Capítulo 21: La Compañía

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Ya son dos días desde que me encuentro encerrada en este lugar. Dylan ya se pasó del límite, ayer me hizo un cambio de look. Corto mi cabello, que ahora está a un centímetro largo por debajo de mi mandíbula. Antes lo tenía por debajo de los hombros ahora esta tan corto… y mi cabello que era castaño, en este instante esta negro. Y Sam no hace más que preguntarme sobre mis amigos y realizarme tortura psicológica, yo solo me limito a fulminarlo con la mirada y a imaginar que no estoy encerrada aquí, pienso que me encuentro en un lugar distante donde no existe nada más que libertad y amor. No digo nada, me niego a comer y a beber lo que Dylan acerca a mi boca. Y cuando quiere obligarme, le doy una patada o le lanzo un escupitajo a la cara. Quizás estoy muriendo lentamente, pero mientras no atrapen a mi rubio se que estaré bien. Después de todo, es lo único que me queda en la vida.

El lugar que antes era el refugio, en estos momentos no se parece en nada a lo que era antes. Las ventanas están tapadas por tablones de madera provocando que ningún rayo de sol pueda filtrarse por las ventanas, Dylan me mantiene atada a la silla casi el día entero solo me desata cuando tengo que ir al baño, lo cual hago menos ya que él se queda ahí junto conmigo para evitar que escape.

—Colbs te traje compañía —dice Dylan mientras entraba con una gran sonrisa al estilo Guasón.

—Si te refieres a la tuya, no la quiero —contesto sintiendo mi garganta rasposa y seca.

—No, estas compañías te encantarán —afirmo seguro.

—¿Compañías?  —cuestiono ceñuda.

—Fui de visita a ese lugar donde te escondías con ese imbécil —sonrió— había personas que querían volver a ver a su adorada Julia ¿o debería decir a su adorada Colbie?

Se me revolvió el estómago, tenía un presentimiento de que algo andaba mal. Si estar secuestrada aquí ya era malo  no podía evitar pensar que sería lo que empeoraría la situación.

—Mira te traje a tus pequeños amigos —replico Dylan y abrió más la puerta para que dos niños entraran. AL ver a los pequeños pude darme cuenta de quienes se trataba eran Alex y Nick. Los niños que jugaban fútbol con Niall en la zona en la que nos manteníamos ocultos. Eran muy cercanos a nosotros, siempre corrían a mis brazos y me decían que fuera su novia. Claro el rubio no era muy feliz al escuchar esas palabras, siempre mostraba una mueca y los dos pequeños le enseñaban la lengua con una cara de triunfo mientras me abrazaban, Alex tiene 7 años, tiene una piel pálida, ojos verdes y un cabello casi tan oscuro como el de Zayn y Nick tiene 9 con una piel llena de pecas, hermosos ojos pardos y cabello pelirrojo. Nadie sabe quiénes son sus padres, pero vivían con una anciana que llamaban Nany, era vieja no obstante era fuerte incluso a veces correteaba a los niños con una escoba para que se fueran a dormir. Me pregunto cómo fue posible que Dylan los haya traído, no son unos niños tontos. Son lo bastante listos como para darse cuenta de que Dylan es un malvado.

—¡Julia por fin te encontramos! —celebro Nick dio unos pequeños saltitos cuando me vio.

—¿Qué pasó? —Cuestiono Alex examinando mi rostro—. ¿Qué le sucedió a tu cabello? —tomo con sus manos un mechón de mi cabello.

—Nada, simplemente quería un cambio —mentí.

—¿Y estás cuerdas? —pregunto Nick, intentando aflojarlas.

—No la desates —ordeno Dylan—. Su amiga y yo estamos jugando un juego.

—¿Podemos jugar? —inquirió Alex, casi podía notar la pequeña luz de ilusión que estaba en sus ojos.

—Los traje para eso niños, para jugar conmigo y Col… digo Julia —sonrió Dylan mientras yo miraba con preocupación a mis pequeños amigos. Ahora tenía un punto débil y no era solo uno, eran dos. Moví mis manos haciendo un esfuerzo inútil de intentar liberarme.

—¿Qué tenemos que hacer? —preguntaron al unísono.

—Tienen que cuidarla mientras yo no esté —alego Dylan agachándose para poder hablar frente  a frente con ambos pequeños—. Deben darle de comer y beber, porque si no lo han notado. No está en muy buenas condiciones —me señalo.

—Es cierto, luces pálida Julia —Nick coloco la palma de su mano en una de mis mejillas—. ¿Estás enferma?

—No, descuida estoy bien —respondí con un gruñido debido a que mi garganta estaba bastante seca—. ¿Me traes un vaso de agua guapo? —sonreí. Siempre les agradaba que me refiriera a ellos con el adjetivo de “guapo”.

—¿Puedo? —le pregunta Nick a Dylan.

—Claro que sí Nick —Dylan despeina su cabello— la cocina esta por allá, Al ayuda a Nick hay un pedazo de pizza también tráelo. Apuesto a que Julia se muere de hambre.

—De acuerdo —acordó Alex y se fue caminando sonriente detrás de Nick.

—¿Qué crees que haces? —pregunte enfadada una vez que Nick y Alex desaparecieron de mi vista.

—Cuido a mi tesoro —replico Dylan— más vale que cuando te ordene hacer algo lo hagas. O tus queridos amiguitos pagarán el  precio de tu rebeldía. No quieres eso o ¿sí?

—¿Vas a matarlos? Adelante, hazlo. Y así irás a la cárcel ¿crees que me interesa? —discutí fingiendo desinterés, era obvio que me interesaba. Ambos eran como mis hermanos menores y ahora más que nunca necesitaba que mi rubio viniera y nos salvara de este maldito infierno.

—Escucha Colbie —me sujeto del cuello con tanta violencia, que podía sentir que por mi garganta pasaba cada vez menos aire—. Vas a comportarte bien y nadie saldrá lastimado. No solo voy a lastimarlos. Voy a torturarlos, los iré matando lentamente para que así puedas oír todos sus gritos de lamento y aprendas que nadie puede ganarle a Dylan O’Donnell —sentí un escalofrío subir por mi espalda mientras el miedo me abrumaba—. Cuando te ordene alimentarte, lo harás. SI te pido que bailes conmigo, también tendrás que hacerlo. Si te pido un beso, con una sonrisa dirás que sí.

 —¿Sam sabe sobre esto?

—Le dije a Sam que me encargaría de ti, no reces porque ese estúpido venga a salvarte —afirmo Dylan seguro, rozando la comisura de mis labios con sus dedos— estoy esperándolo con más impaciencia que tú. Si aparece por aquí le daré un disparo letal y tu amado novio dejara de existir —amenazo.

—Aquí tienes— dijo Nick colocando un vaso de agua frente a mí. Bebí con tanta ansia que me termine el vaso en menos de diez segundos, Nick coloco el vaso vacío sobre una mesa y ahora Alex se acercaba con la rebanada de pizza y la acercaba a mi boca para que pudiera comerla.

—Cuídenla bien chicos. Volveré más tarde —dijo Dylan— ya saben estamos jugando así que no la liberen, todo es parte de un juego —guiño un ojo antes de salir por la puerta.

¿Juego? Nadie podrías ser más cínico que él, ahora tenía a mis pequeños amigos y a mí, eso complica en gran manera las cosas. Tengo que recuperar mis fuerzas y mis aptitudes de combate solo así lograremos que el escape sea satisfactorio. Al menos ya no me sentiría tan sola.

Rubio no olvides que te esperamos, no solo yo sino también los niños que te llamaban el Ron falso de Harry Potter. 

Bueno no me resistí, hubo un momento de inspiración y subí otro capítulo. Aún no me decido por el final, pero ahora estoy indecisa entre uno feliz o abierto, descarte el triste.

¡MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEERME!

Todos los comentarios y votos me hacen sonreír así :D :D :D :D :D

LAS ADORO!!!

Dedicado a: @fernanda__pech

Behind You | Niall HoranHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora