De no ser porque tenía a Alan a mi lado al despertar habría creído que todo lo que sucedió ayer era un sueño, pero no lo era y eso me hacia inmensamente feliz. Me quede contemplando a Alan embobada, él había roto mis esquemas, me había enamorado pero no me desagradaba, al contrario sentía que por fin volvería a ser yo misma y no una chica obsesionada con su trabajo.
- Buenos días- me dijo, yo estaba tan sumida en mis pensamientos que no había visto que se había despertado
- Buenos días- le conteste sonriendo y dándole un corto beso en los labios
- Has dormido bien?
- A tu lado es imposible no hacerlo- le dije sonrojada
- Puedo decir lo mismo- me dijo sonriendo- Bueno cual es el plan de hoy?
- No sé, improvisemos! De momento vayamos a desayunar- le dije y asintió
Fuimos a desayunar y luego fuimos a visitar el resto de la ciudad. Aun teníamos cosas por ver y aunque nos quedaban cinco días en París los últimos días aprovecharíamos de ir de compras. Pasamos un día estupendo, como no, lleno de risas y bromas. Alan siempre me hacia bromas y aprovechaba mis tonterías para reírse de mí, cosa que al final me provocaba a mí la risa. A su lado era como una niña a la que solo le importaba divertirse y de no ser por los desfiles de por la noche me olvidaría de que estábamos ahí por trabajo.
Esa noche fuimos al desfile, hacíamos prácticamente lo mismo cada día, aunque las mañanas con él eran cada una única e inolvidable y las noches eran más especiales que la anterior, si eso era posible, pero mucho menos que la primera. Así pasaron tres días. Anoche nos habían invitado a la fiesta de cierre de la semana de la moda, que tendría lugar mañana. Era uno de los acontecimientos sociales más importantes que tenia la ciudad, donde asistirían personalidades muy importantes y conocidas. Más aun de las que asistían al desfile y podría conocer a los dueños de las revistas de moda más importantes del mundo, en los cuales me había inspirado siempre. Estos no asistían a los desfiles, ya que tenían otras personas, también importantes, a cargo de esas cosas y yo me moría por conocerlos. Allí solo era una simple novata que acababa de fundar una revista, pero cada vez me iba dando a conocer más, sobre todo en los desfiles había conocido a gente muy importante que me felicitaba por haber llegado a donde estaba tan pronto y que me aseguraban podría llegar a lo más alto con mucho esfuerzo. La fiesta era de gala, así que tenía decidido ir hoy a comprarme un vestido.
Después de desayunar Alan y yo salimos del hotel. A pesar de que hacía dos días nos habían dicho que tenían una habitación disponible, ya no nos importaba. Ahora si queríamos dormir juntos y cada vez que pensaba en todas las cosas que nos habían llevado a los dos a estar aquí juntos no podía dejar de pensar que en realidad el destino había decidido que nuestros caminos debían juntarse y yo esperaba que no los separase.
Fuimos a una avenida donde había muchísimas tiendas de marca. Con la ayuda de Alan buscaba el vestido, pero ninguno me convencía hasta que en un escaparate vi uno que me encanto y entre corriendo a probármelo. Cuando salí Alan me miraba con una cara extraña.
- Qué pasa? No te gusta?
- Ss… si, estás realmente guapa, me has dejado sin palabras
- Y por qué me miras así?
- Porque si sales así de guapa vas a ser el centro de todas las miradas y me pondré muy celoso- yo me empecé a reír- te hace gracia?- me pregunto
- Si, digo no, es solo que por tu cara primero pensaba que no te gustaba y ahora que dices eso me hace gracia porque primera que entre todas las modelos no voy a ser el centro de todas las miradas ya que ellas son mucho más guapas que yo y segundo no tienes que preocuparte de nada porque el único hombre para el que tengo ojos eres tu- le sonreí
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Algo inesperado
RomanceSandra es una chica que ha cumplido su sueño de tener una revista, su padre le pide que contrate a un fotógrafo que es hijo de un amigo suyo, lo que ella no sabe es que el chico con el que se besa cuando sale con sus amigos una noche sera el que apa...
