba el olor a menta, refrescante. Este beso era particularmente dulce, no era nada parecido a nuestros besos anteriores, que estaban cargados de deseo y lujuria. Había algo más en ese beso, algo que nunca había sentido antes, ni siquiera con el idiota de John.

***

-¿Colbie quieres explicarnos que se debe hacer en una situación crítica?- pregunto  Josh, reventando mi burbuja de pensamientos.

-Mmm… bueno… uno debe…- divague.

-Debe analizar la situación rápidamente antes de que el enemigo note las debilidades de uno- completo Dylan.

-Excelente Dylan, ahora como las estrategias indican…

-Gracias- le susurre a Dylan que estaba sentado detrás de mí.

-No es nada Colbs, estás muy distraída últimamente. ¿Ocurre algo?- murmuro.

-Estas bromeando ¿no?

-Te he visto suspirar más veces estos días, que en los dos largos años que llevo siendo tu compañero de trabajo. ¿Tengo competencia?- pregunto curioso.

Solté una risa. –Sí claro, como no. No hay nadie y jamás habrá nadie. Conoces tan bien como yo las reglas.

-Las conozco, no obstante uno no puede manejar el corazón. Y mi corazón late por ti- se puso una mano sobre el pecho.

Ahí estaba otra vez el lado que detestaba de Dylan, no estaba de humor para sus tonterías.

-Te mentí- dije cortante. –Si hay alguien- me gire y vi como su sonrisa se desvanecía.

-¿Qué?- sus ojos me miraron perplejos.

-Estoy saliendo con alguien. Perdiste.

Ahora Colbs quiere a Niall... jejeje ya no quería tenerlas con la intriga hasta mañana. Sus comentarios y votos me hacen GIGAFELIZ :D :D :D

Gracias por todo el apoyo que me brindan. 

¡¡¡LAS ADORO DEMASIADO!!!

Behind You | Niall HoranHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora